Washington, 23 oct (EFE).- El aspirante presidencial demócrata Martin O’Malley criticó hoy el rechazo del Gobierno del presidente de EU, Barack Obama, a cerrar los centros de detención de inmigrantes indocumentados y censuró que siga poniendo tras “una cerca de alambre de púas” a los que huyen de la violencia de su país.

Justo hoy se cumplió el plazo que la Jueza de California Dolly Gee dio en verano al Gobierno de Estados Unidos para liberar o mejorar las condiciones en las que viven los menores en los centros de detención de Karnes City y Dilley, ambos en el estado de Texas y que, a pleno rendimiento, pueden albergar a 2.932 personas.

“A pesar de que una corte federal ordenó su liberación sin demoras innecesarias, el Gobierno de Estados Unidos continúa deteniendo a madres y niños centroamericanos detrás de una cerca de alambre de púas alegando que al hacer esto va a desalentar a otros que elijan emigrar”, consideró O’Malley en declaraciones a Efe.

“Si seguimos esta lógica -continuó O’Malley- encerrar a refugiados sirios en jaulas inhumanas y en condiciones similares de aislamiento detendría la emigración de aquellos que están huyendo de una guerra que ha causado una de las más devastadoras crisis de refugiados que hayamos visto”.

O’Malley, uno de los tres candidatos en la pugna presidencial demócrata, fue el primero en pedir al Gobierno que acoja a 65 mil refugiados sirios para finales de 2016 y, durante, su campaña se ha caracterizado por propuestas progresistas para mejorar la vida de refugiados e inmigrantes indocumentados.

“Los refugiados no eligen emigrar, ellos huyen para salvar sus vidas”, apostilló el aspirante demócrata, ex gobernador de Maryland.

La batalla legal entre Barack Obama y una Jueza de California por los centros de detención de inmigrantes llega tras meses de polémica con madres en huelga de hambre y cientos de congresistas pidiendo el cierre de esos centros, a los que compararon con “cárceles” por el “grave” daño que causan a madres y niños.

En dos decisiones judiciales, de julio y agosto, la Magistrada de la Corte del Distrito Central de California acusó al Gobierno de haber violado el acuerdo extrajudicial “Flores”, de 1997, que establece que los pequeños deben vivir en las condiciones “menos restrictivas” posibles.

El Gobierno aseguró hoy que está trabajando “con esmero” para cumplir con “todos los aspectos” de la orden judicial, según dijo la portavoz del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Jennifer Elzea.

Barack Obama clausuró los centros en 2009, poco después de su llegada al poder, pero decidió reabrirlos tras el gran número de familias que el verano pasado cruzaron de forma ilegal la frontera, la mayoría de El Salvador, Guatemala y Honduras, de donde salieron huyendo de la violencia.

A pesar de las críticas, el Gobierno de EU ha mantenido su intención de continuar con los centros, aunque en línea con la reforma anunciada en junio pasado por el Secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, para reducir el tiempo que las familias de inmigrantes permanecen en estas instalaciones.