Washington, 23 jun (EFE).- El presidente Barack Obama, “profundamente preocupado” por los trastornos en el suministro de petróleo desde Oriente Medio, ordenó la venta de hasta 30 millones de barriles de la reserva petrolera estadounidense, dijeron hoy funcionarios del Gobierno estadounidense.

“Tomamos esta medida en respuesta a la pérdida de suministros de crudo en Libia y otros países y su impacto sobre la reactivación económica global”, dijo el secretario de Energía, Steven Chu.

Por su parte, otros funcionarios de la Casa Blanca indicaron que esta venta se hará a lo largo de los próximos treinta días y luego se evaluará la situación de los mercados petroleros.

“Estados Unidos está listo a hacer más si es necesario”, señaló un funcionario de alto rango en una conferencia telefónica desde la Casa Blanca, quien indicó que Arabia Saudí y los miembros de Consejo de Cooperación del Golfo han convenido en incrementar su extracción de crudo en 1,5 millones de barriles diarios hasta fin de año.

Otros miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE) se sumaron hoy a la oferta estadounidense y pondrán a la venta otros 30 millones de barriles de crudo en el curso del próximo mes, lo cual en total agregará 2 millones de barriles diarios al suministro global.

La venta representa un cambio de actitud en el Gobierno de Obama que por meses ha resistido los pedidos para que usara su inventario en el alivio de los precios de la gasolina.

El Gobierno de Obama ha insistido en que la Reserva Estratégica debía usarse solamente en emergencias y no simplemente porque los consumidores se quejan por los altos precios de los combustibles.

“Pondremos la oferta a disposición en los próximos días y dado que la pérdida de suministro de Libia afecta especialmente al crudo liviano dulce, pondremos a la venta las porciones de nuestras reservas que contienen ese tipo de crudo”, señaló el funcionario.

La Reserva Estratégica de Petróleo de EE.UU. contiene actualmente unos 727 millones de barriles de crudo, un nivel que el Departamento de Energía califica como “históricamente alto”. La venta anunciada hoy equivale a poco más del 4 % de esa reserva.

“El propósito de estas ventas es el aumento del suministro para hacer frente a la mayor demanda durante el verano (hemisferio norte)”, añadió el funcionario, quien dijo que “EE.UU. mantiene esta reserva precisamente para hacer frente a este tipo de situaciones que puedan dañar a la economía”.

La decisión, que se aplicará bajo la coordinación de la AIE, ocurre dos semanas después que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidió mantener sin cambios sus cuotas de extracción de crudo cuando los precios estaban por encima de los 100 dólares por barril.

Hoy, tras el anuncio de la AIE en París y del Gobierno de EE.UU. en Washington, en la Bolsa Mercantil de Nueva York el precio del crudo liviano, para entrega en agosto, bajó brevemente por debajo de los 90 dólares por barril y luego quedó flotando entre 91 y 92 dólares.

La tendencia a la baja había comenzado el martes después que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, recortara su expectativa de crecimiento económico para EE.UU. este año.

El representante demócrata de Vermont, Peter Welch, indicó que la decisión del Gobierno de Obama “proporcionará un alivio inmediato para los consumidores y fortalecerá a la economía”.

“La medida también contrarresta la actividad de los especuladores en petróleo que apuestan en los mercados para llenarse el bolsillo”, agregó Welch, quien junto a sus colegas demócratas Rosa DeLauro, de Connecticut, y Ed Markey, de Massachusetts, habían pedido ya en febrero a Obama que usara parte de la reserva estratégica para contener los aumentos de precios de los combustibles.

Esta es la tercera vez que la Agencia Internacional de Energía, fundada en 1974, ha decidido poner en el mercado parte de sus reservas.

La primera vez fue durante la Guerra del Golfo en 1991, y la segunda cuando el huracán “Katrina” dañó las plataformas de extracción en el Golfo de México.

Por su parte, las dos últimas ocasiones en las cuales la Reserva Estratégica de Petróleo de EE.UU. vendió parte de su inventario fueron en 2005 y 2007 en anticipación de los huracanes “Katrina” y “Gustav”, respectivamente.