París, 22 jun (EFE).- El consorcio aeronáutico europeo EADS, dueño de la filial de fabricación de aviones Airbus, presentó hoy en el Salón Aeronáutico de Le Bourget un nuevo concepto de propulsión eléctrica con el que se pretende eliminar las emisiones de dióxido de carbono durante el vuelo.

El proyecto, bautizado VoltAir, prevé que las baterías que se sirvan de esa tecnología alimenten los motores eléctricos supraconductores de las nuevas aeronaves, que podrían estar operativas en dos décadas.

EADS explicó en un comunicado que en la última década la capacidad del sistema de reserva de energía eléctrica ha conocido “avances espectaculares” estimulados por la fuerte demanda de aplicaciones en el sector automovilístico, pero sus resultados actuales son todavía inferiores a su potencial.

El consorcio aeronáutico indicó que nuevos materiales con “propiedades prometedoras” se están analizando en la actualidad con vistas a su integración en esas baterías de nueva generación, y que los científicos consideran que tales baterías, en los próximos 20 años, podrían lograr una densidad energética superior a los 1.000 Wh/kg.

Con esa cifra, según el comunicado, se multiplican las posibilidades actuales al menos por dos, y el concepto VoltAir presentado por EADS se basa en la posibilidad de que eso se logre en los márgenes previstos.

Las baterías VoltAir se integrarían en unidades reemplazables instaladas en el fuselaje para facilitar el recambio en los aeropuertos, mediante un proceso similar a la carga y descarga de los contenedores de equipaje.

EADS precisó que los motores eléctricos tradicionales son “generalmente” muy eficaces, con cerca de un 98 por ciento de eficacia propulsora, pero no suministran la densidad de potencia necesaria para misiones aéreas de gran envergadura.

Por ello, apuntó que el descubrimiento de supraconductores de alta temperatura aporta la solución a ese problema y beneficia no sólo al medio ambiente, sino también a los pasajeros, que, según el fabricante, “apreciarán el nivel sonoro extremadamente bajo del motor”.

EADS añadió que se prevé que esos motores eléctricos se sitúen en la parte de atrás del fuselaje, lejos de la cabina, que se distinguirá por una sección transversal “particularmente larga” en los aviones que utilicen la tecnología, lo que a su vez contribuirá a reducir los tiempos de embarque.