Foto: Vanguardia

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Ciudad de México, 25 de abril (SinEmbargo).– La madrugada de ayer miércoles fueron encontrados los cuerpos mutilados de dos jóvenes en Saltillo, Coahuila. Uno de ellos era fotógrafo del periódico Vanguardia, que esta mañana denunció al gobierno de Rubén Moreira Valdés, pues asegura que “sin investigación ni pruebas de por medio, ni siquiera con el levantamiento de testimonios, el estado de Coahuila ya los señaló desde anoche como miembros del crimen organizado”.

Daniel Alejandro Martínez Bazaldúa, de 22 años de edad, se incorporó hace un mes a Vanguardia como fotógrafo en el área de Sociales. Junto a sus restos estaban también los de Julián Alejandro Zamora Gracia, de 23 años.

Los cuerpos desmembrados fueron encontrados a las 02:00 horas de ayer en las calles de la colonia Los Arcos, al sur de Saltillo, pero no había identificación alguna, de acuerdo con la información oficial que vertió la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

Julián Alejandro Zamora Gracia, el otro joven, estudiaba ingeniería plástica en la Universidad Autónoma del Noreste (UANE) y realizaba prácticas profesionales en una empresa de Ramos Arizpe, informaron sus familiares que dejaron de tener contacto con él, el martes 23 de abril.

De acuerdo con un editorial de Vanguardia, la última vez que su Martínez Bazaldúa pisó la redacción fue el martes 23, a las 14:48 horas, cuando llegó a recoger sus órdenes de cobertura y salió de las instalaciones, pero ya no llegó a los eventos que debería cubrir a partir de las 18:00 horas.

Ayer por la mañana personal de la empresa trató, infructuosamente, de localizarlo con familiares y amigos.

A las 22:30 horas, la PGJE difundió un comunicado oficial en el que identificó a Martínez Bazaldúa y a Zamora Gracia como las víctimas.

“Contrario al procedimiento que efectúa, incluso para el cual solicita el apoyo de los medios de comunicación, en el documento de anoche la PGJE interpreta irresponsablemente los cartelones afirmando que ambos hacen ‘alusión directa’ a que las víctimas habían sido miembros, y desertaron, del crimen organizado”, reveló el diario en un mensaje a la opinión pública y al gobierno de Moreita Valdés.

“Al solicitar algún elemento de prueba, el mínimo, cualquiera que sustente dicha interpretación que hace de los cartelones, la dependencia del Gobierno Estatal no ofreció respuesta alguna hasta el cierre de esta edición”, añadió el rotativo.

“Desde que inició la administración actual, específicamente se han prometido investigaciones serias, responsables y profesionales en los ataques a periodistas. El ahora Gobernador encabezó hace años la Comisión de Derechos Humanos en el Congreso Federal; Homero Ramos Gloria, antes de asumir como titular de la PGJE, fue presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila, puestos desde donde en innumerables ocasiones dijeron luchar por el respeto a las víctimas del delito, a no condenar sin pruebas.

“En el comunicado de anoche, lo que la PGJE no estableció es que el otro cartelón dice que el doble asesinato es un mensaje para la ciudadanía de Coahuila, señalando directamente a los cuerpos policiacos como los Groms y Gates. Cartelones como éste se han repetido desde hace tiempo, mismas ocasiones en que la PGJE solicita a los medios de comunicación ni siquiera publicar los contenidos textuales, mucho menos hacer interpretaciones”, denunció el periódico de Saltillo, Coahuila..

INVESTIGACIÓN A FONDO

Como en todos los asesinatos, Vanguardia exigió a las autoridades militares, federales, estatales y municipales, una investigación a fondo. De la misma, expuso, se deberá desprender si estos crímenes están vinculados con el ejercicio periodístico.

“Nos parece triste y alarmante que Coahuila se convierta en un Estado en el que la autoridad condene a personas asesinadas, convirtiéndolas en delincuentes, sin que para esto ofrezca el mínimo de pruebas o argumentos, como ocurrió anoche.

“Sólo una investigación seria y profesional puede al final dar con la verdad que la sociedad se merece… por dura que ésta pudiera resultar para los familiares involucrados, como puede ser en este y cualquier otro caso.

“Para las familias de Martínez Bazaldúa y Zamora Gracia, no hay palabras que atenúen su dolor, pero junto con ellos demandamos que estos crímenes sean aclarados y castigados.

“Inmersa en el desconcierto, esta casa editora lamenta el salvajismo de la violencia que hoy golpea a México y la capacidad de respuesta mostrada hasta ahora por el Gobierno Estatal”, concluyó.