Legislación a favor del libre consumo, venta y comercialización de la marihuana genera conflicto entre perredistas. Foto: Cuartoscuro

Perredistas en el Senado avalan propuesta para legalizar y regular venta de marihuana en el país. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 26 de julio (SinEmbargo).– En medio del debate nacional por la propuesta para legalizar y regular la venta de la marihuana en el país, a fin de cambiar el paradigma del combate al narcotráfico, en el Senado de la República se anunció la creación de una iniciativa para establecer clubes de consumo de cannabis en la Ciudad de México.

“Nosotros vamos a empezar a preparar una iniciativa, que tenga como objetivo regular el uso medicinal, pero sobre todo cambiar la perspectiva del tema de las drogas en nuestro país y plantear el tema de clubes de usuarios o clubes de consumo, para no criminalizar a los usuarios de la marihuana”, informó el Senador por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Mario Delgado.

El Senador Mario Delgado, quien anteriormente se desempeñó como Secretario de Educación del Gobierno del Distrito Federal, consideró que esta propuesta contribuirá a frenar la violencia que acompaña a los cárteles del crimen organizado y para acabar con las llamadas “narcotienditas” en todas las demarcaciones, principalmente en el barrio de Tepito.

“Una de las grandes problemáticas en materia de seguridad pública que tiene nuestra Ciudad, pues son las famosas ‘narcotienditas’, que las tenemos por todos lados y que genera un entorno criminal, donde hay muchos jóvenes involucrados, justamente imaginemos que esa ‘narcotiendita’ pues no tenga razón de ser, porque la droga estará en centros controlados por el gobierno donde te garanticen seguridad y no te criminalice”, indicó el Senador perredista.

Su iniciativa se insertará en el marco de las propuestas de regulación por parte del gobierno local a la venta de una droga ilícita que hoy está bajo el control del crimen organizado. Y será creada con el apoyo de investigadores y especialistas en el tema y además se basará en la experiencia internacional de Europa y Estados Unidos.

“Es la lógica de la regulación, actualmente estamos con el paradigma del prohibicionismo, tampoco podemos compartir la idea como la de Vicente Fox, de que se venda en todos lados, sino regular el consumo, sobre todo el quitarle el control a la delincuencia, para que lo regule el estado”, apuntó.

ESPECIALISTAS PIDEN CAMBIAR ESTRATEGIA DE BALAZOS

En el Senado de la República se realizó el foro “El debate de las drogas en la Ciudad de México. Legalización (mitos, datos e interrogantes)”, en donde se concluyó que lo mejor que puede hacer el Gobierno federal con las drogas ilícitas es permitir que sean licitas.

Asimismo, especialistas detallaron la importancia de cambiar la política de combate al crimen organizado, mediante la regulación de su principal materia prima que es la marihuana, y abordar el asunto de una perspectiva que vaya más allá de las balas.

“En México nos ocurrió la tragedia de seis años de ‘calderonismo’, en donde la inversión en seguridad para dependencias como la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar), como la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), se multiplicaron, se duplicaron y hasta se quintuplicaron dejando una asimetría de recursos de 50 a 1 en materia de seguridad y contra salud, en materia específicamente a adicciones”, afirmó Lisa Sánchez, especialista en reforma de la política de drogas de México Unido contra la Delincuencia.

Lisa Sánchez, una de las voces más preparadas sobre el tema por haber trabajado 15 años con una organización que estudia el impacto de los crímenes que más afectan a la sociedad, pidió entender que la estrategia de más soldados y más balas contra el crimen organizado no ha significado la disminución en el consumo de estupefacientes.

“Lo dijo Julio Frenk la semana pasada, en cortes poblacionales específicos, entre 15 y 34 años, nuestros jóvenes, esos que a los que decimos querer proteger, tenemos un descenso en la esperanza de vida de un año, por la epidemia de homicidios desatada por la estrategia de prohibición de drogas”, recalcó.

Lisa Sánchez consideró apropiado especificar de qué se habla cuando se pide regularizar la marihuana, a fin de no caer, desde el inicio, en discusiones estériles o carentes de información verídica.

Indicó que la regularización de la cannabis va más allá de decir ‘está proscrita hoy y para mañana no va a estar prohibida por la ley’. Aclaró que sus alcances implican en debatir cómo se van a integrar los servicios en materia de seguridad, penal y de justicia con los servicios de salud y el tratamiento de las adicciones.

“La regularización legal implica el establecimiento de controles estrictos, controles a qué: a la producción, al producto, a los puntos de venta, a los expendedores, a la mercadotecnia, controles al acceso, en síntesis, habrá actividades que van a prevalecer prohibidas dentro de la regulación de la misma sustancia como el consumo de menores de edad”, apuntó.

Lo que es inaceptable, dijo Lisa Sánchez, es la opción de dejar el 100% del mercado de la venta de marihuana en manos del crimen organizado, porque hacerlo así, ha significar dotar de recursos casi ilimitados a las bandas del narcotráfico, que lo han empleado para incrementar su poder de venta y de armamento.

“Antes de la declaración de guerra contra el crimen organizado del Presidente Felipe Calderón, el secuestro, la extorsión, el homicidio y en materia de violación, se vieron altamente afectados una vez que se desató esta estrategia de combate frontal al narcotráfico con el ejército en las calles. Tenemos más secuestros, más violaciones de derechos humanos, más robo, más extorsión y más homicidios”, recalcó la especialista.

Para finalizar, Lisa Sánchez invitó a las autoridades continuar el debate en México con una óptica crítica y analítica de la experiencia de los estados norteamericanos de Washington y Colorado, con el objetivo de aprender de los errores y aciertos cometidos en materia de política contra sustancias ilegales.

DEBATE POR DEJAR DE CRIMINALIZAR A LOS CONSUMIDORES

En el foro “El debate de las drogas en la Ciudad de México. Legalización (mitos, datos e interrogantes)”, se presentaron los resultados de diversos estudios y estadísticas sobre el comportamiento del consumo de drogas ilegales, como son la marihuana, cocaína e inhalantes, en la Ciudad de México.

Según la Encuesta Nacional de Adicciones 2011 (ENA), poco más de medio millón (8%) de capitalinos consumen drogas ilegales: marihuana 6%, cocaína/crack 2%, e inhalables 1%.

La ENA reveló que la tendencia entre los estudiantes menores de edad consumidores de drogas, entre los años 2009-2012, se observó una reducción en el número de consumidores de alcohol, tabaco y drogas médicas.

Por el contrario, creció el consumo de drogas ilegales. El uso de marihuana pasó de 4% a 6.6%, el de cocaína de 0.7% a 1.3% y el de metanfetaminas pasó de 0.8% a 1.1%.

Estos resultados, donde se observa el incremento de consumo de sustancias ilegales entre menores de edad, provocaron una serie de cuestionamientos por parte del médico cirujano Rafael Camacho Solís, Director General del Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones en la Ciudad de México (IAPA), quien expresó su rechazo a la propuesta para despenalizar la venta de drogas en la capital.

“Cuando las personas están bajo el efecto de la marihuana, cuando hay intoxicación aguda puede haber taquicardia, arritmia, hipertensión arterial, algunas gentes sienten ansiedad, deterioro en la capacidad para conducir, es decir, una persona que está bajo los efectos de la marihuana es tan peligrosa como una que está bajo los efectos del alcohol para manejar un vehículos, entonces, si alguna vez se legaliza habrá que poner un “pachecómetro” igual que un alcoholímetro”, apuntó el doctor Rafael Camacho Solís.

En su momento, Jorge Hernández Tinajero, Presidente del Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas utilizó las mismas estadísticas de la Encuesta Nacional sobre Adicciones para exponer que si existía una disminución del consumo de sustancias legales entre los menores de edad, se debía precisamente a los controles que les imponía la regulación.

“Claramente lo que está probando la encuesta es que los menores de edad tienen mayor facilidad de acceso a las sustancias ilegales que a las legales. Lo cual habla naturalmente de la parte positiva que puede significar una regulación, a pesar de sus imperfecciones”, reviró.

Jorge Hernández también destacó de las encuestas oficiales la parte en que demuestran que el uso no significa abuso, es decir, que los consumidores no necesariamente se convierten en adictos.

Finalmente, destacó la urgencia de no caer en el supuesto de que la regulación de marihuana represente la posibilidad de abrir una industria monopólica, en donde los grandes beneficiarios sean los productores y distribuidores del pródcuto, tal como lo propone el ex Presidente Vicente Fox.

“Estamos muy de acuerdo que cuando una industria que busca el lucro en la venta de ciertas sustancias son los que se benefician, eso es que los usuarios de marihuana no queremos, no queremos ser controlados por tabacaleras como la Phillip Morris”, sostuvo.

Por el contrario, indicó qué es lo que se pretende con la regularización que evite criminalizar a los consumidores de marihuana en la Ciudad de México.

En el caso específico de la marihuana queremos un sistema de circuito cerrado de producción-consumo que no caiga en el mercado abierto, en la publicidad, que garantice los derechos de los usuarios y que se limite a los mayores de edad que responsablemente la consuman”, concluyó.