Jerusalén, 22 Jun (Notimex).- Los israelíes fueron llamados hoy a los refugios antiaéreos en un ejercicio nacional de preparación para una posible guerra que incluiría el lanzamiento de cohetes y misiles desde al menos cuatro frentes, y que se celebró por quinto año consecutivo.

El ejercicio, denominado “Turning Point 5” y que comenzó el domingo, llegó este día a su momento culminante a las 11:00 horas locales, cuando las sirenas antiaéreas sonaron por las calles de todo el país y por los principales medios de comunicación, pidiendo a la población encerrarse durante un minuto en los refugios.

“Parece una tontería pero no lo es, es la única manera de estar preparados”, dijo un oficial del centro de mando de Defensa de la Población, encargado de dirigir unas maniobras que en los últimos días interrumpen la vida rutinaria por numerosos centros del país.

El ejercicio ha incluido interrupciones en hospitales, centrales energéticas, centros de producción alimentarios y centros de comunicación para verificar el impacto que puede llegar a tener en caso de ser alcanzados en una hipotética guerra.

También el aeropuerto de Tel Aviv, el único internacional del país, participó en las pruebas.

“Por medio de sistemas internéticos creamos una realidad de emergencia de 15 mil escenarios posibles”, indicó el coronel Avi David, uno de los oficiales al mando del ejercicio.

La sirena de esta mañana simulaba un ataque en pleno día cuando la población está en las calles y más expuesta, y con las carreteras llenas de vehículos que bloquearían el acceso a los servicios de emergencia.

Esta tarde, a las 19:00 horas locales, volverá a sonar la sirena para simular un ataque igual con cohetes pero cuando la mayoría de la población se encuentra en sus casas y tiene, por tanto, mayor facilidad de acceso a los refugios.

Los preparativos para una guerra contemplan ataques a un mismo tiempo desde el sur del Líbano, por parte de la guerrilla Hezbolah; desde Siria, por el ejército de ese país; y desde Gaza y Cisjordania, por las milicias palestinas.

En total, el simulacro tiene en cuenta la caída de más de seis mil cohetes en centros urbanos israelíes, lo que haría colapsar parte de los servicios básicos que recibe la población.

En el centro de mando de Tel Aviv, donde se halla el ministerio de Defensa, delegaciones de medio centenar de países, entre ellos varios latinoamericanos, han presenciado la evolución de las maniobras, que según el viceministro de Defensa, “es el más grande realizado en todo el mundo”.

Decenas de miles de efectivos de unidades del Ejército encargadas de la población, unidades de evaluación bacteriológicas y químicas, servicios de bomberos, la policía, el cuerpo de ambulancias y de otros servicios de emergencia, así como hospitales y escuelas han participado en algún momento estos últimos días en el ejercicio.

Y aún así, están también los que aseguran que con todos los preparativos estos últimos cinco años, Israel no está preparada realmente para afrontar una situación de emergencia nacional como una guerra global o un terremoto.

“Hablan de evacuar a civiles, pero no saben decir dónde será más seguro o su reacción colectiva a una situación así”, certificó Muli Lahad, psicólogo especializado en situaciones de histeria y trauma colectivo.

Los que sí estarán seguro, y se sabe a dónde serán trasladados, son el consejo de ministros y los altos mandos del Ejército.

Se trata de un nuevo búnker en las colinas de Jerusalén, aún en construcción, que este miércoles visitaron dentro de un proceso de evacuación de altas personalidades y a las que no se les permitió llevar ni teléfono para no delatar su ubicación.

El nuevo centro de mando de emergencia es un refugio gigantesco en las profundidades como para resistir hasta un impacto nuclear, aseguró el diario Yediot Aharonot.