El Cairo, 24 jun (EFE).- Siria vivió hoy de nuevo una nueva sangrienta jornada de protestas políticas que se saldó con al menos quince muertos, mientras el Gobierno anunció que había completado su despliegue militar cerca de la frontera con Turquía.

Según informes de activistas de derechos humanos y grupos de la oposición, las víctimas se produjeron en los suburbios de Damasco y en la ciudad de Homs, al norte de la capital, e incluyen al menos dos menores de edad.

Como es habitual en cada viernes desde mediados de marzo, las protestas estallaron al final de los rezos del mediodía, la celebración religiosa semanal más importante para el islam, en medio de fuertes medidas de seguridad.

Los Comités Locales de Coordinación, una red informativa de la oposición, identificaron a doce de los fallecidos y dijeron que uno de ellos tenía 13 años, que pereció en el suburbio capitalino de Al Kisua, y otro, de 12 años, en el barrio de la ciudad de Homs.

Algunos de los fallecidos fueron enterrados hoy mismo, lo que originó nuevas protestas contra el régimen de Bachar al Asad.

Según activistas de la oposición, hubo manifestaciones en múltiples puntos del país en las que participaron un total de centenares de miles de personas.

En las cercanías de la gran mezquita de Al Tal, en Damasco, la policía dispersó con gases de humo una de esas protestas, según estas mismas fuentes.

Una red de información opositora, Flash, dio cuenta de que en la capital se notaba hoy una presencia de fuerzas de seguridad “sin precedentes”, que incluía francotiradores situados en algunos tejados.

Estos informes no han podido ser confirmados independientemente por las restricciones de las autoridades, que han detenido o prohibido trabajar a periodistas que colaboran con medios internacionales y han expulsado del país a corresponsales extranjeros.

En las últimas horas, el régimen de Damasco permitió la entrada de un equipo de la cadena estadounidense CNN, aunque con fuertes limitaciones para sus desplazamientos.

Fuentes de la oposición y la red informativa que la apoya aseguraron que en el suburbio capitalino de Al Kisua soldados y oficiales de la I Brigada del Ejército rechazaron sumarse a la represión oficial y protegieron una protesta y un funeral posterior.

Esa acción implicó disparar contra fuerzas de seguridad y civiles armados que estaban atacando a los activistas de la oposición, según estas mismas fuentes.

La televisión siria, sin embargo, negó que haya habido choques armados entre policías y militares en ese lugar.

La agencia oficial siria, SANA, por su parte, informó hoy de que el Ejército había completado su despliegue en la localidad de Yisr al Shugur, cerca de la frontera con Turquía, donde llegaron los militares el pasado 12 de junio.

Esa población fue escenario de enfrentamientos a comienzos de este mes, que causaron 120 muertos, la mayoría integrantes de las fuerzas de seguridad o militares, según los informes oficiales.

La acción del Ejército, que mantuvo asediada Yisr al Shugur durante tres días, antes de irrumpir en esa localidad el 12 de junio, intensificó un éxodo de sirios hacia Turquía que las autoridades del país vecino cifraron hoy en 11.739 refugiados.

Tanto SANA como la televisión siria hicieron hoy llamamientos a los sirios que están en campos de refugiados en Turquía para que regresen el país “ya que se ha restablecido la seguridad en la ciudad”.

Estados Unidos expresó anoche su preocupación por los informes sobre la concentración de tropas sirias cerca de la frontera con Turquía, ya que podrían desestabilizar más la región.

“De ser cierto, esa agresiva acción solo exacerbaría la ya inestable situación de los refugiados en Siria”, señaló la secretario de Estado norteamericana, Hillary Clinton.

Coincidiendo con la nueva jornada de protestas en Siria, hoy entraron en vigor nuevas sanciones de la Unión Europea contra Damasco, que suponen la congelación de activos y la prohibición de viajar a territorio comunitario a representantes del régimen.

Esas sanciones se extendieron hoy a otras siete personas, entre las que se encuentran dos primos del presidente al Asad. Zoulhima Chaliche, jefe de la guardia presidencial, y Riyad Chaliche, director del Establecimiento de Vivienda Militar.

La UE impuso sus primeras medidas restrictivas el pasado 9 de mayo y, más recientemente, el 23 de mayo, momento en el que figuraban hasta 23 nombres en la lista de sancionados, incluido el de Al Asad.