Naciones Unidas, 22 jun (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU pidió hoy más esfuerzos a las autoridades iraquíes para localizar e identificar a los kuwaitíes y sus pertenencias que permanecen desaparecidos desde la primera Guerra del Golfo, así como los archivos nacionales de Kuwait, que siguen en paradero desconocido.

“El compromiso iraquí debe ser mayor particularmente en la búsqueda de los ciudadanos, los bienes y los archivos kuwaitíes”, señaló el embajador gabonés ante la ONU, Nelson Messone, presidente de turno del Consejo, quien felicitó, sin embargo, a los Gobiernos de Irak y Kuwait por “seguir colaborando”.

Messone mostró el apoyo de los miembros del Consejo a la iniciativa para que el Gobierno iraquí cree “un mecanismo funcional y efectivo de búsqueda de los desaparecidos” y le pidió que cree “cuanto antes” un órgano nacional que coordine los esfuerzos sobre el paradero de los archivos nacionales kuwaitíes y que informe a Naciones Unidos de sus resultados.

“Los miembros del Consejo de Seguridad esperamos que las declaraciones (iraquíes) de buena voluntad se traduzcan en resultados para solventar el abanico de cuestiones pendientes entre ambos países”, indicó el diplomático africano, que se mostró esperanzado en que “la confianza y la colaboración” entre ambas naciones siga creciendo.

Las palabras de Messone se produjeron después de que el Consejo de Seguridad mantuviera consultas a puerta cerrada sobre el asunto, en las que estudió el último informe del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sobre las relaciones entre ambos países.

En su texto, Ban reclama “más medidas prácticas” a Irak para “cumplir con sus compromisos internacionales” y encontrar a los ciudadanos kuwaitíes y de otros países que desaparecieron durante la invasión de Kuwait por el régimen de Sadam Husein en 1990 y la guerra desatada posteriormente.

“Creo que descubrir el paradero de los kuwaitíes y los ciudadanos de terceros países desaparecidos es una labor urgente y en la que no deberían influir factores o consideraciones políticas”, indicó Ban en su informe.

Además pidió que se trabaje por lograr la efectiva aplicación de todas las medidas que faciliten el encuentro de esas personas o sus restos humanos.

El secretario general reconoció la “buena voluntad” mostrada por las autoridades iraquíes a ese respecto y señaló que “los aspectos organizativos y logísticos de la búsqueda parecen estar en su lugar”, por lo que es “imperativo” ahora lograr el “objetivo de encontrar e identificar las víctimas, y cerrar sus casos”.

El 2 de agosto de 1990 el entonces presidente iraquí, Sadam Husein, ordenó a su Ejército invadir el rico emirato petrolero, declarado dos semanas después la provincia número diecinueve de Irak.

El Consejo de Seguridad de la ONU respondió a la agresión con una serie de sanciones, incluido un embargo económico, que levantó tras la invasión de Irak y el derrocamiento del régimen de Husein en 2003 por una coalición anglo-estadounidense.

Kuwait no permaneció mucho tiempo bajo la ocupación, ya que fue liberado en febrero de 1991 por una alianza multinacional, liderada por Estados Unidos, y en la que participaron países árabes como Egipto, Siria y Arabia Saudí.

Tras la liberación, las autoridades kuwaitíes acusaron a los invasores de haber realizado asesinatos, desapariciones y un saqueo generalizado del país. EFE