Sindicatos magisteriales de Veracruz tomaron varias escuelas y las oficinas de la Secretaría de Educación del Estado este día, la demanda es la misma que tienen policías, médicos, pensionados y burócratas: que el Gobierno del estado les pague sus sueldos y sus fondos de retiro. Las protestas por la ausencia de pagos es ya un cotidiano en el estado que hasta hace poco más de un mes era Gobernado por Javier Duarte de Ochoa. Sin embargo, las historias detrás de ello reflejan la situación que atraviesan los veracruzanos: Consuelo (pensionada), Verónica (maestra) y Manuel (policía), están en las calles alejados de sus labores diarias intentando conseguir el dinero por un trabajo ya realizado.

Veracruz asemeja la tierra desolada donde ha pasado un huracán. Y ese huracán, se llama “Javier”, el paria que un día fue postulado por el PRI y ahora lo ha abandonado. A él, y a Veracruz.

Consuelo Cano, maestra por 36 años en la Universidad Veracruzana. Foto: Yerania Rolón, BlogExpediente

Consuelo Cano, maestra por 36 años en la Universidad Veracruzana. Foto: Yerania Rolón, BlogExpediente

Por Anrantxa Arcos, Yerania Rolon y Marlene Carranza

Ciudad de México, 25 de noviembre (SinEmbargo/BlogExpediente).-  “Con los viejos muy chingón, con el narco muy maricón” gritaron los adultos mayores que marcharon desde Teatro del Estado hasta la explanada de la plaza Lerdo donde recordaron la agresión que sufrieron el 23 de diciembre del 2015.

La dignidad fue en bastones o pasos lentos desde el Puerto de Veracruz o diversas colonias de Xalapa.

Consuelo Ocampo Cano no trabaja en África, como soñó desde niña. Fue docente por 36 años en la Universidad Veracruzana (UV), entregó su vida para que jóvenes no anden “desarmados” en Veracruz.

La educación, dice, es un arma muy fuerte que desde Gobierno Federal pretenden retirar, censurar o callar con golpes.

En la agresión de esa mañana se encontraba gritando consignas desde el micrófono, cuando vio la intimidación y los golpes de la policías veracruzanos en contra de sus compañeros. Ante ello, les pidió que subieran a plaza, donde intentaron refugiarse pero siguieron recibiendo toletazos y patadas.

“Los robocops”, como denominó a los elementos antimotines, fueron desalmados, no respetaron al adulto mayor que exigía su pensión. Respetaron la orden que desde un celular daba el entonces Secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado.

A un año del hecho, esos policías se han manifestado en las últimas horas del sexenio priista para pedir sus sueldos y prestaciones de ley, los ancianos no han salido a las calles para burlarse, para golpearlos como los granaderos lo hicieron aquel día.

Mientras Consuelo Ocampo cerraba la vialidad de la calle Enríquez, con una decena de jubilados y pensionados, Humberto Hernández Vargas trataba de buscar el diálogo con Flavino Ríos.

¿Cómo están?, cuestionó, el pasado jueves, el ahora Gobernador interino a los pensionados que ingresaron a Palacio de Gobierno para conseguir el diálogo y pactar la paga de sus pensiones, la respuesta fue directa: “cómo quiere que estemos, no han pagado nuestra pensión”.

Sin más comentarios, Flavino Ríos dio media vuelta, se perdió entre la fortaleza de gobierno y ordenó el desalojo con elementos antimotines, personal ocupado para retirar a “violentos” manifestantes.

Humberto lo recuerda a la perfección. Flavino, dice, fue un traidor y cínico que atacó al sector más vulnerable de Veracruz, los ancianos.

La intimidación ordenada por el Gobernador interino represor se registró en quejas ante las puertas de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), donde Luis Fernando Perera Escamilla, fungía como titular.Él respondió que entendía la situación, que su esposa tampoco había recibido pensión. Poco hizo a pesar de ver afectada a su cónyuge.

Las quejas son muchas pero la solidaridad se incrementa entre la comunidad de adultos mayores. Rodolfo Suárez Castellanos, secretario general de la delegación D-I Jubilados de la Sección 56 de la SNTE viajó con 104 personas a la capital del estado, para respaldar la exigencia de la Coalición de Pensionados Independientes del Estado de Veracruz (COPIPEV).

De acuerdo a las cuentas del entrevistado, la Reserva Técnica está en las últimas y podría dejar sin quincenas y aguinaldos para el mes de diciembre.

Con 800 millones en la reserva técnica, se tienen que repartir 700 millones para pagar la nómina de noviembre, de diciembre que son otros 700 millones más, así como 110 millones de pesos de aguinaldos y 17 millones de pesos de retroactivos.

“No le alcanza el fondo al IPE para pagar sus obligaciones con los pensionados, no sabemos qué van a hacer, sólo ellos lo saben”.

La posibilidad de salir nuevamente a las calles en diciembre sigue latente. Los jubilados y pensionados no reciben su retroactivo desde hace 11 meses, es decir, 17 millones de pesos para los 28 mil 700 jubilados de todo el estado desaparecieron en la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan).

“Consideramos a COPIPEV nuestra hermana, formamos con ella y otros sindicatos un Frente Estatal en Defensa del IPE. Ya nos dimos cuenta que ser solidarios es la solución, para rescatar nuestros sistema pensionario, no queremos caer en afores”.

Rodolfo se manifestó con su tradicional sombrero de paja, el mismo que ocupa en sus manifestaciones cuando cierran la calle Juárez en el puerto de Veracruz.

Con él trajo a 46 personas adultas, todos pagaron 200 pesos para pagar la gasolina, caseta y renta de un autobús sencillo que los presentó a las nueve de la mañana en Palacio de Gobierno. Otros más no confirmaron pero se anexaron a las calles xalapeñas durante la mañana de este miércoles.

“Pagar eso (200 pesos) es poco para nosotros, en comparación con la dignidad que tenemos que manejar en este evento”, dijo.

VERÓNICA

…MAESTRA Y MADRE SOLTERA SIN PENSIÓN

Maestros sin sueldo. Foto: BlogExpediente

Maestros sin sueldo. Foto: BlogExpediente

Mientras sus colegas platican, comen y se escucha una que otra risa durante la protesta, Verónica está sentada, agachada en espera que la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), que se encuentra tomada por docentes que exigen pagos pendientes, haga el depósito correspondiente.

Los adeudos que Gobierno o del Estado tiene con profesores es una situación que la ha llevado a reducir, inclusive, los gastos destinados para la comida del día a día.

“Ya no podemos comprar, si comprábamos un kilo de carne va a ser medio porque ya no da. Y así podernos organizar para que alcance con los gastos básicos y los niños vayan a la escuela”.

Vecinas, familiares y demás personas, le han prestado dinero, diferentes cantidades que tendrá que pagar en cuanto su cuenta reciba el primer depósito de Gobierno del Estado.

Así que aunque reciba las prestaciones y la segunda quincena de noviembre, la maestra adherida al Sindicato Magisterial Veracruzano, de nueva cuenta se quedará con la cartera vacía.

“No podemos disponer a comprar algo. No manejo tarjeta por lo mismo, los pagos no son muy puntuales, pero he escuchado a quienes tienen problemas con el banco”.

Sus hijos no comprenden que el desvío de recursos que se cometieron en la entidad mantiene en incertidumbre a familias veracruzanas, por lo que siguen pidiendo como cualquier menor que desea cosas que actualmente ya se convirtieron en lujos para quienes no reciben los pagos correspondientes.

Pese que tiene un hijo de 20 años que también trabaja, no aporta a del hogar, debido que la situación del estado afectó a diferentes sectores.

“Estamos esperanzados en nuestras quincenas y nuestros aguinaldos porque eso nos ayuda mucho, tenemos deudas que vamos adquiriendo durante el año y pues decimos ese dinero (el aguinaldo) va a ser para liquidar, para pagar, para comprar y viendo que no va a haber sí nos entristece”.

UN POLICÍA

….AL QUE NO LE HABÍAN DEJADO DE PAGAR EN 20 AÑOS

El recibo de un Tránsito en Veracruz. Foto: Yerania Rolón, BlogExpediente

El recibo de un Tránsito en Veracruz. Foto: Yerania Rolón, BlogExpediente

Del bolsillo saca un papel doblado y dice angustiado: Ya fui al cajero y sólo tengo 2 pesos con 12 centavos”

Es Manuel López Zorrilla, quien lleva 20 años trabajando para la Dirección General de Tránsito y dice que jamás había pasado por algo similar pues siempre tenían su quincena puntual.

“Esto es un acto histórico. Yo soy coordinador del plan de emergencia radiológico de Laguna Verde, estoy en el área operativa y nunca nos habían dejado de pagar”.

Es jueves y el trabajador ha estado de pie toda la mañana, comenta que aunque su pierna le duela no desistirá de su petición. Encorvado va de aquí para allá con paso lento, pero no se desanima, confía en la promesa que les hizo el gobernador interino de pagarles su aguinaldo.

“Ya cuando llego a casa mis hijos en vez de papá me dicen pan, pan” bromea Manuel López Zorrilla quien mantiene a su esposa y cinco hijos.

Uniéndose a las manifestaciones que bloquean las entradas a la ciudad de Xalapa, trabajadores de la Dirección General de Tránsito y de Transporte del Estado salieron de sus oficinas para protestar por la falta de pago.

Les deben el 3.8 del retroactivo desde enero al mes de octubre, además de la primera quincena de noviembre.

“Decidimos manifestarnos porque desde ayer los licenciados Navarrete y Lazcano nos dan largas del pago. Primero que a las 11 de la mañana y después a las 4”, comentó el trabajador Manuel López, levantando el bastón con el que se apoya para caminar.

Hasta anoche tenían la esperanza de que “les cayera” el pago, pero los licenciados se excusaron que no podían hacer nada porque la Secretaría de Finanzas estaba bloqueada y por las diversas manifestaciones de la ciudad.

“Hoy estamos igual, por eso seguimos con el plantón. Aquí estaremos hasta que nos paguen. Venimos uniformados porque en el momento que nos paguen regresamos a trabajar”, exclamó.

Añadió que algunos compañeros ocultan su uniforme con chamarras y gorras, temen ser vistos y señalados por sus superiores, pero Manuel López sostiene que no tiene nada qué temer.

Manuel dice que regresará a trabajar en cuento le paguen. Foto: Yerania Rolón, BlogExpediente

Manuel dice que regresará a trabajar en cuento le paguen. Foto: Yerania Rolón, BlogExpediente