Cancún (México), 24 ago (dpa) – La Organización de las Naciones Unidas (ONU) urgió hoy en la ciudad mexicana de Cancún a avanzar en la adopción plena del tratado para regular el comercio de armas en el mundo, que ha sido ratificado por 72 de los 130 países asignados.

“El ATT (por sus siglas en inglés) sólo puede cumplir su completo potencial si tiene la mayor participación de los estados, incluyendo a los mayores exportadores e importadores de armas”, dijo el alto representante en funciones para Asuntos de Desarme de la ONU, Kim Won-soo, al inaugurarse en Cancún la primera conferencia de estados parte.

Entre los países que todavía no lo han ratificado figura Estados Unidos, que es el principal productor y exportador de armas en el mundo, mientras que sí lo han hecho Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido, que figuran entre los diez mayores exportadores.

Previo al inicio de la conferencia, organizaciones civiles se manifestaron en la playa en contra de la proliferación de armas, con una figura de arena con la forma de tanque de guerra, informaron medios locales.

En la apertura de la conferencia, a la que asisten representantes de más de 120 países, expertos y miembros de la sociedad civil del 24 al 27 de agosto, hablaron también el Ministro deRelaciones Exteriores de México, José Antonio Meade, y el ex Presidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, entre otros.

Meade dijo que en el mundo organizaciones terroristas tienen acceso a armas convencionales e indicó que se cuenta con un tratado “importante” que dará la posibilidad de salvar vidas ordenando las exportaciones de armas convencionales.

Según señaló, en Cancún se discutirá cómo implementarlo correctamente, entre otros con la creación de un secretariado permanente, y cómo darle una buena estructura financiera.

De acuerdo con datos de la organización Amnistía Internacional (AI), en el mundo hay unos 875 millones de armas pequeñas y ligeras en circulación y se producen cada año entre 700 mil y 900 mil Según la ONU, unas 750 mil personas mueren anualmente en el mundo por la violencia armada.

AI señaló en un comunicado que la conferencia de Cancún constituye “la primera gran prueba de fuego” para el tratado.

Para la organización, en Cancún se debe poner el énfasis en tres áreas principales: transparencia -en temas como la presentación de informes de importaciones y exportaciones de armas-, garantizar la participación de la sociedad civil y adopción de mecanismos para garantizar el cumplimiento de las obligaciones del tratado.

Kim afirmó que “el bajo nivel de ratificación de países del área Asia-Pacífico, y del grupo africano requiere particular atención” y afirmó que hay un “importante nexo” entre desarme, desarrollo, paz y seguridad.

El subsecretario general de la ONU instó por ello a frenar el comercio ilegal y no regulado de armas que provoca “tanta miseria para la gente alrededor del mundo”.

Con relación a la secretaría permanente del tratado, “es crucial que nuestras actividades se complementen mutuamente, en lugar de competir”, indicó Kim.

La ONU “no escatimará esfuerzos para promover la participación universal” en el tratado, dijo, pero “este es un desafío que requiere de los esfuerzos colectivos de todos los estados parte”, ya que la aplicación plena contribuirá “a los esfuerzos globales para reducir la violencia global y los conflictos”.

A través de un videomensaje, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que el tratado es una muestra de cómo “el desarme, la no proliferación y el control de armas se pueden lograr cuando los gobiernos y la sociedad civil trabajan juntos con las Naciones Unidas”.

A su vez, Arias alertó que “la larga y oscura noche de violencia ha durado demasiado tiempo”.

El tratado entró en vigor el 24 de diciembre de 2014 después de conseguirse la ratificación de 50 países.