La catástrofe alcanzó a México. La violencia contra periodistas, activistas y jóvenes es resultado del decir, el profundizar y del alcance que puede tener un tuit lo suficientemente capaz de exhibir a una autoridad o desenmascarar a un grupo criminal. Con estas palabras, el escritor y periodista italiano Roberto Saviano, autor de Gomorra, define la crisis de censura y violencia que se vive en el país.

Saviano es parte del grupo de intelectuales italianos y mexicanos que hace un par de semanas firmaron un manifiesto para exigir a la Unión Europea que suspendiera todos los tratados comerciales con México, hasta que no se aclarara el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril, y en general la violencia contra periodistas y activistas en el país.

En entrevista con SinEmbargo, Saviano considera que esta violencia es parte de la combinación de intereses entre el narcotráfico y la política, que ha permitido a los cárteles mexicanos convertirse en un poder dentro de un país donde el menor de los problemas que tiene el gobierno es la reciente fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, el narcotraficante más buscado del mundo.

La fuga del líder del Cártel de Sinaloa, a juicio del escritor, traerá una transformación del mundo de las de drogas en el país, que pasará de una lógica gansteril, a una estructura mafiosa, con una jerarquía compleja, una gestión económica y financiera avanzada, y vínculos aún más fuertes con las instituciones.

Este hecho, asegura, se da en un momento en el que los cárteles mexicanos entraron en la era del “narcotráfico 2.0”, en la que la regla principal es que no hay reglas, por eso, actúan como “una metralla enloquecida que no perdona a nadie”.

 

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Roberto Saviano celebra que a pesar de las muertes, amenazas y desapariciones, los medios mexicanos no abandonen la denuncia. Foto: Cortesía

Ciudad de México, 24 de agosto (SinEmbargo).- México atraviesa por una situación “catastrófica” en la que el menor de los problemas del gobierno es la segunda fuga de un penal de máxima seguridad, de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. Desde la óptica del periodista y escritor italiano Roberto Saviano, el país está en un momento en el que los cárteles de la droga actúan como una “metralla sin control”, y en el que la violencia contra periodistas y activistas alcanzó niveles “gigantescos”.

En un país donde la violencia contra los periodistas es “hija de una situación especial”, el autor de las novelas Gomorra [que narra la volencia en una zona de italia derivada del dominio de la Camorra, una organización criminal mafiosa de la región de Campania] y Zero, Zero, Zero [un ensayo sobre el dominio de la cocaína], afirma que los periodistas mexicanos “están enseñando al mundo lo que significa decir y lo que significa profundizar”, pero también, denunciar.

Saviano sabe lo que significa ser perseguido: en 2006, con la publicación de su libro Gomorra provocó que se reabriera el debate sobre el crimen organizado en Italia, lo que le valió amenazas de muerte de camorristas, por lo que el Ministerio del Interior italiano le asignó desde entonces una escolta permanente. El 14 de octubre de 2008 la prensa italiana dio a conocer que el clan de los Casalesi [el más importante de la mafia italiana] planeaba asesinarlos a él y a su escolta antes de Navidad, entonces tuvo que abandonar su país natal.

El escritor afirma que parte de la persecución que viven la prensa y los activistas mexicanos está ligada a los intereses en común que tienen el gobierno y los cárteles del narco.

Experto en el tema de las dogas, considera que el poder de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera es más grande que el que en su momento tuvo el narcotraficante colombiano Pablo Escobar Gaviria, líder del Cártel de Medellín, abatido el 2 de diciembre de 1993.

El líder del Cártel de Sinaloa “transformó a los cárteles en organizaciones mafiosas; su fuga demuestra cómo el sistema mexicano puede llegar a ser culpablemente falaz”, opina el escritor a través de un cuestionario que le fue enviado por este diario digital.

Pero más que la segunda fuga de “El Chapo” de una prisión de máxima seguridad, considera que la liberación de otro capo, Rafael Caro Quintero, el 9 de agosto de 2013, “es una página grotesta en la historia de México”.

El Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal con residencia en Jalisco determinó que Caro Quintero no debió ser enjuiciado en el fuero federal por el asesinato del agente de la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA, por sus siglas en ingles) Enrique Camarena Salazar, crimen cometido en febrero de 1985, en Guadalajara, Jalisco, sino en el fuero común, ya que no se trataba de un diplomático ni de un integrante consular. También resolvió que ya había cumplido su condena por los delitos de narcotráfico que se le fincaban – los 28 años que estuvo en prisión- por lo que ordenó su libertad de manera inmediata al Tribunal Unitario que llevaba su proceso.

Para Saviano, en este momento México es el corazón de los cárteles de la droga a nivel mundial, pero el cerebro está dividido en dos grandes ciudades: Londres y Nueva York, cuyos grandes bancos, a su juicio, no tienen reparo en lavar los grandes capitales que genera la economía criminal.

MÉXICO Y SU CATÁSTROFE

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-¿Qué cree que en este momento debería cuidar más el gobierno mexicano: la recaptura de “El Chapo”, la falta de credibilidad en el Presidente Enrique Peña Nieto, la corrupción o el enojo social por la violencia contra periodistas y activistas?

-Realmente todo está conectado. Peña Nieto es una gran decepción: joven, bien parecido y presentable ante los ojos del mundo, con un buen uso de los medios de comunicación, pero es decepcionante desde todo punto de vista. La violencia contra periodistas y activistas es gigantesca, la corrupción política y judicial es cada vez más preocupante. Básicamente Peña Nieto no ha tocado la Reforma del Sistema de Justicia, porque él sabe que puede volverse en su contra. El sector empresarial mexicano no experimenta placer alguno en ver al país en manos de los traficantes de drogas, pero también sabe que con un Poder Judicial y una policía tan débiles como son los de ahora, cada problema se puede resolver con dinero, mientras que mañana debemos resolver, actuando legalmente y arriesgándose a tropezar con una justicia propia. En definitiva, el problema de ‘El Chapo’ es el menor de los problemas, porque es sólo un síntoma de una situación catastrófica.

-¿Se habla mucho en el extranjero de la situación actual de los periodistas en México?

-En este momento, los periodistas mexicanos están enseñando al mundo lo que significa decir y lo que significa profundizar. Recuerdo que en Colombia, donde hubo un costo de sangre muy alto, las cosas eran muy diferentes: a las primeras señales de periodistas muertos, el periodismo dio un paso atrás. Sin embargo, a pesar de las víctimas y el riesgo involucrado en este trabajo, la denuncia en México no se ha retirado.

– Como escritor y periodista, ¿Qué opina de la violencia y la represión a que son sometidos hoy en día, periodistas, activistas, jóvenes y en general la libertad de expresión en México?

– Creo que esta violencia contra los periodistas es hija de una estrategia muy especial: no es simplemente una violencia ciega e incontrolada, sino que es el resultado de la conciencia de que el verdadero enemigo del poder del narcotráfico no es ni la política ni los tribunales ni la policía, sino quien se dedica a informar. Porque informar significa revelar los mecanismos y obligar a las instituciones, aún las más infiltradas, a intervenir. El pensamiento es a menudo: ¿pero cómo puede una organización tan poderosa, millonaria y armada tener miedo de un tuit, un post o un artículo? Bueno, esto es lo que deberíamos pensar: desencadenar un mecanismo del conocimiento puede generar un efecto dominó de reflexiones y acciones de los cuales las organizaciones tienen un gran miedo. Los activistas son un elemento importante de esta historia y esta queja. Y en este sentido, la política es profundamente culpable – me refiero, por ejemplo, a la masacre de Iguala – porque está claro que mientras con el periodismo la operación es claramente organizada por los narcotraficantes, tal vez con el aval inerte de la política, en el caso de los activistas, el narcotráfico parece actuar por delegación de la política.

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La mafia mexicana ya entró a la era del “narcotráfico 2.0”, donde la regla es que no hay reglas, dijo el autor. Foto: Cortesía

EL “MEXICAN MOMENT”, PERO DE LA MAFIA

– ¿En qué momento se encuentra la mafia mexicana?

-La mafia mexicana está en una situación de evolución particular, no tanto en lo que respecta a la violencia – su violencia siempre ha sido constante, con picos de resurgimiento – sino en cuanto a su expansión económica. Se trata de un evidente paso de una estructura de narcos, orientada simplemente a la distribución y al tráfico de drogas con lógica gansteril, a una estructura mafiosa, con una jerarquía compleja, una gestión económica y financiera avanzada, y fuertes vínculos con las instituciones.

– ¿Qué característica de la mafia mexicana la hace diferente de otras mafias como la rusa, la italiana o la japonesa?

-La diferencia entre la mafia mexicana y la rusa, la japonesa o la italiana, se encuentra en su historia: las organizaciones mexicanas, en ese gran negocio que es el tráfico de coca, surgen como distribuidores de los carteles colombianos, no como estructuras totalmente independientes dentro de un territorio. La suya es una historia diferente que se construye a través de una alianza entre las instancias criminales más importantes de América Latina (me refiero a los cárteles colombianos de hecho), pero también y sobre todo, a través de la relación con Estados Unidos. La mafia mexicana es una mafia que cruza diferentes registros: desde el místico-religioso de los Caballeros Templarios, hasta estructuras terroristas como Los Zetas, o hasta organizaciones más estructuradas financieramente – y más cercanas al modelo italiano – como el Cártel de Sinaloa. Esto hace que la mafia mexicana sea atractiva para la investigación científica, porque tiene en sí misma toda la dinámica de las mafias internacionales.

– ¿La mafia mexicana puede volverse la más globalizada y poderosa a nivel mundial?,

-La mafia mexicana ya es globalizada y ya es una de las más poderosas del mundo. Existen investigaciones, como la denominada ‘Dark Waters’, coordinada por el FBI [Federal Bureau of Investigation] y la policía española en 2012, que reveló el interés de los cárteles mexicanos para abastecer al mercado europeo de la coca, hasta entonces dominado por los colombianos. La mafia mexicana se está extendiendo, está conquistando nuevos territorios de la competencia, está creciendo económica y financieramente. Hay muchas pistas de que la mafia mexicana es hoy el centro del poder criminal global: sólo debe constatarse y tomar los pasos correctos, cosa difícil con una policía y un Poder Judicial como los mexicanos fuertemente comprometidos con estos grupos.

CARO QUINTERO Y EL CHAPO

– ¿Hay una posibilidad de que en este momento Rafael Caro Quintero y Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera estén trabajando juntos para llevar al cártel de Sinaloa a nuevos países?

– Creo que Rafael Caro Quintero nunca ha perdido poder realmente, y sobre todo, creo que su captura y su posterior liberación son una demostración de su poder. Muchos creyeron que la libertad de Caro Quintero se le dio a cambio de detener al ‘Chapo’ Guzmán, pero no fue así. Su liberación fue una página grotesca de la historia de México, dio una mala imagen del país, en mi opinión aún peor que la que dio el escape de “El Chapo”.

– ¿Cómo afecta a la población la fuga de “El Chapo” Guzmán? Porque hasta ahora sólo se ha hablado de cómo daña al gobierno, pero nadie ha dicho si al ciudadano común le perjudica que esté libre.

– La población de Sinaloa lo considera una leyenda aunque no ha generado particularmente ningún beneficio a los habitantes del lugar. La verdad es que para el ciudadano de a pie, la libertad de ‘El Chapo’ no cambia mucho las cosas: paradójicamente en Sinaloa ‘El Chapo’ libre puede aportar solamente una mayor estabilidad, porque el no quiere guerras en su propio territorio. Es el destino del país entero el que se ve perjudicado porque ‘El Chapo’ socava la economía misma, la libre competencia, mientras la economía criminal se vuelve cada vez más poderosa. Esto es lo que significa para México que ‘El Chapo’ esté libre.

– ¿Se piensa que “El Chapo” Guzmán puede convertirse en un capo más poderoso que el colombiano Pablo Escobar?

– ‘El Chapo’ ya es el capo más poderoso que Escobar. Escobar tenía simplemente un mayor poder mediático, pero el poder del Chapo, por ejemplo, en Estados Unidos es mayor que el de Pablo Escobar. Tal vez el volumen de negocios de Escobar alcanzó un momento de apogeo, ya que Escobar se benefició del hecho de que la lucha contra la guerrilla comunista de América Latina atrajo todo el verdadero financiamiento del gobierno americano. Es en este orden de ideas que se puede decir que Escobar dominó. El error que Guzmán no cometerá nunca, sin embargo, es el de sustituir a la política, algo que trató de hacer Pablo Escobar y que determinó el comienzo de su caída.

-¿Qué hace que “El Chapo” Guzmán atraiga tanta atención nacional e internacional?

-Ha transformado a los narcos en mafiosos, los carteles en organizaciones mafiosas, es decir, las instalaciones pueden tener reglas, jerarquías, que no responden instintivamente a los mecanismos del gansterismo, pero que siguen códigos, estrategias económicas refinadas y tienen relaciones directas de ayuda mutua con la política, el poder judicial y el sector empresarial que van más allá de la simple corrupción. La mafia mexicana ha penetrado parte del sistema institucional mexicano, y esto ha sucedido gracias a la acción de ‘El Chapo’. No sólo eso, su escape es una demostración de cómo el sistema mexicano puede llegar a ser culpablemente falaz.

– ¿Una vez fuera de la cárcel quiénes podrían ser los nuevos socios de “El Chapo”?

– El objetivo de ‘El Chapo’ ahorita es reducir la violencia (ser menos llamativo, no atraer la atención nacional y especialmente en el campo internacional a actuar sin perturbaciones) y tal vez construir un directorio para poder gobernar varias organizaciones en México. Interpretando sus estrategias, parece de hecho que ‘El Chapo’ busca la federación de grupos con su propia autonomía económica pero gobernados por una superestructura capaz de manejar mejor la violencia y evitar la dispersión de la fuerza. Esta sería una novedad para la situación criminal mexicana.

– ¿Es probable lograr la recaptura de “El Chapo”?

-Sin duda será arrestado nuevamente, porque esa es la voluntad y la demanda de los Estados Unidos. Recuerde que, cuando el año pasado le dije a los periódicos mexicanos que en caso de no haber extradición habría un alto riesgo de una nueva fuga de ‘El Chapo’ – porque México se había revelado repetidamente como un territorio demasiado ‘fácil’ para él, y por lo tanto el Estado no podía garantizar una verdadera justicia en su contra – algunos mexicanos se defendieron diciendo que era una fantasía, que México nunca permitiría tal cosa… y sin embargo eso fue lo que sucedió.

-Recientemente usted señaló que si el narcotráfico tuviera cuerpo, el corazón estaría en México y el cerebro en Londres ¿Qué quiso decir con esto?

-México es el centro mundial del tráfico de drogas hoy en día. Mientras que Colombia fue una vez considerado el epicentro del narcotráfico, en los años noventa, con la caída de los cárteles de Medellín y Cali, México ha asumido un papel cada vez más importante, pasando de ser un simple transportador en nombre de los colombianos a ser un importante distribuidor en Estados Unidos, que es el principal país consumidor a nivel mundial de cocaína y que comparte una frontera con México por 3,145 km, cada metro de la cual, es potencialmente útil para pasar drogas. Colombia sigue teniendo el papel de productor, pero es a nivel de la distribución – como también sucede en los negocios legales – que se dan las verdaderas ganancias, los mayores márgenes. Así la mafia mexicana se ha convertido en el rey de la cadena del tráfico de cocaína. Pero este dinero debe limpiarse para entrar en el circuito legal y comenzar nuevos negocios: aquí entra en juego la ciudad de Londres, la cual, junto a Wall Street es ahora el centro de lavado preferido por los narcos. Ya no es Panamá o Anguila [un Territorio Británico de Ultramar localizado en el Caribe], sino los bancos americanos y británicos, como lo demuestran numerosas investigaciones, los que han llevado a pagar multas de miles de millones de dólares – como en el caso de HSBC por ejemplo – por haber lavado el dinero de los narcos mexicanos. Si el corazón deja de latir o el cerebro para de pensar, la industria está en crisis, pero por ahora este cuerpo que es el narcotráfico, sigue creciendo en todo su esplendor.

– En estos tiempos económicos difíciles para Europa ¿se cree que existen riesgos de que la mafia mexicana extienda su poder? ¿y en qué países?

-En tiempos de crisis los bancos tienden a bajar sus ‘defensas’ – como sucedió durante la crisis de 2008 – debido a que la falta de liquidez lleva a aceptar dinero de cualquier persona que lo tenga siempre, en grandes cantidades, listo e inmediatamente: la mafia. En las investigaciones de los últimos años sobre blanqueo de capitales del narcotráfico por algunos importantes bancos europeos demuestra que el poder económico y financiero de la mafia mexicana ya se ha trasladado a Europa; la investigación ‘Dark Waters’ que mencioné antes demuestra que México tiene como objetivo conquistar incluso el mercado europeo de cocaína quitándoselo a Colombia. Además, actualmente la mafia mexicana es dominante en toda América Latina: Honduras, Belice, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Argentina, Chile… Por supuesto hay excepciones: Cuba, por acercarse a Estados Unidos, de alguna manera tratando de salvarse del poder de los cárteles; Brasil tiene mafias muy fuertes que impiden la penetración del territorio mexicano. Pero en general puede decirse que la mafia mexicana se ha vuelto internacional.

– ¿Crees que la mafia mexicana se está moviendo hacia la integración de un gran cartel o va camino a la integración de nuevos grupos dominantes?

-Las peleas de la década pasada han llevado a la creación de nuevos cárteles, más pequeños, pero con sed de poder y propensos a la violencia. Pensamos en los Caballeros Templarios o en el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). A menudo son cárteles que, a pesar de las apariencias y de las buenas intenciones predicadas, ya no cumplen con las reglas de contratación y de “respeto” que caracterizaban a las viejas organizaciones. Hoy en día la regla principal de estos nuevos cárteles es que no hay reglas: los cárteles son una metralla enloquecida que no perdona a nadie, exhiben y hacen alarde de la crueldad, han recurrido a la violencia mediática. Es lo que yo llamo narcotráfico 2.0.

– En México ¿cree que realmente hay cárteles que han sido reforzados o debilitados con las espectaculares capturas de grandes líderes?

– En los últimos años hemos presenciado a un debilitamiento ‒pero no la desaparición‒ de algunos grandes cárteles históricos como el Cártel de Tijuana y el Cártel de Juárez, principalmente debido a la desaparición de los grandes jefes, o ya detenidos o asesinados por sus rivales. También hay cárteles que han sufrido y aún viven una inestabilidad por las luchas de poder internas, como el cártel del Golfo y Los Zetas – si notamos, hubo un tiempo que un capo duraba varios años, incluso décadas, ahora se hace un arresto cada 6-12 meses, y esto no es debido a la eficiencia de las autoridades sino al apoyo que no reciben dentro de su organización. Pero luego también hay cárteles históricos que continúan creciendo y ganando terreno sin perturbaciones, tales como el de Sinaloa que ha sabido llenar los huecos de mercado y el poder, y se dio cuenta de que la violencia no era suficiente para dominar el mercado.