Foto: Cuartoscuro

Guadalupe Jardón imparte en la UNAM la asignatura de Prácticas Comunitarias. Es trabajadora y luchadora social desde hace años. El que dé esta clase no es para menos. Ella está consciente que la democracia en México sólo es posible formando ciudadanos informados y críticos, “que se comprometan”, dice.

Empezó como una luchadora social en su propia colonia, Santa Úrsula Coapa. Preocupada por la violencia, la pobreza y la crisis en México, encontró en Andrés Manuel López Obrador  (AMLO) un discurso distinto; vio en él a un líder con propuestas para “darle otro rumbo a este país”. Así fue como se unió al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Durante las elecciones de este año, fue la coordinadora distrital en Coyoacán de dicha organización. Tras el periodo electoral, hubo un proceso de votación en Morena, y Guadalupe volvió a su puesto como coordinadora distrital. Y fue ahí, en el distrito 23, con sede en Coyoacán, donde el sábado 15, AMLO junto con 405 delgados avalaron la transformación de Morena para que se convierta en partido político.

Los restantes 299 distritos seguirán el mismo método de votación, hasta que decida si Morena se instituye o no como otro partido político. En total son 125 delegados, que contarán los votos, de tal forma que antes del 20 de noviembre se obtengan los resultados y se defina el rumbo de Morena.

“Debo aceptar que cuando recibí la noticia de que Morena podía convertirse en partido político me desconcerté un poco. No lo esperaba”, confiesa Guadalupe Jardón, quien desde las elecciones sondeó casa por casa preguntándole a la gente qué pensaría si AMLO no estuviera en el PRD.

Pero si AMLO y toda la base social de Morena no están con los partidos del Movimiento Progresista (PT, Convergencia y PRD) se debe a que “esta propuesta o salida digna de López Obrador al proponer un partido o una asociación estable, es porque su proyecto político es muy divergente ante el PRD”, afirma la politóloga Martha Singer.

Y aunque hay rumores de que AMLO rompe con los partidos que lo representaron dos veces (2006 y 2012) como candidato a la Presidencia, especialistas afirman que más que una ruptura, Morena necesita su propia plataforma política.

VIVIENDO CON EL ENEMIGO

Jesus Ortega. Foto: Cuartoscuro

Las diferencias entre AMLO y el PRD –en específico con la denominada corriente perredista Nueva Izquierda, liderada por los Chuchos– se acentuaron tras la primera candidatura de López Obrador en 2006. En entrevista con La Jornada, el político mencionó la creación de Morena, donde aseguró que el nacimiento de dicho movimiento lo había pensado desde el platón en Reforma.

“Pensé que los dirigentes (del PRD, sobre todo) no iban a aguantar ni a resistir las presiones del gobierno y que nos traicionarían. Por eso rechacé ser coordinador del Frente Amplio Progresista y en buena medida por eso acepté la “Presidencia legítima”. Sabía que nos darían la espalda, como sucedió”, declaró a dicho medio el 15 de agosto de 2011.

En febrero de ese mismo año, López Obrador pediría una licencia como miembro del PRD, luego de que se pretendían alianzas entre el sol azteca y el PAN para restarle votos al PRI en algunas gubernaturas, sobre todo en el estado de México. “Ya lo pensé bien y no quiero nada con los dirigentes del PRD que abandonaron sus principios originales del partido y pactaron, acordaron y transaron con (Felipe) Calderón desde tiempo atrás”, declaró.

Días después, el 25 de febrero, enemistado con la dirigencia perredista –presidida entonces por Jesús Ortega, integrante de los Chuchos– AMLO dio otro revés a las cúpulas del partido: “Que ellos (los dirigentes del PRD) hagan lo que les dé la gana. Yo tengo otra ruta. Mi decisión ha sido algo muy estudiado, analizado, cavilado. Así que esta postura mía va más allá del PRD y de la izquierda, es algo que tiene que ver con la nación”.

Cuando AMLO dio a conocer su intención de contender por segunda ocasión a la Presidencia, el nombre de Marcelo Ebrard surgió como otro fuerte aspirante dentro del PRD. Las corrientes internas del partido tomaron sus posturas. Nueva Izquierda se decantó por Ebrard Casaubón. A través de una encuesta se decidiría el ganador. Pero el día de la entrevista a La Jornada, el 15 de agosto de 2011, López Obrador afirmó que integrantes de dicha corriente “han empezado a decir que no respetaré el resultado del sondeo. (…) Insisto: respetaré el acuerdo y será candidato el mejor ubicado. Pero el tema no es ése, sino que la mafia del poder y sus secuaces no quieren ver mi nombre en las boletas del 2012”.

Para muestra, el entonces senador perredista Carlos Sotelo, justo el día en que Jesús Zambrano y Dolores Padierna –actual dirigente del PRD– se registraran como candidatos para presidir al partido, el legislador, figura importante de los Chuchos,  aseveró: “Un fantasma recorre el PRD, compañeros: el fantasma de Andrés Manuel López Obrador”.

Hoy, después de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) validará la victoria de Enrique Peña Nieto como Presidente de México, el 9 de septiembre AMLO se despidió del Movimiento Progresista y anunció que su lucha seguirá a través de Morena, que en los próximos meses podría constituirse como partido político.

“No se trata de una ruptura, me despido en los mejores términos. Me separo de los partidos progresistas con mi más profundo agradecimiento a sus dirigentes y militantes”. Así se despidió.

OTRO CAMINO

AMLO con jóvenes de Morena. Foto: Cuartoscuro

Para la maestra en Ciencias Políticas de la UNAM, Martha Singer, el PRD tiene proyectos de distinta militancia. “De conformarse Morena como partido político, espero que haga frente a los posicionamientos más a la derecha que muestra el PRD”.

Por su parte, Pedro Salmerón, politólogo del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) considera que “el PRD tiene su propio lugar en la política mexicana. Que López Obrador, a través de Morena, tenga el suyo, donde impulse sus posturas, es muy sano y fundamental, siempre y cuando no caiga en los mismos errores que los demás partidos políticos”.

Martha Singer cree que López Obrador tiene todas las posibilidades de crear un partido político, “tiene una base social importante, él es un líder muy fuerte”.

-¿Usted cree que desde tiempo atrás tenía la intención de crear un partido político? –se le cuestiona a la especialista en partidos políticos.

-Yo creo que sí. Cuando hizo los recorridos por todo el país ya contaba con la intención de crear una organización estable o un partido como tal.

-¿Hubo separación o ruptura con el Movimiento Progresista, en especial con el PRD?

-Cuando AMLO jugó con esos partidos para su candidatura, es lógico que haya formado bases de apoyo lopezobradoristas, por eso muchos integrantes del Movimiento Progresista están con él. Lo que sí implica es un conflicto muy serio para el PRD, sobre todo porque los obliga a definir mejor sus posiciones políticas. Tendrán que ir con mucha más definición.

Mientras tanto, el politólogo e historiador, Pedro Salmerón, asegura que Morena debe ser un partido de izquierda “no sectario ni dogmático, que atienda temas inmediatos y se relacione con otros movimientos, que esté formado por ciudadanos y que se base en la práctica de comité de bases”.

Para Salmerón Sanginés la derrota electoral de AMLO no es una ganancia. “En política la derrota es un pérdida y punto”, aclara. Pero considera que Morena puede ser un buen camino para lograr cambios desde la izquierda.

Guadalupe Jardón espera estar dentro de un partido congruente. “Que rescate los principios: cero clientelismo y corporativismo. Hay gente, lo vi en el PRD como en otros partidos, que se unían a ciertas causas o tareas por amiguismo, sin conocer el fondo o el origen de la lucha, mientras que a otros dirigentes no se les reconoce su trabajo. Yo espero que Morena se rija con su ética al interior”, dice.

¿Y SÍ ES CONVENIENTE OTRO PARTIDO?

Para las elecciones de 2012, los partidos políticos tuvieron un presupuesto de tres mil 361 millones 120 mil 841.57 pesos. Sólo para el sostenimiento de las actividades ordinarias permanentes. De ese monto, el 50% se destinó a gastos de campaña, según el Instituto Federal Electoral (IFE).

De los más de tres mil millones de pesos, el dinero se repartió de manera proporcional entre los partidos que cuentan con representación nacional. El PRI obtuvo mil 074 millones 539 mil 708.07 pesos; el PAN con 848 millones 568 mil 327.89 pesos; seguido del PRD con 451 millones 490 mil 727.45 pesos; el PT, 236 millones 196 mil 279.70 pesos; el Partido Verde, 313 millones 014 mil 202.45 pesos; Movimiento Ciudadano, 206 millones 120 257.85 peos y Nueva Alianza, 230 millones 191 mil 338.17 pesos.

A Pedro Salmerón esto no le parece un argumento para deslegitimar que Morena se convierta en un partido. “Estoy en contra de muchos politólogos como Macario Schettino, que tienen otros intereses al decir que es innecesario que haya otros partidos”, señala. Lo preocupante, dice, es que utilice los mismos vicios que lo demás partidos implementan, sobre todo en épocas electorales. Martha Singer asegura que la base social de Morena es fuerte y tiene posibilidades de generar ingresos.

“Morena dependerá de los fondos económicos que genere, sobre todo en la militancia. Y tan importante como eso, también deben demostrar su eficacia en las urnas. Creo conveniente que a diferencia de otros partidos políticos, sobre todo los más pequeños, Morena debe esquivar los gastos desmedidos del erario”, enfatiza la especialista.

Sin embargo, Morena tendrá un proceso largo para notificar ante el IFE su deseo de convertirse en partido político. Después mostrará una declaración de principios para regir actividades y contar con un número suficiente de afiliados. Es por ello que comenzaron ya con los congresos distritales que culminarán en noviembre.

En los congresos, uno de los objetivos, es la redacción de documentos básicos de Morena. Aunque la ley electoral estipula que será hasta enero cuando los partidos políticos puedan constituirse, previo al cumplimiento de requisitos fundamentales como: informar cada mes el origen y destino de los recursos para sus actividades; debe contar con tres mil afiliados en 20 entidades federativas o 300 en 200 distritos, distribuidos por todo el país.

Estos afiliados deben conformar por lo menos el 0.26 por ciento del padrón electoral registrado en el año electoral. Esto quiere decir que Morena tendrá que comprobar ante el IFE que cuenta con 219 mil 608 militantes aproximadamente.

Lo siguiente es convocar a una asamblea nacional donde aprobará sus documentos básicos y elaborará un padrón de afiliados que se entregará al IFE, anexando una solicitud de registro  para principios de 2014.

Ipso facto, las autoridades electorales integrarán una comisión, quien dictaminará la entrega o el rechazo del registro. De ser así, Morena estará constituida como partido político a partir del 1 de agosto de 2014 y participaría en elecciones federales hasta el 2015.

Cabe mencionar que Morena ya cuenta con el registro como Asociación Civil, así lo asentó el notario público 128 del Distrito Federal, Sergio Navarrete, ante más de 10 mil personas en el Auditorio Nacional, aquel domingo 2 octubre de 2011.

¿QUIÉN APUESTA POR MORENA?

Guadalupe está segura que el empoderamiento ciudadano hará que el país tome otros rumbos. Cree que mientras haya formación política y ciudadana, el progreso de los mexicanos será viable. “Vivo en una zona donde trabajo con  mucha gente. Las reuniones las hacemos en las casas, con grupos pequeños. Lo importante es que rescatamos la revolución educativa popular. Y ya después de varias acciones y debates, vemos si conformamos comités”, cuenta lo que se hace en su distrito.

Le preocupa que la gente piense que Morena es un movimiento de izquierda radical, manipulados por Andrés Manuel López Obrador. “Yo estoy aquí porque quiero que mi país tenga otro rumbo. Morena va más allá de un dirigente, somos muchos ciudadanos detrás. Cuando hablamos de revolución, nos referimos a una revolución ideológica”, afirma Guadalupe.

Aunque también se propone que dentro de Morena exista la autocrítica. La coordinadora distrital en Coyoacán pone en la palestra tres puntos: que no haya imposición de dirigentes, aterrizar las ideas y mirar los casos con perspectivas claras. “¿Cómo y por qué lo hacemos?” y fortalecer redes con otras organizaciones que el Estado soslaya. “Veo muchos movimientos que trabajan, pero creo que nos ha faltado unidad”, precisa.

Por su parte, Pedro Salmerón ve a Morena como una clara oposición frente al PRI y al gobierno de Enrique Peña Nieto. “Debe serlo, los principios de la izquierda deben hacer este contrapeso”.

Martha Singer ve una posibilidad para generar cambios, “siempre y cuando Morena no caiga en los errores del PRD. La izquierda debe fortalecerse y es un buen momento para hacerlo. La base social está ahí. AMLO no compró votos y sí posicionó a la izquierda partidista en un buen lugar. Ojalá se aproveche la coyuntura”, finaliza.