París, 23 jun (EFE).- El secretario mexicano de Agricultura, Francisco Javier Mayorga Castañeda, destacó hoy la importancia de que el plan de acción alcanzado por los países del G20 para luchar contra la volatilidad de los precios agrícolas aborde también los bio carburantes y las restricciones a la exportación.

“El tema de los biocombustibles fue sensible para algunos países (como Brasil), así como las restricciones a la exportación” en lo que respecta a Rusia y Argentina, dijo Mayorga en un encuentro con la prensa en la embajada de México en París.

Se trata de la primera vez que el G20 consagra una reunión de este tipo a la agricultura y la alimentación, circunstancia que celebró Mayoraga porque “está en juego la supervivencia de muchos millones de personas”.

Entre las 56 medidas reflejadas en el documento acordado hoy en París se señala que “aún existen barreras significativas en el comercio agrícola internacional que hay que reducir”.

Además, se incide en la necesidad de seguir analizando “todos los factores que influyen en la relación entre bio carburantes, acceso a los alimentos, respuesta de la agricultura al aumento de precios y volatilidad y la sostenibilidad de la producción agrícola”.

Aparte de esos dos puntos concretos, el responsable mexicano de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación destacó que se haya acordado regular la especulación financiera y mejorar la productividad agrícola.

En el primero de los casos, Mayorga señaló que se intentará “regular los mercados de futuros y derivados sin quitarles su papel fundamental (…) como reveladores de las tendencias de los mercados”.

“En el corto plazo hay que regular los mercados financieros” y para ello se desarrollarán herramientas que otorguen “información eficiente y a tiempo real” para mejorar la toma de decisiones.

Respecto a la productividad, el secretario mexicano recordó que “hasta hoy la demanda ha venido creciendo a un ritmo mayor que la oferta” y recordó que las proyecciones que maneja el G20 auguran que será necesario un aumento significativo de la producción agrícola en los próximos años.

Según ese foro, para alimentar a una población que se espera que supere los 9.000 millones de personas para 2050, la producción agrícola debería elevarse un 70 por ciento en el mismo periodo (tomando como referencia el año 2000), porcentaje que en el caso de los países en desarrollo llega al 100 por cien.

Por otro lado, y en el caso concreto de México en lo que se refiere al aumento de los precios de alimentos como el maíz, Mayorga señaló que su Gobierno está aplicando políticas para absorber la tendencia inflacionista de un producto básico en el sistema alimentario y agrícola de ese país norteamericano.

Prueba de ello, recordó, es que la materia prima ha sufrido un aumento de precio de más del cien por ciento en el último año mientras que las tortillas solo han visto incrementado su precio en un 17 por ciento.

El secretario se refirió también a Estados Unidos, donde el 35 por ciento de la producción de maíz está ahora destinada al etanol, lo que afecta a países del entorno donde el grano es uno de los productos básicos de la dieta.

Si bien el texto firmado hoy en París no se detiene en ese hecho concreto, Mayorga aseguró que EEUU está “llevando a cabo un análisis crítico de su programa de bioetanol” para calibrar el impacto que puede tener en otros países, asunto que ha llegado al Congreso.

“Ya está sembrada la inquietud en el interior de los Estados Unidos”, señaló el secretario de Agricultura de México, país que el próximo mes de noviembre relevará a Francia en la presidencia del G20.