La Reforma Energética, aprobada en 2013 y cuyos objetivos serían bajar los precios de los combustibles en beneficio de miles de hogares mexicanos, ha quedado a deber a los connacionales, de acuerdo con especialistas en energía. El segundo semestre del año comenzó con el anuncio de un incremento en el precio de la gasolina y de la luz para ciertos sectores. En cambio, en Estados Unidos sí se han visto beneficiados. De acuerdo con datos de la firma de energía de S&P Global Platts, ese país está rompiendo los registros de exportación de gas natural a México.

Ciudad de México, 25 de agosto (SinEmbargo).– Los beneficios de la Reforma Energética ya comenzaron a dar frutos, pero a los Estados Unidos. De acuerdo con datos de la firma de energía de S&P Global Platts, ese país está rompiendo los registros de exportación de gas natural a México, mientras que en el país el aumento en el precio de la gasolina y la luz continúan.

De acuerdo con el diario Houston Chronicle, el gobierno mexicano comenzó la privatización de toda la industria de la energía el año pasado, alentando una mayor generación de electricidad a partir de gas natural de los pozos de esquisto de Texas.

“Las exportaciones a México alcanzaron un máximo histórico este mes y las tuberías adicionales actualmente en construcción expandirán ese negocio”, dijo al diario Platts Analytics.

Debido a que los pozos mexicanos están en decadencia, el gas de Estados Unidos está compensando una caída en la producción nacional y podría aumentar a 5.3 mil millones de pies cúbicos por día en 2021, además de la acumulación de 2.4 mil millones de 2015, informó Platts.

Los incentivos facilitados por la Reforma Energética han provocado el desarrollo de proyectos de gasoductos transfronterizos que facilitan el transporte de moléculas desde los centros de producción estadounidenses a los usuarios mexicanos.

Actualmente, casi 95 por ciento de las exportaciones estadounidenses de gas natural se realiza a través de gasoductos a México y Canadá.

Los especialistas en temas energéticos señalan que conforme la producción siga aumentando y supere el consumo, Estados Unidos se convertirá en exportador neto de gas natural.

Este cambio, dicen, promete tener importantes consecuencias políticas y económicas para el país y sus socios comerciales.

El Presidente de México, Enrique Peña Nieto, prometió que con la Reforma Energética, aprobada en agosto de 2013, se reducirían los precios de la luz, sin embargo, a dos años de su implementación las tarifas eléctricas en el sector industrial en México son 44 por ciento mayores que en Estados Unidos.

El segundo semestre del año comenzó con el anuncio de un incremento en el precio de la gasolina y de la luz para ciertos sectores. Sin embargo, si la recuperación en la cotización del barril de petróleo internacional continúa y el valor de los combustibles utilizados para generar electricidad sigue al alza, el fenómeno de este mes podría seguir repitiéndose, de acuerdo con analistas consultados por SinEmbargo.

De acuerdo con Arturo Carranza, especialista en Energía del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), el incremento en tarifas eléctricas del sector industrial, comercial y doméstico de alto consumo obedeció al “aumento en los precios de combustibles que se utilizan para generar electricidad”.

En cambio, el combustóleo subió 8.4 por ciento frente a junio y el gas natural, 18 por ciento.

Estos incrementos ya le están pegando a los bolsillos de los mexicanos. De acuerdo con el Índice Nacional de Precios de Precios al Consumidor (INPC), se registró una alza de 0.31 por ciento en la primera quincena de agosto, 0.19 por ciento más que en el mismo periodo de 2015 y es la segunda quincena más alta en lo que va de 2016.

El reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) destacó que entre los productos que reportaron una mayor incidencia están: el gas doméstico natural (5.86 por ciento), el azúcar (4.16 por ciento), el jitomate (4.01 por ciento) y la gasolina de bajo octanaje (3.57 por ciento).

La economía mexicana no está creciendo y las reformas estructurales, que iban a impulsarla, no se han logrado implementar por completo por la falta del Estado de Derecho y la impunidad, aseguró Manuel Guadarrama, coordinador de Finanzas Públicas del IMCO. Las calificadoras S&P y Moody’s sugirieron lo mismo: la tasa de crecimiento ha sido “decepcionante, debido parcialmente a factores no económicos”, informó S&P. Al incremento de la deuda se suman fallas institucionales como la “corrupción”, dijo, Moody’s por su parte.

La Reforma Energética dio la capacidad de importar gases LP, como propano, a empresas distintas a Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que pone en riesgo el dominio de la petrolera en el mercado del combustible más utilizado en el país, informó hoy la agencia Bloomberg.

En los primeros seis meses de 2016, cuando las importaciones de GLP aumentaron 43 por ciento a 25 millones de barriles, las importaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) se desplomaron 28 por ciento a 12.6 millones de barriles. Y aunque la compañía ha reducido sus precios y aumentado la cantidad de propano que produce para seguir siendo competitiva, los analistas consultados por Bloomberg dicen que se enfrenta tiempos difíciles para contener a los productores independientes que ya operan en las colonias locales.

De acuerdo con especialistas del sector energético, es probable que la demanda de gas LP en México crezca un 7 por ciento este año a 300 mil barriles por día.

Pero Pemex, por su parte, no está en condiciones de aprovechar las circunstancias después de reportar insuficiencias en su flujo de caja por tres años consecutivos, y este año el déficit aumentó a un monto récord de 22 mil millones de dólares, de acuerdo con datos y cálculos compilados por Bloomberg.

La deuda total de la empresa se disparó a casi 100 mil millones, y ha resistido recortes de 162 mil millones de pesos en su presupuesto en los últimos dos años.

Diversos analistas coinciden que los déficits de Pemex, que significan que la empresa está gastando más de lo que gana con sus operaciones, complicarán aún más los esfuerzos del director general, José Antonio González Anaya, para buscar sociedades, estabilizar la producción y mejorar las refinerías en crisis.

La semana pasada, el Gobierno de México redujo los precios del gas LP en un promedio del 10 por ciento para reflejar el menor precio internacional.

La Administración de Información sobre Energía de Estados Unidos (EIA, por su sigla en inglés) estimó que las exportaciones de gas de ese país a México alcanzarán su punto máximo en 2020, en 1.8 billones de pies cúbicos, lo que supone un aumento de 70 por ciento desde los niveles del 2015.

Para los especialistas, a fin de compensar el descenso estructural de la producción interna, México ha aumentado sus adquisiciones de gas natural originario de su vecino del norte.

La Secretaría de Energía (Sener) contempla que México importará todo su gas natural a través de gasoductos en 2029.

“Para Estados Unidos, los beneficios de vender más gas a México se apreciarán principalmente a nivel local. Si bien las exportaciones a México representan sólo 4 por ciento del total de la producción estadounidense de gas natural, suponen 14 por ciento de la producción de Texas”, destacó un reporte de BBVA Bancomer.

CRECE IMPORTACIÓN DE GAS NATURAL

En enero-mayo, las importaciones de gas natural se dispararon 43 por ciento por un aumento en la demanda y una menor producción del energético, de acuerdo con datos de Pemex.

La Empresa Productiva del Estado informó en sus indicadores petroleros que en los primeros cinco meses de 2015 se compraron mil 243 millones de pies cúbicos diarios, principalmente de Estados Unidos.

Pero para el mismo período de este año, el volumen creció a mil 778.9 millones de pies cúbicos diarios, agregó la empresa.

El valor de estas importaciones pasaron de 644.2 millones de dólares a 670.2 mdd en los mismos meses.

El incremento en las erogaciones es de apenas 4 por ciento, pese al incremento en el volumen, debido a que el precio del gas natural bajó.

En contraste, la producción nacional de este hidrocarburo va de bajada.

De acuerdo con la petrolera, la producción pasó de 6 mil 455 millones de pies cúbicos a sólo 6 mil 14 millones, es decir, un desliz de 6.8 por ciento.

No obstante, casi la mitad del gas no llegó a comercializarse pues la empresa lo utilizó para reinyectarlo en sus pozos.

Sólo 3 mil 192 millones de pies cúbicos de la producción de 2016 (272 millones menos que el año pasado) llegaron a los ductos para su venta a los clientes de Pemex, como son la industria eléctrica y la industria.