Morrissey ha alcanzado la categoría de icono pop de su generación, una consideración que, como él mismo se encarga de constatar, está lejos de ser una bicoca. Las discográficas le han engañado. Sus compañeros le han estafado. Los medios le han difamado. Algunos de sus amigos le han abandonado. Su infancia y su adolescencia dickensianas en una Manchester gris, sucia y miserable no han sido más que el anticipo de todo lo que vendría después.
En esta Autobiografía Morrissey nos desvela sus orígenes, su lucha a lo largo del tiempo y acaba confesándonos que ahora, cuando ha sido elegido como el segundo mayor icono británico por los espectadores de la BBC y sus álbumes alcanzan sistemáticamente los primeros puestos de las listas de todo el mundo, no hay nada más importante que la lucha por los derechos de los animales, la poesía y su intimidad. (Malpaso)