No podemos continuar con el mismo paradigma de administrar y gestionar flujos migratorios, debemos cambiar perspectivas, es evidente la necesidad de políticas multidimencionales y transectoriales… Foto: Cuartoscuro

“El reto sigue siendo la construcción de una visión y una política migratoria de Estado que debe fincarse en el reconocimiento de la multidimensionalidad, inspirada en la búsqueda del desarrollo humano sostenible, el respeto irrestricto a los derechos humanos y al derecho de asilo, la seguridad humana y la cooperación internacional.”

En el 2008 Sin Fronteras, la Universidad Autónoma de Zacatecas e INCIDE Social, A.C. publicaron el documento “Cambiando Perspectivas: De la gestión de Flujos hacia la construcción de políticas de Migración con enfoque de Desarrollo”, en el documento se integraron y señalaron propuestas entorno a principios y elementos que debe integrar una política de Estado en materia migratoria. Una propuesta de política integral, más allá de la gestión de los flujos migratorios sexenales, la cual, hoy nuestro gobierno debe voltear a ver, ante la afirmación de las políticas de criminalización de migrantes en Estados Unidos y el eventual retorno de miles de connacionales a nuestro país.

Ante la evidencia del fracaso de las políticas de gestión migratoria restrictivas de los países de destino de migrantes; y  el aumento y diversificación de los flujos, así como el incremento de los costos sociales y humanos asociados a los movimientos migratorios, desde Sin Fronteras volvemos a colocar estas propuestas que pretenden contribuir al mejoramiento de las políticas públicas en materia de migración:

  • Construir una visión y una política migratoria de Estado sustentada en el reconocimiento de la multidimensionalidad y complejidad del fenómeno y la consecuente necesidad de una política transversal a varios sectores y niveles del gobierno, inspirada en la búsqueda del desarrollo humano sustentable, el respeto irrestricto a los derechos humanos, al derecho de asilo y la seguridad humana.
  • Establecer una institucionalidad acorde a la importancia estratégica de la migración para el país, que cuente con mecanismos claros de colaboración intersecretarial e intraestatal.
  • Establecer mecanismos de participación y coordinación de los tres niveles de gobierno y poderes de la unión.
  • Acordar y desarrollar acciones y compromisos con el exterior, en particular con las regiones y los países vecinos, en el marco de la cooperación internacional y bajo el principio de la responsabilidad compartida y global.
  • Trazar lineamientos que aborden la problemática de México como país de tránsito, origen, destino y retorno bajo un enfoque de cooperación internacional, regional y bilateral.

No podemos continuar con el mismo paradigma de administrar y gestionar flujos migratorios, debemos cambiar perspectivas, es evidente la necesidad de políticas multidimencionales y transectoriales que plantean el reto de la coordinación a lo interno de los gobiernos, entre sus diferentes niveles, entre los poderes de los Estados, entre los Estados, con los organismos internacionales y con otros actores de la sociedad, incluyendo a las personas migrantes.

Tal reto no se puede afrontar sin la definición de políticas públicas de Estado fincadas sobre una base sólida de principios en donde, el fenómeno migratorio debe abordarse desde una perspectiva integral y multidisciplinaria, en donde, los hombres, mujeres, niños y niñas deben ser capaces de aprovechar su potencial, satisfacer sus necesidades, ejercer sus derechos humanos y cumplir con sus aspiraciones en su país de origen y, por lo tanto, migrar por decisión propia y no por necesidad.