Aunque la elegancia y el glamour son cosas que te atraen en demasía, evita las exageraciones. Permite que impere siempre el buen gusto. Una cosa es que tus pañuelos estén bordados con tus iniciales y otra, muy distinta, es que haya relojes con tu nombre impreso, como los relojes en una exclusivísima tienda de Beverly Hills, que tienen grabado el nombre de Peña Nieto. Evita los excesos, sólo te llevarán al ridículo. Tú vales por quien eres, no por lo que tienes.