Washington, 22 may (EFE).- Un grupo de legisladores del Congreso de EU prevé visitar en junio los centros de detención de Texas para examinar las condiciones en las que viven las familias de inmigrantes indocumentados, indicó hoy a Efe el congresista demócrata por Illinois Luis Gutiérrez.

“Estamos tratando de coordinar un viaje en junio, pero estamos hablando de niños privados de libertad, así que debemos de actuar con rapidez”, destacó Gutiérrez, uno de los rostros más visibles en la lucha migratoria y crítico con las condiciones de los centros de detención, muy cuestionados durante los últimos meses.

Aunque no se conoce el nombre de los legisladores que formarán parte de la comitiva, este jueves Gutiérrez, así como las congresistas demócratas por California Lucille Roybal-Allard y Zoe Lofgren, cargaron contra los centros de detención en una rueda de prensa en el Congreso estadounidense.

Los tres demócratas pidieron al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), encargado de estos centros para indocumentados, que pongan fin a las condiciones “inhumanas y crueles” de los centros de detención, así como a sus “efectos dañinos para la salud psicológica de madres y niños”.

“Es hora de que acabe este sistema cruel de detención y que el Departamento de Seguridad Nacional cambie su política y utilice alternativas para no meter en la cárcel a madres y niños”, destacó Lofgren durante la rueda de prensa en el Congreso.

Las quejas de los congresistas llegan después de que un grupo de madres detenidas en el centro para inmigrantes de Karnes City, en Texas, protagonizaran dos huelgas de hambre durante varios días de marzo y abril para alertar de las condiciones en las que viven y exigir su liberación.

Tras llegar al poder en 2009, el presidente Barack Obama cerró todos los centros de detención para familias inmigrantes del país, pero la oleada de indocumentados durante el último año fiscal provocó la decisión del Gobierno de volver a utilizar instalaciones de este tipo con el objetivo de disuadir nuevas llegadas.

Según datos oficiales, más de 66 mil menores de edad no acompañados y un número similar de personas en unidades familiares cruzaron la frontera sur de EU durante ese periodo, huyendo la mayoría de la violencia y el narcotráfico en sus países de origen, El Salvador, Guatemala y Honduras.

En octubre pasado, una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió que la detención de familias supone “una respuesta inadecuada” a una crisis humanitaria y dijo que la reapertura de estos centros es “un retroceso” en la política migratoria de EE.UU. tras visitar el centro de Karnes City. EFE