Nuevos estudios de la NASA revelan que océanos de lava y hielo convivieron en los polos de Mercurio
Por: Redacción / Sinembargo - febrero 25 de 2013 - 0:30
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Ciudad de México, 25 de feb (SinEmbargo).- Mercurio, a pesar de ser de los planetas con los que el ser humano está más familiarizado y de los primeros en ser descubiertos, sigue siendo una caja de sorpresas para los astrónomos e investigadores. Las más recientes imágenes del primer planeta del Sistema Solar, enviadas por el Mercury Messenger generan nuevas teorías acerca de su origen, además de poner en evidencia una extraña combinación de hielo y fuego en su superficie.
Las nuevas observaciones sugieren que es probable que Mercurio no siempre haya sido el vecino más próximo del Sol, ya que elementos químicos que se encuentran en este planeta no podrían haberse formado a temperaturas tan altas, afirman los científicos de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA).
Las imágenes, presentadas por el Mercury Messenger, en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia fueron una versión exagerada de este planeta, mediante filtros que van desde el azul hasta un color casi infrarrojo del espectro; esto con la intención de poner en evidencia la diferente composición de sus rocas, por lo que los investigadores sugieren Mercurio se formó a mayor distancia del Sol y después se desvió hacia su posición actual.
De acuerdo con el doctor David Blewett, del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad John Hopkins, “las áreas que se ven naranjas son llanuras volcánicas. Otras que son de un color azul oscuro son más ricas en un mineral opaco que de alguna forma continúa siendo misterioso, todavía no sabemos lo que es”, manifestó.
No obstante, las observaciones del Messenger también pusieron en evidencia la historia volcánica del planeta, y confirmaron la existencia de grandes llanuras de lava y evidencias de una superficie volcánica.
Científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) creen que Mercurio pudo haber contado con un gran océano de magma poco después de su formación, hace unos cuatro mil 500 millones de años.
Los datos recogidos por la sonda permitieron identificar dos composiciones diferentes de rocas en la superficie del planeta que parecían formadas por distintos procesos geológicos, la cual sólo pudo haber sido causada por un sólo fenómeno: un gran océano de magma.
Esta formación de magma habría ocurrido hace más de cuatro mil millones de años, creando las dos capas diferentes de cristales que luego se fundieron, para, finalmente, entrar en erupción en la superficie.
Sin embargo, no sólo de fuego estaríamos hablando en las recientes investigaciones, ya que Messenger también reveló la existencia de hielo en cráteres que se encuentran a la sombra, así como partes de hielo polar, lo que también resulta extraordinario tomando en cuenta la cercanía de este planeta con nuestro sol.










