El papel de las “tienditas de la esquina” en sus comunidades es fundamental porque son un punto de encuentro y convivencia; el tendero es referencia de lo que sucede en su comunidad y en algunos casos es un apoyo para que los clientes salgan de un apuro cuando no tiene el dinero suficiente para comprar el producto.

Sin embargo, desde hace ya varios años se enfrentan a un panorama gris al encontrarse en desventaja competitiva frente a las grandes cadenas comerciales como Oxxo, 7-Evelen, Extra, entre otros, que se expanden diariamente. La ANPEC calcula que hay al menos 17 mil tiendas de conveniencia.

“El Ocso” es un local de abarrotes ubicada en Nezahualcóyotl, Estado de México, y es el estandarte de la campaña “¡Dale vida a las tienditas mexicanas!” apoyada por la startup Tenoli, que busca fortalecer a estos locales dándoles herramientas que los ayuden a ser competitivos frente a las grandes empresas y que hoy ya atiende una red de 50 de estos pequeños comercios.

Ciudad de México, 27 de junio (SinEmbargo).– Fonéticamente es igual a una reconocida cadena comercial, pero su diferencia va mucho más allá de las letras que conforman su nombre. “El Ocso” es una tienda de abarrotes ubicada en ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, y es el estandarte de la campaña “¡Dale vida a las tienditas mexicanas!”, que aglomera una red de tenderos que, apoyados por una startup, luchan por seguir vigentes y ser competitivos frente a las franquicias que “amenazan” con extinguirlos.

Las tienditas de la esquina son referente de un modelo de emprendimiento en México. Penetraron en la sociedad, tienen rostros y nombres que ofrecen confianza, y generan comunidad. Llamadas también como “tienditas tradicionales” se volvieron parte de la cultura en el país, pero desde hace años tienen que lidiar con múltiples obstáculos para seguir vigentes y no desaparecer frente al boom de las cadenas comerciales.

De acuerdo con el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas, existen al menos 623 mil 479 tiendas de abarrotes, cifra que suma los establecimientos clasificados por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) en los subíndices 46111 y 46110 de comercio al por menor de abarrotes, alimentos y miscelania, descartando las carnicerías, fruterías y otros.

Los pequeños comerciantes en México generan alrededor de 2 millones de auto-empleos en más de 1 millón de puntos de venta y garantizan el 48 por ciento del abasto nacional de la canasta básica, según cifras presentadas por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).

Sin embargo, los tenderos se enfrentan a un panorama gris al encontrarse en desventaja competitiva frente a las grandes cadenas comerciales como tiendas Oxxo, 7-evelen, Extra, entre otros que se expanden diariamente. La ANPEC calcula que hay al menos 17 mil tiendas de conveniencia.

Oxxo abre un local cada ocho horas en promedio, con un estimado 11 millones de clientes que realizan compras diarias. Es “el tercer mayor operador de comercio al detalle medido por ingresos, y el principal en Latinoamérica por número de tiendas “, señala la empresa FEMSA en su reporte anual 2016.

En el primer trimestre de 2017, Oxxo abrió 176 tiendas, con un total, de mil 203 aperturas durante los últimos doce meses. Al 31 de marzo de 2017, la División Comercial de FEMSA Comercio tenía 15 mil 401 tiendas OXXO.

“Las ventas aumentaron en promedio 5.7 por ciento. Este desempeño fue impulsado por un incremento en el ticket promedio de 3.1 por ciento y un aumento en el tráfico de 2.5 por ciento”, detalla el más reciente reporte financiero de la empresa.

Mientras Oxxo reporta alza en sus ventas, más del 80 por ciento de los comerciantes reportan bajas  o estancamientos. En el último sondeo de ANPEC, el 45.99 por ciento de los encuestados dijeron que sus transacciones disminuyeron con respecto al año pasado, mientras que el 48.37 por ciento reporta un estancamiento en el desplazamiento de sus productos.

El 47.41 por ciento consideró que la disminución de ventas es un factor determinante para cerrar su negocio, seguido de un 24.45 por ciento que contestó que es la inseguridad que viven día a día y 16.56 por ciento apunta que “el alza de precios constante no permite que sus clientes continúen consumiendo productos de primera necesidad”, precisó la asociación.

Se estima que por cada tienda Oxxo que se abre en el país, al menos cinco tiendas comerciales cierran.

Los tenderemos tenemos algo de las tiendas de coveniencia no: La confianza, dice Miguel. Foto: SinEmbargo

LA LUCHA POR SEGUIR VIGENTES

Con perseverancia, y algunos con ingenio, sobreviven. Miguel Pérez es el propietario de Abarrotes Ocso, quien nombró así a su negocio para aprovechar el impacto publicitario de la cadena, según platicó en entrevista con SinEmbargo

“Nosotros vemos mucho la tele y nos  influye mucho. Vimos que ahí siempre dicen el Oxxo: el Oxxo para acá, el Oxxo para allá. Jugamos con las letras, pusimos otros colores, y ya que tenemos la semilla de esa tienda, nada más había que acercarnos a la colonia  y hacer que voltearan a nosotros”, comentó el propietario.

Las cadenas comerciales cuentan con una basta pauta publicitaria que impacta en la población, eso les dificulta la venta y reputación a los propietarios de las tienditas de barrio, consideró Miguel.

“Por más que nosotros hagamos una promoción o algo, ellos [los Oxxo] a pesar de que tienen un precio más elevado porque, aunque están en supuesta promoción su precio es el mismo que nosotros tenemos en las tiendas, pero pues la gente cree que ellos sí tienen una promoción. Tenemos tan metido en la cabeza esa publicidad y por eso que hay algunos que siguen yendo a esas tiendas y eso es complicado para nosotros”, sostuvo.

En un letrero colgado en una tiendita se lee: “sólo fío a personas mayores de 99 años acompañados de su abuelita”. El aviso es uno de tantos con frases ingeniosas que son colocados en diversas abarroteras para “ahuyentar” la solicitud de préstamos; sin embargo muchos de estos establecimientos aún siguen con esta tradicional forma de crédito, basada  en la palabra del cliente. El fiado, para algunos, les permite seguir a flote porque es una característica que los diferencia de las grandes empresas minoristas.

“Nosotros ofrecemos algo que ellos [los Oxxo] no pueden: le tenemos confianza a nuestros clientes, hacemos comunidad”, dice Miguel quien pese a tener el mensaje de “NO FÍO”, cuenta con una cartera de clientes a los que les da crédito y que le pagan, la mayoría, puntualmente. “A los que se atrasan pues hasta usamos  algo de psicología para cobrarles y no se ofendan”, añade el tendero con una sonrisa.

“Ahí luego me los paga”, aún es escuchada en tienditas cuando a algún cliente le faltan algunos pesos para completar un producto.

LA EXCLUSIÓN

Individualmente las tiendas se enfrentan a muchas barreras y difícilmente pueden competir uno a uno contra Oxxo.

La exclusión a diversos servicios ponen en franca desventaja a esos establecimientos que tienen escasos recursos, explicó Rodrigo Sánchez Gavito, co-fundador de Tenoli, una startup que se ha propuesto “dar power” a las tiendas de abarrotes y apoyarlos con herramientas para que puedan ser competitivas frente a las franquicias.

“Si sufren un asalto pierden porque no se pueden asegurar como el Oxxo, no tienen acceso a créditos y si lo tienen, son microcréditos que son caros, no como el Oxxo que se puede fondear a tasas super baratas. Si quieren contratar un seguro, difícilmente alguien les pone un seguro a estas tiendas, entonces, es complicado acceder esos recursos que les permiten crecer como cualquier empresa, esto si actúan de manera individual pero si hay una red, pueden tener beneficios y a lo mejor entre todas pueden compartir un asesor en términos de contabilidad, comprar más barato, etc” ejemplificó Sánchez.

Es ahí donde entra Tenoli, que formó una red de más de mil 800 tiendas, entre ellas, el “Ocso” de Miguel Pérez.

EMPRESA CON IMPACTO SOCIAL

Tenoli, que significa puente en náhuatl, trabaja en fortalecer a las tienditas por medio de capacitaciones gratuitas en administración, mercadotecnia y tecnología, así como dinámicas de promociones y publicidad; además son el enlace  con proveedores a quienes les ofrecen la distribución de los insumos, que venden a los tenderos a bajo costo, para que ellos, además de ahorrarse los pagos de traslado, puedan ofertar su mercancía a buen precio.

Es dirigida por tres jóvenes de 31 años, Rodrigo Sánchez Gavito, Thomas Ricolfi y Nicolas Carayon, quienes le apuestan al emprendimiento social, un modelo relativamente nuevo en México y que consiste en exigir que la empresa tenga un impacto social y suficientes ingresos para ser auto sostenible, es decir, no dependa de donativos: que su propósito no sea sólo vender sino también beneficie a una población o sector.

Rodrigo Sánchez detalla que la idea de Tenoli nació mientras estudiaba la maestría en Harvard y compartía departamento con uno de sus ahora socios, Thomas Ricolfi. Ambos querían emprender socialmente y su interés estaba en  las microempresas de America Latina.

“Cuando cerrada los ojos y pensaba en microempresa lo primero que se me venía a  la mente eran las tienditas, es lo más visible cuando hablas de una micro empresa”, narró.

El papel de las tiendas en sus comunidades, dice, es fundamental porque son un punto de encuentro, convivencia. El tendero es referencia de lo que sucede en su comunidad. Fue ahí en donde encontraron el eje para su proyecto empresarial.

“Nosotros queríamos tener impacto y tener un modelo exitoso, pues entre más microempresas tuviera nuestra red, más probabilidad tenía la empresa , y más posibilidad de empatar en la gente y tener un modelo sostenible. Decidimos que era buena opción empezar por las tiendas de abarrotes. [… ]El tendero conoce tan bien a sus vecinos, sus clientes, que son una puerta de entrada a las comunidades”, explica.

Tenoli lleva tres años y cuenta con cuatro centros: dos en Nezahualcóyotl, uno en Iztapalapa y otro en Iztacalco. Desde estos puntos atienden a la red de tiendas, ubicadas en un radio no mayor a 2 kilómetros, a quienes les venden los productos a bajo costo.

Uno de los problemas de los tenderos es que sus locales son chicos y no tienen bodegas, eso provoca que no puedan comprar grandes cantidades de mercancía por lo que tienen ir al mayorista todas las semanas para surtirse, obligándolos a cerrar  mientras compran los insumos, lo que provoca que atienen a menos clientes y eso les genera pérdidas, explica Sánchez.

“Todos los tenderos hacen esa dinámica y eso es caro, es mucho más eficiente que se haga como red en lugar de cada uno. A los tenderos les ofrecemos mejores precios en los productos y al mismo tiempo les ofrecemos ahorrarse esos gastos, eso hace que al final del día, la familia que es dueña de esa tienda, tenga más ganancias”, abundó.

El acompañamiento con asesorías de mercadotecnia, administración, contabilidad y tecnología, es otra forma de apoyo.

La red cuenta con cinco niveles de crecimiento a los que los comerciantes pueden llegar según el número y dificultad de capacitaciones que hayan tomado, el llenado de encuestas, compras con el club Tenoli e invitaciones a otros vendedores a unirse a la red.

Los incentivos al lograr cada nivel van desde cajas para guardar dinero, análisis para mejorar sus ventas, horas de animación, pizarras para promocionar productos e incluso, hasta una remodelación del negocio para aquellos que logren el más alto nivel, “Jaguar”,  en el que, entre otros aspectos, deben de terminar un taller de contabilidad.

LA CAMPAÑA

Como parte del asesoramiento, Tenoli apoyó a 50 tiendas en emprender una campaña de fondeo titulada ¡Dale Vida a las Tienditas! en la que se busca cumplir el sueño de mejorar su tienda.

“¡Los tenderos no debemos dejar de ser el corazón de la vida económica y comunitaria de nuestras colonias!”, dice  parte del texto de la campaña en la que se detalla el sueño de cada uno de los dueños, entre ellos, Miguel de Ocso que busca nuevos anaqueles.

Otro de los participantes es Leo quien sueña que su local, ubicado en Iztapalapa, sea la primera tiendita mexicana con paneles solares.

“Este ha sido su sueño desde hace un año, porque con los 6 refrigeradores que tiene le llega un recibo de 8 mil pesos mensuales, mantener el refresco frío no es nada barato. Él quisiera ser el pionero con esta idea para que todas las tienditas empiecen a hacer una decisión inteligente con su bolsillo y con el planeta”, dice Tenoli.

Rodrigo Sánchez informó que lanzaron la campaña para que los abarroteros obtuvieran recursos y pudieran invertirlos en proyectos productivos. Por cada peso que se done la empresa donará otro extra.

“Ellos por su cuenta podrían hacer una campaña, en teoría sí, pero tienen que hacer un video, redactar bien las metas, ahí es donde ayudamos. Hicimos una red de 50 tenderos que tuvieran ciertas metas concretas, desde pintar las fachadas , comprar una rebanadora, hasta comprar unos paneles solares, cosas que nadie quiere o puede financiarlos, entonces nosotros pensamos ser un intermediario y que entre todos obtengan beneficios”, abundó.

CÓMO AYUDAR Y SER AUTO SOSTENIBLES

No se trata de una organización social sino de una empresa que gana con la distribución, venta (aunque a baja comisión para los tenderos) y de ofrecer servicios de estudios de mercado (insights).

Con los proveedores negocian el servicio de distribución y también les venden información de mercado mensual, la generación de insights mensuales, según lo que busque el cliente para monitorear sus ventas.

“Si eres una empresa, mediana o grande, que no tiene su propio canal de distribución es muy complicado llegar a las tiendas porque son tantas, es muy difícil y muy caro, nosotros les ayudamos a distribuirlos […], nuestro modelo se basa en cobrar márgenes por esa distribución, nosotros compramos los insumos más baratos al proveedor, los vendemos a buenos precios al tendero, y cobramos un margen de eso”, detalla Sánchez Gabito.

La ventaja de que compren barato a los proveedores o que estos les hagan descuentos por la distribución permite a Tonali vender muy barato a los tenderos.

“Lo mejor de todo es que hacemos que el canal tradicional (las tienditas) sea más fuerte y más competitivo.  Hoy la competencia de una tiendita no es la de enfrente, sino el canal moderno ( Oxxo, Extra, 7-eleven) que sí hace que muchas tiendas tradicionales cierren. Si hay un canal tradicional vibrante que ofrece otros servicios, ese canal puede competir con el moderno y eso es lo que queremos: que haya dos alternativas”, agrega el  economista.

Tenoli cuenta diversos inversionistas, entre ellos C y C capital y Gray Matter Capital. Sus cuatro centros atienden poco más de 400 tiendas y realiza las entregas por diversos medios, principalmente en bicicleta.

Entre sus planes de expansión a corto y mediano es llegar a los 10 centros, y agruparlos en un hub. Tener una bodega y un camión para la distribución en los diez centros, y una vez que se logre el primer hub, replicar el modelo en otras zonas de la ciudad, explica  Sánchez Gavito.

“Mientas la red crezca el impacto económico y social se multiplican”, puntualizó.