Si los jóvenes no mejoran su manejo del idioma, no conseguirán trabajo, asegura la académica. Foto: CONACULTA

Si los jóvenes no mejoran su manejo del idioma, no conseguirán trabajo, asegura la académica. Foto: CONACULTA

Ciudad de México, 26 de junio (SinEmbargo).- Silvia Molina nació en la ciudad de México el 11 de octubre de 1946. Es narradora y ensayista. Estudió lengua y literaturas hispánicas en la FFyL de la UNAM. Hoy ingresa a la Academia Mexicana de la Lengua, con la misión de cuidar el español, su máxima prioridad, según ha manifestado.

Es presidente del Seminario de Cultura Mexicana y vocal de la Sociedad Alfonsina Internacional, ha sido directora de la Coordinación de Publicaciones del INBA; profesora visitante en la Brigham Young University de Utah; agregada cultural en la Embajada de México en Bruselas y directora de la Coordinación Nacional de Literatura del INBA.

Con una vasta obra literaria, obtuvo en 1977 el Premio Xavier Villaurrutia por La mañana debe seguir gris, el Premio Antoniorrobles de Literatura Infantil 1984 por La creación del sol y de la luna, el Premio Nacional de Literatura Infantil Juan de la Cabada 1992 por Mi familia y la Bella Durmiente cien años después y el Premio Sor Juana Inés de la Cruz 1998 por El amor que me juraste, entre muchos otros.

Molina, que ingresará a la Academia como corresponsal del Estado de Campeche, la tierra que aparece en forma constante en su obra literaria y de donde es originaria su familia, afirmó en una entrevista otorgada a CONACULTA que uno de los retos que enfrenta el organismo al que ahora pertenece es cuidar el idioma para que los jóvenes no olviden las reglas gramaticales y ortográficas.

“Cómo hacer que todos estos jóvenes que están muy acostumbrados a usar un lenguaje sintético por el uso del teléfono y que ya no ponen ‘que’ sino una k, cómo lograr que se atengan a las normas del lenguaje para no quedarse incomunicados, incluso sin trabajo”, se preguntó la autora que obtuvo en 2013 el Premio Justo Sierra Méndez, Maestro de América, otorgado por el Gobierno del Estado de Campeche

“En un trabajo nadie les va a aceptar que escriban en un oficio ‘que’ con k, eso es un reto, ver cómo llegar más a los jóvenes para decir: – mira, está muy bien, hay que economizar en un recado de 20 palabras, pero tienes que aprender las normas del lenguaje porque si no tu futuro peligra”, agregó.

LA ESCRITORA DISLÉXICA

Como tantos autores en la historia, entre ellos el chileno Roberto Bolaño, Silvia Molina es disléxica y aprendió a leer muy tarde en su vida, hasta que cursó sus estudios de Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde pudo entender realmente los principios de la gramática española.

En su época, las personas disléxicas no recibían un trato especial. “En la escuela pensaban que eras tonto y se acabó el asunto”, recuerda con humor esta verdadera luchadora de las letras, cuyo padre escritor y cuya madre contadora de historias, la rodearon de libros y le crearon una atmósfera muy favorable para la literatura.

En su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua, Silvia Molina hablará sobre la dramaturga de origen campechano, Luisa Josefina Hernández. Foto: CONACULTA

En su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua, Silvia Molina hablará sobre la dramaturga de origen campechano, Luisa Josefina Hernández. Foto: CONACULTA

Comenzó a adaptar novelas históricas para sus propias hijas y poco a poco se convirtió en una destacada escritora para el público infantil y juvenil en un tiempo donde dicho oficio se desdeñaba, a pesar de lo cual muy pronto se dio cuenta de lo interesante que es escribir para los primeros lectores.

“Escribir para niños, es mucho más difícil que escribir para adultos, porque los niños son más exigentes, si los pierdes, los perdiste, ya no regresan, es un reto muy especial, tienes que tener cierta malicia literaria, para ver cómo los pescas”, dice.

Además de ingresar a la Academia Mexicana de la Lengua, Silvia Molina se desempeña como funcionaria del INBA y como titular del Seminario de Cultura Mexicana. Prepara una novela histórica que recrea un asalto que hizo un pirata en 1865 en Campeche, una ciudad asediada durante 300 años por los piratas.

“Voy muy despacio porque no tengo mucho tiempo, pero sí, todos los días aunque sea unas líneas. No hago vida social, eso es lo que me ayuda un poco digamos, llego aquí temprano, me voy, trabajo en mi casa sábados y domingos, así es la vida del escritor, es un poco solitaria”, afirmó.

En su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua, Silvia Molina hablará sobre la dramaturga de origen campechano, Luisa Josefina Hernández, conocida dramaturga, novelista y traductora de gran trayectoria, y será respondido por el poeta Vicente Quirarte.