A dos años de que el priista Héctor Astudillo Flores asumiera el cargo como Gobernador del estado de Guerrero, la violencia y la inseguridad han tenido un marcado aumento. Pese a la estrategia de seguridad del Presidente Enrique Peña Nieto, a cargo de las fuerzas federales, Guerrero se ha convertido en una de las entidades más inseguras del país, situación que en 2016 la colocó como las más violenta del país al registrar 2 mil 844 homicidios.

Uno de los municipios más afectados por la creciente inseguridad es Acapulco, uno de los destinos turísticos por excelencia del país. Hasta el pasado mes de agosto, se tienen contabilizados 734 homicidios en el puerto.

Los dispositivos de seguridad en Acapulco no han sido impedimento para que los delincuentes operen y asesinen con toda tranquilidad, situación que ha generado el cierre de diversos negocios debido a la extorsión de bandas criminales. Además, los turistas, al enterarse de la crisis en el puerto, prefieren visitar otros destinos.

Ciudad de México, 28 de octubre (SinEmbargo).- Ante la creciente inseguridad en el estado de Guerrero, el 3 de septiembre de 2015, un mes antes de que el priista Héctor Antonio Astudillo Flores asumiera el cargo de Gobernador, el Gobierno federal implementó ahí una estrategia de seguridad en los cinco municipios con mayor incidencia delictiva para hacerle frente a los grupos delictivos.

Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Coyuca de Benítez y Chilapa fueron seleccionados por las autoridades por ser los municipios con mayor incidencia delictiva del estado.

La estrategia, anunciada por el Presidente Enrique Peña Nieto, tenía como objetivo atender a los 50 municipios más violentos del país, con el objetivo de reducir el repunte de delitos de alto impacto que en 2015 alcanzaron cifras alarmantes.

Pese al inicio de los operativos de seguridad, el número de homicidios en el estado no sufrió ningún descenso en las cifras y en septiembre y octubre de 2015, los dos primeros meses de la estrategia de seguridad, el número de muertos reportados en la entidad fue de 454.

Tras los nulos resultados, el 28 de octubre de 2015, día en que Astillo Flores asumía la gubernatura de Guerrero, el Gobierno federal redefinió la estrategia de seguridad, el cuarto en nueve años, y estaría a cargo de la Comisión Nacional de Seguridad, la Secretaría de Marina, la Procuraduría General de la República y autoridades locales. De manera inmediata se desplegaron en la entidad elementos de todas las instituciones federales de seguridad.

‘‘Se fortalecerá y focalizará la atención de las fuerzas federales en Guerrero, especialmente en aquellas regiones con mayores índices de violencia’’, anunció el titular de la Secretaría de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

El plan, que tenía como objetivo prioritario el municipio de Acapulco, se puso en marcha una unidad especializada de combate al secuestro, también se anunció la construcción de una carretera que conecte a Costa Grande con la zona conocida como Tierra Caliente, esto con la finalidad de las vías de comunicación y para permitir a las fuerzas armadas llegar en un menor tiempo a los lugares en donde se les requiera.

Osorio Chong, indicó que el objetivo de la estrategia de seguridad era superar las debilidades institucionales que han impedido que el estado de Guerrero tenga una seguridad duradera y aseguró que con instituciones fuertes se le cerraría el paso al crimen organizado y a la impunidad.

“Deseo reiterarle, señor Gobernador, que para el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ningún esfuerzo de su gobierno será ignorado y ningún problema será desatendido”, dijo el Secretario de Gobernación durante la toma de protesta de Héctor Astillo.

“Devolver tranquilidad a los mexicanos pasa fundamentalmente por el estado de Guerrero”, aseguró Osorio Chong. Sin Embargo, un año después de haberse puesto en marcha el plan, Guerrero se convirtió en el estado más violento del país al registrar 2 mil 844 homicidios.

ACAPULCO: UN DESTINO INSEGURO

Uno de los municipios más afectados por la creciente inseguridad en la entidad ha Acapulco, uno de los destinos turísticos por excelencia del país. Tan sólo en el primer semestre de 2017, se tenía un registro de mil 141 personas asesinadas en el puerto, 64 casos más de los ocurridos en el mismo periodo de 2016.

Los dispositivos de seguridad en Acapulco no han sido impedimento para que los delincuentes sigan operando tranquilamente, esta situación ha generado el cierre de diversos negocios debido a la extorsión de los grupos criminales. Además, los turistas al enterarse de la crisis en el puerto, prefieren visitar otros destinos turísticos.

Pese a que las cifras demuestran lo contrario, Héctor Astillo aseguró que en los primeros 21 meses de su gobierno, Guerrero ha recibido más de 20 millones de turistas dejando una derrama de 87 mil millones de pesos.

“Los acapulqueños perciben su protección en forma directa, en los 21 meses que llevamos al frente de la administración, ustedes, la Gendarmería, la Policía Federal, han sido pieza fundamental en la protección de la principal actividad económica del puerto, el turismo”.

El Gobernador aseguró que no existe una contradicción entre lo dicho y el incremento de los índices delictivos, pues, dijo, el alto número de homicidios se debe a que la mayoría son integrantes de bandas criminales.

“No hay contradicción entre lo que he dicho y el incremento de los índices delictivos, en Guerrero han disminuido los delitos patrimoniales y nuestro problema, hay que subrayarlo y reconocerlo, radica de manera principal en los actos homicidas entre diferentes grupos delincuenciales”.

Tan sólo en el pasado mes de septiembre, en Acapulco se cometieron 70 asesinaos, cifra que representa el 38 por ciento del total de la entidad.

Las víctimas, en su mayoría, fueron ejecutadas a balazos. Además decenas de cuerpos fueron encontrados desmembrados, embolsados, asfixiados decapitados y hallados en fosas clandestinas. En algunos casos fueron encontrados narcomensajes.

Hasta el pasado mes de agosto, se tienen contabilizados 734 homínidos en el puerto.

LAS CIFRAS MUESTRAN LO CONTRARIO

De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en 2016 Guerrero se convirtió en el estado más violento de todo el país al registrar al registrar 2 mil 844 homicidios.

Según las cifras, en 2015, año en que Héctor Astudillo Flores asumió el cargo de Gobernador en el estado se registraron un total de 2 mil 721 homicidios, de los cuales 2016 fueron doloso y 705 culposos. Además se resignaron 12 mil 600 casos de robo.

En 2016, el número de homicidios tuvo un incremento considerable pues la cifra incremento en más de mil casos. En este año, los casos de los que tuvieron conocimiento las autoridades fueron 2 mil 844, de los cuales 2 mil 213 fueron homicidios doloso y sólo 631 culposos.

2017 no es, hasta el momento, muy diferente a los dos años anteriores, pues en sus primeros nueves meses se registraron 2 mil 143 homicidios. Pese a que las cifras son menores en comparación con 2015 y 2016, el mes de septiembre destaca por tener un número mayor de asesinatos en comparación con sus predecesores.

Hasta septiembre de 2017 se tienen contabilizados 2 mil 143 homicidios, mil 726 dolosos y 417 culpaos. Además, se registraron 8 mil 65 robos de los cuales 4 mil 233 fueron con violencia y 3 mil 832 sin violencia.