The Wall Street Journal publica hoy que López Obrador no declaró dos departamentos “adquiridos en 2002”, cuando era el Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal. El vocero del líder de Morena, César Yáñez, le dijo al diario que es porque su ex mujer, fallecida en 2003, no dejó testamento y por lo tanto, AMLO no ha hecho la cesión a sus hijos y por eso declaró su 3de3 sin contar con esos bienes.

Ciudad de México, 27 de septiembre (SinEmbargo).– Un reportaje publicado esta noche por The Wall Street Journal y firmado por Juan Montes dice que Andrés Manuel López Obrador no informó de dos departamentos en su última declaración de bienes, parte de la 3de3, y eso “podría restarle credibilidad”.

El periódico afirma que los compró cuando era Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal.

Estos dos departamentos, de acuerdo con lo dicho por López Obrador antes, y ahora por su vocero, fueron heredados a sus hijos. Pero como su ex esposa –con quien tenía copropiedad– falleció sin dejar testamento, el trámite de cesión no se ha concluido.

El diario norteamericano, uno de los más influyentes en el sector económico y financiero del mundo, dice que esos departamentos se adquirieron en 2002.

El periodista Juan Montes dice que es una omisión grave que podría restar presencia entre los votantes a un líder que habla de honestidad.

The Wall Street Journal dice que López Obrador, “el principal aspirante a la presidencia de México en 2018, que se promociona a sí mismo como una figura honesta que lucha contra una mafia política corrupta, no dio a conocer dos apartamentos de su propiedad en su declaración de bienes liberada en agosto”.

“El izquierdista se unió recientemente al número creciente de políticos mexicanos que dieron a conocer sus propiedades, a raíz de la presión pública por una serie de escándalos de conflicto de interés que ha perseguido a la administración del Presidente Enrique Peña Nieto”, agrega The Wall Street Journal.

López Obrador “hizo lo que equivalía a una declaración de pobreza. Dijo que no tenía una cuenta de cheques o una tarjeta de crédito, y que gana solamente 31 mil dólares al año [610 mil 700 pesos, al tipo de cambio de hoy, de 19.70 pesos] como jefe de su propio partido político, el Movimiento por la Regeneración Nacional o Morena. También afirmó que no poseía propiedades o automóviles”.

“Pero no dio a conocer la propiedad de dos apartamentos en la Ciudad de México, adquiridos durante su etapa como Alcalde de la capital, de acuerdo con documentos de propiedad pública revisados por The Wall Street Journal. Los registros muestran que López Obrador compró en 2002 los dos apartamentos de 818 pies cuadrados [75.99 metros cuadrados] en el sur de la ciudad, en Coyoacán, por un monto de alrededor de 109 mil dólares”, agrega.

WSJ-dijo

De acuerdo con la Unidad de Datos de SinEmbargo, en una revisión realizada recientemente y ya publicada, además de las propiedades presentadas en su declaración patrimonial del año 2000, cuando era Jefe de Gobierno del Distrito Federal, no se encuentran en su declaración 3de3 de agosto (a la que hoy refiere el Journal):

  1. Un departamento en el Distrito Federal, adquirido a crédito en 1984
  2. Una casa ubicada en Villahermosa, Tabasco, adquirida en 1981.
  3. Una casa en Teapa, Tabasco, adquirida en 1985.
  4. Una casa Teapa, adquirida en 1998, por donación o herencia.
  5. Un predio rústico en Teapa, Tabasco, adquirido en el 2000.

En junio de 2011, la periodista Linaloe R. Flores dijo en un reportaje publicado en SinEmbargo, a propósito de los precandidatos presidenciales que aspiraban a participar en 2012:

“De acuerdo con el Registro Público de la Propiedad (RPP), los suspirantes que carecen de vivienda propia son: Manlio Fabio Beltrones Rivera, Alonso Lujambio Irazábal, Santiago Creel Miranda, Ernesto Cordero Arroyo y Marcelo Ebrard Casaubón. Tampoco tienen casa en el DF: Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota, aunque ellos residen en el Estado de México. El único precandidato bajo cuyo nombre aparece patrimonio es Andrés Manuel López Obrador. Este suspirante acreditó el 13 de enero de 1988 ante el RPP su departamento marcado con el 301, en el edificio número 57 de la calle Odontología, en Copilco Universidad, el cual adquirió en 27 millones de viejos pesos, pagados al contado con un crédito del entonces Banco Nacional de México (Banamex). La adquisición la hizo en copropiedad con Rocío Beltrán Medina, su entonces esposa y quien falleció en 2003. Los datos del departamento constan en el folio real 613504. López Obrador posee otra propiedad con el folio 613505”.

Si los departamentos de los que habla The Wall Street Journal se adquirieron en 2002, cuando López Obrador era Jefe de Gobierno, se trata de propiedades que nunca antes habían sido mencionadas ni por la prensa ni por el mismo político de izquierda.

“PUEDE HERIR SU CREDIBILIDAD”

López Obrador fue Alcalde de 2000 a 2005. “No hay nada ilegal en la compra de la propiedades, pero tergiversar su valor neto puede herir a su credibilidad como honesto”, dice el diario.

“Esto es una ofensa a la transparencia y la honestidad. Tenía la obligación de dar a conocer los apartamentos en su declaración”, dijo Max Kaiser al diario norteamericano, un experto en lucha contra la corrupción del IMCO, una organización no lucrativa que promueve la responsabilidad del gobierno. “La gente espera que sea coherente con su retórica”.

El vocero de López Obrador, César Yáñez dijo el político compró los dos apartamentos, pero los donó a sus dos hijos mayores. Sin embargo, López Obrador sigue apareciendo en el registro público como el propietario, afirma The Wall Street Journal.

Yáñez dijo que “los hijos de López Obrador pronto aparecerán como propietarios. Dijo que el papeleo se ha retrasado debido a que la primera esposa de López Obrador, la madre de sus hijos mayores, no tenía testamento. Murió en 2003”.

El diario estadounidense señala que López Obrador “ha perdido por poco la Presidencia de México en dos ocasiones, y es ampliamente considerado como una de los principales candidatos en las próximas elecciones en 2018”.

Cita la última encuesta de Reforma, que da 24 por ciento de intención de voto a López Obrador y 26 por ciento a Margarita Zavala.

Dice que “su capital político ha aumentado en los últimos dos años por los escándalos de la administración de Enrique Peña Nieto, incluidas las acusaciones de conflicto de interés de una mansión de 4 millones, comprada por la Primera Dama, Angélica Rivera, a un prominente contratista del Gobierno mexicano.

“López Obrador menudo arremete contra la corrupción. Su terreno de juego para los mexicanos es simple: es una figura honesta en un país gobernado por políticos corruptos. Muchos mexicanos, particularmente los jóvenes, lo ven como la némesis de Peña Nieto y las élites del país”.

UNA NOTA CON HISTORIA

El pasado 11 de agosto, el líder de Morena hizo pública su declaración patrimonial, de intereses y fiscal, en donde aseguró tener ingresos por 600 mil pesos al año y no tener ningún bien inmueble ni autos.

“Realmente no tengo bienes materiales; ya lo que tenía lo cedí, lo entregué a mis hijos, a los hijos mayores, desde que falleció Rocío, se les entregó lo que les correspondía. Y a Jesús Ernesto [su hijo menor] también ya le entregué la casa que me heredaron mis padres en Palenque, es una quinta de alrededor de 13 mil metros cuadrados, una hectárea con 3 mil metros”, explicó en el video en aquella ocasión.

En los documentos, López Obrador declaró no contar con inmuebles ni autos, algún tipo de crédito. Sin embargo, el líder partidista señaló que su actual esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, cuenta con cuatro propiedades inmuebles: una casa en la Ciudad de México que adquirió a crédito en 2013, de la que no especificó el monto; un departamento en Puebla, comprado también a crédito en 2015; un terreno, pagado al contado, también en Puebla en 2010, y otro comprado a crédito en la misma entidad en 2013. Así como una casa de en Chiapas que le donaron en 2012 y que está a nombre de un dependiente de él. De ninguna de éstas se declaró su valor.

“Podrán pensar que es arrogancia pero no quiero que la derecha me confunda con [Carlos] Salinas, [Ernesto] Zedillo, [Vicente] Fox, [Felipe] Calderón, [Enrique] Peña y otros corruptos. No somos iguales”, escribió en el mensaje que acompañó el video.

“Nos quieren meter a todos en el mismo costal y yo no soy corrupto”, señaló.

Desde que el político tabasqueño dio a conocer la información generó dudas respecto a la veracidad de la misma. La coordinadora del IMCO,  Alexandra Zapata, señaló que existían ciertos datos que generaban sospechas está mintiendo o que no era claro.

“Le insistimos que si había regalías que declarar, que si había conferencias y nos dijo que no, por supuesto que genera dudas y la 3de3 no es una declaración en la que se puede ir agregando cosas conforme la prensa vaya detectando inconsistencias. Al entregar estas declaraciones Andrés Manuel, al igual que el cien por ciento de los funcionarios y candidatos que han participado en esta iniciativa, tiene que firmar una carta en la que bajo protesta de decir la verdad, dicen que se hacen responsables de la información contenida en sus declaraciones, que es verdad, que es exhaustiva al momento de presentarla”, indicó en entrevista con Radio Formula.


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