Hoy el Presidente Enrique Peña Nieto decidió ratificar a Alfredo Castillo al frente de la Conade pese a los escándalos por la falta de buenos resultados en Río 2016, las denuncias de deportistas sobre falta de apoyo y las críticas a nivel nacional e internacional sobre su gestión.

Ciudad de México, 26 de agosto (SinEmbargo).- Alfredo Castillo seguirá al frente de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) a petición expresa del Presidente Enrique Peña Nieto, de acuerdo con versiones de la prensa.

El Presidente Enrique Peña Nieto se reunió hoy con los atletas olímpicos de la delegación mexicana de Río 2016 en la Residencia Oficial de Los Pinos.

La frase “No te preocupes, Rosario” se volvió famosa en otro episodio similar, cuando Rosario Robles fue ratificada en su puesto en medio de cuestionamientos públicos.

“Yo quiero que Alfredo se mantenga al frente de la Comisión Nacional del Deporte. Quiero que Alfredo siga siendo quien lleve la representación y el esfuerzo gubernamental en el deporte, porque sí sabe de deporte”, dijo Peña Nieto en la residencia oficial de Los Pinos.

Castillo, nombrado director en 2015, recibió fuertes críticas por la falta de los resultados esperados en la justa olímpica y disputas con el Comité Olímpico Mexicano (COM) y federaciones.

“Conoce el deporte; ha estado cerca de ustedes, y ustedes lo han dicho. Creo que este resultado nos debe llevar a mejorar lo que hemos alcanzado. Por eso, una primera determinación y que da certidumbre, es que siga al frente de la Conade”, comentó Peña Nieto ante las exigencias de que Castillo renunciara a su cargo.

Y agregó: “Esto no puede estar sujeto a cambios solo porque nos dejamos llevar por una polémica, un debate, y a veces de quienes no conocen lo que realmente ocurre dentro del deporte”.

“No podemos estar divididos y menos enfrentados. Creo que debemos hacer converger los esfuerzos del COM y también los que hace el propio Gobierno, para que, sobre todo, en esto, creo que será muy importante ser bien abiertos y transparentes”, expresó.

El pasado martes, Castillo declaró que su renuncia estaba sobre la mesa, y que sería Peña Nieto quien decidirá su continuación o no al frente del organismo deportivo. Asimismo ofreció disculpas por haber llevado a su pareja a la justa olímpica.

“Es una imprudencia que lamento mucho; una situación que me ha generado altos costos. Públicamente ofrezco una disculpa, pero no hay uso de recursos públicos. Hubo una desatención, una frivolidad”.

Al encuentro asistieron el Director de la Conade, Alfredo Castillo y de los secretarios de la Defensa, Salvador Cienfuegos Zepeda; de Marina, Vidal Soberón, y de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, además del presidente del Comité Olímpico Mexicano, Carlos Padilla y de los medallistas mexicanos de Río,Ismael Hernández, Guadalupe González, Germán Sánchez, Misael Rodríguez y lMaría de Rosario Espinoza, y de toda la delegación completa que participó en Río 2016.

A su salida, Castillo se negó a hacer comentarios al respecto, refiere la prensa.

La gestión del ex titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha sido cuestionada por su conflicto con las federaciones deportivas mexicanas y con la Federación Internacional de Natación (FINA), conflicto que puso en riesgo la participación de la delegación mexicana en Río.

La prensa nacional e internacional también ha criticado el trabajo de Castillo.  En una nota titulada “Los miserables Olímpicos de México”, publicada por el periodista David Agren en el Washington Post, se destacó la opinión de diversos especialistas en deportes, quienes señalaron que Castillo es un ejemplo de la manera en la que las conexiones son más importantes que el mérito a la hora de otorgar un puesto.

“Castillo llegó a la Comisión Nacional del Deporte en abril de 2015, después de una temporada en el estado de Michoacán, donde fue enviado por Peña Nieto para someter a las guardias comunitarias, quienes tomaron las armas para luchar contra un cártel de la droga. Castillo rápidamente fue apodado “Virrey”, como los críticos lo acusaron de actuar como el Gobernador de facto.

“Algunos han sugerido que Castillo está de lado de la élite de México, una en la que las conexiones y el ‘amiguismo’ cuentan más que el mérito o logro”, expuso el diario estadounidense.

Mientras que en entrevista con SinEmbargo, David Faitelson dijo recordar un sólo momento en que el deporte mexicano haya tenido un peor desempeño que el que había tenido en Río, días antes de que los deportistas salvaran del ridículo al país y traer cinco medallas.

Y calificó lo ocurrido en la justa olímpica como un reflejo fiel de la crisis que vive el país. El deporte mexicano, aseguró, es otra víctima de la violencia y la corrupción que ahogan, desde hace años, a México.

“Simplemente no recuerdo un episodio más triste, vergonzoso y devastador del deporte mexicano en toda su historia”, dice Faitelson. Y ese “en toda su historia”, duele.

A su vez, el escritor Rafael Pérez Gay también acusó que el nombramiento de Castillo al frente del órgano deportivo, es una muestra de la forma en que se reparten los puestos en el país: “el dedazo”

“Bueno, lo que veo es el límite de la improvisación. El límite del dedazo. El límite de la irresponsabilidad. Y es donde yo verdaderamente no entiendo. Sabían que Castillo estaría al frente de la Conade durante las Olimpiadas. Que sería extraordinariamente visible. Quiero entender que lo han puesto en ese cargo para difuminar un poco la tensión a la que estuvo sometido durante sus trabajos en Michoacán. Pero alguien tuvo que haber pensado: “oiga, este señor que tiene un perfil judicial, que ha negociado con las autodefensas de Michoacán, que persiguió a Mireles, este señor que estuvo al mando de las fuerzas armadas en esa entidad, este señor… ¿va ahora a dirigir el deporte en México?” Parece de risa loca”, dijo en entrevista con este medio.

– Con información de DPA

 


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