MÉXICO, D.F., 25 de junio (apro).- Cuatro importantes diarios estadunidenses más el periódico inglés The Guardian criticaron los gobiernos de Calderón y Fox, por prolongar el estancamiento de la democracia en México al no librarse su partido, el PAN, de las prácticas fraudulentas heredadas del PRI, y facilitar el retorno de éste a Los Pinos, en reportes y análisis de opinión publicados sobre las elecciones en puerta.

Dos de los textos informativos portan la firma de Jo Tuckman, la periodista que el jueves 7 de junio puso al descubierto en The Guardian el pago que erogó Vicente Fox de 60 millones de pesos a Televisa, en abril del 2005, para quitar del camino en la ruta a la Presidencia al candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador (AMLO o El Peje).

Tuckman también confirmó lo que el semanario Proceso en su edición 1512 comenzó a documentar con el reportaje del 23 de octubre del 2005: Manipulación informativa, negocio publicitario, por Jenaro Villamil, revelando que “Televisa negoció con el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, una ambiciosa estrategia de 742 millones de pesos para proyectar a este joven mandatario como presidenciable en 2011”,

“La ‘dictadura perfecta’ de México a punto de retornar”, en coautoría con Rory Carroll, apareció en la edición online de The Guardian antes de la medianoche de Londres, el domingo 24 de junio.

Afirman:

“México parece empeñado en reinstalar en la presidencia al PRI, cuyos regímenes fueron calificados por el Nobel peruano Mario Vargas Llosa como ‘la dictadura perfecta’. Y así sería bajo el liderazgo de un hombre escasamente conocido aun en su propio partido hace seis años.”

Tuckman y Carroll van tras las huellas del proceso alquímico de tranformación operado en pulir a Peña Nieto, desde que era “un oscuro gobernador” hasta “el presidente en turno aparentemente invencible”. Nadie había oído hablar de él cuando fue elegido gobernador, “pero fabricó su reconocimiento por toda la nación y recibió calificaciones positivas a través de los medios”, aseguró el veterano periodista Daniel Moreno, quien dirige el sitio de noticias www.animalpolitico.com por red.

“Con el retorno del PRI, los vicios periodísticos que creíamos desterrados en parte, regresarán”, advirtió Moreno. Las protestas enarboladas por los estudiantes y las denuncias por The Guardian sobre acogedores contratos con el emporio Televisa “estropearon su campaña en semanas recientes, pese a las insistencias de la televisora en negar los supuestos arreglos debajo del agua” con el priista.

“Sus críticos temen que al retorno de los dinosaurios (hoy lagartijas), alguna vez condenados al basurero de la historia, se convierta la residencia presidencial de Los Pinos en un nido de corruptelas y autoritarismo… El regreso suscita dos preguntas. ¿Cómo es que el PRI planeó su vuelta?, y: ¿Es verdad que ha cambiado? Porque el PRI nunca se ha ido. Aunque lo humillaron y satirizaron en el 2000, cuando los mexicanos se regocijaron por una nueva era, el PRI mantuvo muchos de sus bastiones políticos… Hoy rige 20 de los 31 estados de la república, maneja un manantial de fondos públicos y de patronazgos.”

El fracaso de otros partidos y particularmente del ganador de las votaciones en 2000 y 2006, contribuyó a este reposicionamiento del PRI, al haberse reducido significativamente los niveles en la calidad de vida del pueblo y convertir el PAN “las ilusiones en decepciones” de México.

(http://www.guardian.co.uk/world/2012/jun/24/mexico-perfect-dictatorship-comeback)

El PRI: viejos vicios, nueva imagen 

Nick Miroffin, corresponsal de The Washington Post en nuestro país, recogió para su reportaje del viernes 22 el escepticismo que priva en el ánimo de los electores por unas votaciones verdaderamente democráticas al ocaso del sexenio de Calderón, pues en su partido todavía pesa el triste legado del PRI, con abundantes ejemplos de la “dictadura perfecta”.

“Muy pendientes los mexicanos para que no haya fraude electoral, esperanzados en no repetir la crisis del 2006”, destaca la cabeza del reportaje de Miroffin, quien liga el ascenso de Calderón a las añejas triquiñuelas del PRI, y registra cómo ahora los funcionarios de casilla del Instituto Federal Electoral (IFE) sueñan con “evitar que se repita lo de las votaciones del 2006”, impugnadas por el candidato que jamás perdió su liderazgo en las encuestas, Andrés Manuel López Obrador.

Pese a la contundencia del consejero presidente del IFE Leonardo Valdés Zurita en el sentido de que “de ninguna manera se repetirá el 2006”, el Post considera que tal como se borraron los estrechos márgenes de ventaja en la recta final entonces, ahora los porcentajes a favor del favorito Peña Nieto se vienen trastocando, mientras ascienden las preferencias de votos a favor del nuevamente candidato presidencial por la izquierda.

“Aunque la credibilidad de la gente por el IFE decayó luego de la crisis electoral del 2006, actualmente un 75% de mexicanos posee un nivel ‘positivo’ o ‘normal’ de confianza en su integridad, según el encuestador Roy Campos. La confianza de los votantes se establece en base a los reclamos de fraude entre candidatos, dijo Campos, sugiriendo que ‘la reputación del IFE podría hundirse rápidamente otra vez en caso de que la controversia regrese’ el próximo domingo 1° de julio.”

Contrasta, además, el papel de “perros guardianes del voto” asumido hoy por los partidos, con “ladridos” (alegatos o quejas) de alerta al IFE sobre las acciones sucias que cometen sus rivales en campaña. De 800 denuncias de partidos en todo el proceso electoral de 2006, el IFE solamente atendió menos de 80. Mauricio Merino, becario del Centro de Estudios e Investigaciones Económicas de la Ciudad de México, señaló: “Si hablamos de urnas alteradas o sin contar, este tipo de fraude ya no existe en México”.

Pero algunas prácticas mañosas del pasado nos persiguen.

“Hay personas involucradas que ilegalmente podrían hacer uso de recursos públicos para las campañas de sus partidos. Otros candidatos destinan fondos mal habidos a cuentas bancarias ocultas, lejos del registro de las autoridades competentes, atrayendo posibles contribuciones ilegales en interés de negocios lícitos, o de los amos del narcotráfico. Inclusive hay redes clientelares que pueden ejercer presión sobre algunas regiones donde se prometan beneficios, a cambio de los apoyos en las votaciones.”
La compra de sufragios también permanece:

“En el Estado de México del candidato Peña Nieto, zona con el máximo índice de población, un solo voto puede venderse a mil pesos o por 75, dijo Silvia Gómez Tagle, investigadora de ciencias políticas en el Colegio de México, quien ha escrito abundantemente sobre los abusos electorales. De igual modo, existe la preocupación de que poderosas bandas de la droga en México intimiden a los sufragantes localmente, desanimando votos con amenazas de violencia, a través de los medios y demás canales.”

Como Tucker, acredita que “un movimiento de protesta dirigido por estudiantes se ha manifestado por las calles de muchas ciudades de México, y cosechado frutos bajo el hashrag #YoSoy13 de Twitter online de internet, argumentando el favoritismo de los consorcios dominantes de la TV al candidato Peña Nieto del PRI”. No obstante, para Valdés Zurita, “el fraude electoral es cosa del pasado”, suma Washington Post:

“El principal consejero de las elecciones en México dijo en una entrevista que la agencia (el IFE) no ha recibido ni un solo reporte o reclamo de elementos criminales que intenten influir en las votaciones. Extremas medidas de seguridad serán desplegadas el 1° de julio, Tendremos todo en su sitio para inculcar confianza’, dijo Valdés. ‘Nuestros ciudadanos están preparados para votar’.”
(Mexico ready to vote, watchful for fraud, http://www.washingtonpost.com/world/mexicos-campaign-trail/2012/05/10/gIQAXYd1GU_gallery.html#photo=30)

Impotencia ante el narco

En otro reportaje del domingo 24, este por Los Angeles Times, se apunta que si bien los candidatos líderes en las encuestas han propuesto reducir la violencia brutal de los cárteles de la droga en México, “ninguno ofrece una estretegia novedosa ni significativa de cómo obtener tal meta”.

Los periodistas Tracy Wilkinson y Ken Ellingwood firman Mexico election unlikely to reshape drug war, reportaje que asimismo reprodujo en el diario Chicago Tribune, donde escriben estos corresponsales de guerra:

“‘Nada de lo que han dicho todos podría cambiar drásticamente la situación actual’, expresó Ana María Salazar, analista de seguridad nacional y ex asesora para El Pentágono. ‘Hay algunas pequeñas diferencias; pero en realidad, todo lo puesto sobre la mesa es a mediano o largo plazo’…”

“Como Calderón, los candidatos abogan por el regreso del ejército a sus cuarteles; pero esto sólo se daría después de haber pacificado al país, y ocupando su lugar policías conpetentes, cosa que parece no ocurrirá pronto en el futuro inmediato’…

“Al PRI se le conoce por haber pactado con los principales traficantes de drogas en el pasado, a cambio de paz y acuerdos monetarios. Peña Nieto ha reiterado ante las multitudes de México y públicos del extranjero que él no revivirá aquellas tácticas (aun cuando bastantes gobernadores aliados suyos y varios oficiales de su partido son investigados por supuestamente trabajar con los cárteles de la droga).

Parte de la reticencia a tomar una ruta drásticamente diferente es la compleja creciente de redes viciosas de narcotraficantes que han proliferado en número y aumentado en brutalidad, con habilidades sin precedente para corromper a la autoridad. Las diferencias entre las propuestas de los candidatos estriban en el énfasis, más que en la sustancia.

“Josefina Vázquez Mota, del partido conservador de Calderón, iría más lejos que sus rivales, ampliando las fuerza policíacas federales a 150 mil agentes, casi cuatro veces más que lo que suman actualmente. Peña Nieto se eriza cuando le preguntan si un nuevo gobierno del PRI llegaría a pactar o haría acuerdos con los narcotraficantes. Sin embargo, sus consejeros han reconocido la reserva deMéxico al respecto y especialmente, la de los Estados Unidos.”

(también en http://articles.chicagotribune.com/2010-01-04/news/1001030221_1_drug-cartels-drug-war-mexico-city)

Democracia en suspenso

Por las alrededor de mil 200 palabras que suman sendos reportajes anteriores de ambos diarios, el Post y LA Times, en ninguna ocasión se menciona el nombre del independiente Gabriel Quadri.
Tampoco lo considera el análisis de Jo Tuckman “Los años perdidos de la democracia mexicana”, que para la edición de The New York Times del sábado 23 e International Herald Tribune preparó la autora de “Mexico: Democracia interrumpida” (Mexico: Democracy Interrumped, Yale University Press, mayo 2012).

En esta versión se desglosan las mismas opiniones publicadas por Tuckman y Carroll en The Guardian, aunque con mayor detenimiento:

“Hasta hace pocas semanas, un retorno del PRI parecía una conclusión inevitable; la mayoría de las encuestas trazaban que el izquierdista López Obrador y la candidata del PAN Josefina Eugenia Vázquez Mota peleaban por el segundo lugar, muy por debajo del señor Peña Nieto. Pero la emergente movilización juvenil de último minuto contra el señor Peña Nieto, combinada con acusaciones de una cobertura mediática tendenciosa a su favor, le han inyectado a las elecciones una nota de pasión y el futuro ganador ya no es alguien predecible, a la vez que se va desmoronando el liderazgo de su líder (el priista Peña Nieto).”

En México va a darse una verdadera lucha por la democracia a partir del 1° de julio, visualizan Tucker y Carroll; mas se cuestionan:

“¿Cómo ha sido poible que Enrique Peña Nieto se elevara como el candidato vencedor de las votaciones del próximo domingo, cual guía supremo de los destinos de 113 millones de mexicanos? El PRI no habría alcanzado esta cumbre si el resto de la elite política no hubiese contrubuido con sus pifias, mismas que dieron al traste con la oportunidad de crear para México una democracia funcional durante los últimos 12 años. Negligencia, corrupción y abusos en todos los niveles de poder en los gobiernos rara vez han producido daños de tanta gravedad…

“La corrupción está muy arraigada en la vida de México y la propia imagen se nos reveló luego de informarnos sobre los altos sobornos que pagó Wal-Mart para expander sus cadenas en México, sin que por nada en el mundo alguien moviera más que un dedo. Las promesas del señor Fox de ir a la caza de los ‘peces gordos’ y los juramentos del señor Calderón acerca de preservar sus ‘manos limpias’, no se han minimizado en amnesia (http://www.nytimes.com/2012/04/22/business/at-wal-mart-in-mexico-a-bribe-inquiry-silenced.html?_r=1&ref=americas).

“Desde que presidente Felipe Calderón comenzó su ataque abierto y absoluto contra las organizaciones de la droga en 2006, alrededor de 60 mil mexicanos han muerto. Cuerpos descabezados penden de los puentes. Oficiales corruptos de la policía protegen a pandillas de asesinos. Periodistas locales han sido asesinados por docenas…

“El señor Calderón dice que salvó a México de convertirse en un estado narco; pero el fracaso de su partido (PAN) en descubrir caminos democráticos para sostenerse en el poder con legitimidad (luego que terminó la hegemonía de un partido único, el PRI), abrió un grueso capítulo en esta historia acerca del porqué los cárteles aun no han sido puestos en cintura… El segundo período del mandato panista fue un paso más atrás en los de Fox para hacer retroceder la democracia en México hasta paralizarla…

“Los mexicanos siguen bailando al ritmo que les pone una clase de intocables, que van desde la lideresas de sindicatos influyentes, a los gobernadores que mandan en estados como a vasallaje de su propiedad y aun llega hasta aquellos consorcios empresariales de la TV que van sonando sus melodías pegajosas por doquier… Una gran brecha sigue abierta entre la clase política de la elite y el resto de la población.”

Frente a estas ruinas al desnudo, el PRI prepara su divino retorno al antiguo lar de una comarca donde reinó, pero de donde salió hace 12 años, exiliado. “Es un gene, un chip que nosotros tenemos y los demás partidos no”, declaró a Jo Tucker un militante del PRI de toda su vida y amigo cercano del señor Peña Nieto. “El PAN sabe bien cómo ser la oposición, pero no cómo gobernar y los mejores políticos del PRD se formaron en las fuerzas básicas del PRI,”

En otras palabras, los priistas nacieron para gobernar porque en sus genes pesa la ambición del poder por sobre cualquier otra cosa. Tuckman, quien presenció en el año 2000 la caída del PRI y radica desde entonces en nuestro país, concluye:

“En México va a darse una verdadera lucha por la democracia, después de todo. Y con buena suerte, esta batalla contribuirá a mantener la discusión sobre la calidad de la democracia colocándose en el centro de la agenda de México, cualquiera que gane en esta batalla del domingo.”

(http://www.nytimes.com/2012/06/24/opinion/sunday/mexican-democracys-lost-years.html?scp=1&sq=tuckman&st=Search)

También Tucker escribió en The Guardian con Ed Vulliami, pero el sábado 23, acerca “El fracaso de Calderón en su guerra contra las drogas deja a la nación en una encrucijada” (Mexico elections:Failure of Drugs War Leaves Nation at the Crossroads http://www.guardian.co.uk/world/2012/jun/23/mexico-elections-drugs-war).

“A lo largo de la guerra emprendida, en México se han desatado rumores de que Calderón favoreció al cártel de Sinaloa, protegiendo a su líder fugitivo y elusivo Joaquín Guzmán, el tipo más rico y el mayor criminal de la mafia. De acuerdo a ciertas estimaciones de los servicios de inteligencia de EU, sólo 12% de aquellos que han sido arrestados desde 2006 pertenecen al cártel principal de Sinaloa.

“En la recta final de las elecciones, dos líderes de Sinaloa fueron arrestados, uno la semana pasada. Así, los políticos de aquellas
zonas afectadas por la guerra contra el narco –los estados de Veracruz, Michoacán, Zacatecas y otros— han quedado contaminados por los cárteles para posesionarse ellos mismos políticamente.”

En sus conclusiones, citan la propuesta de un oficial veterano del gobierno mexicano a The Observer:

“Hagamos un debate colectivo alrededor de las políticas sobre las drogas. No acerca de su legalización, porque esto sólo nos polarizaría nuevamente a todos. Tengamos un debate que no sea ideológico, ni moralista o emocional, sino de expertos, uno científico. Obtengamos la verdad de los hechos y sentémonos con los norteamericanos a discutir…”