Foto: Cuartoscuro

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Ciudad de México, 31 de mayo (SinEmbargo).- El tabaquismo es la principal causa de muerte no transmisible y prevenible en el mundo. En México se registran aproximadamente 44 mil al año decesos al año asociados al tabaquismo; es decir, entre 114 y 122 diarios, que podrían incrementarse de manera alarmante.

En México existen 17.7 millones de fumadores, de los cuales 12.30% son niños y adolescentes, es el país más rezagado de la región latinoamericana en regulación de la venta y consumo de cigarros, dijo Matthew Myers, presidente de la Campaña niños libres de Tabaco.

Países como Brasil poseen una moderna legislación que prohíbe fumar al 100% en lugares públicos y cerrados para disminuir el efecto del humo en los fumadores pasivos.

Al país sudamericano se le suman Uruguay, Colombia, Paraguay, Guatemala, Panamá, Trinidad de Tobago, Honduras, Barbados, Argentina, Perú, Venezuela, Ecuador, Costa Rica y Chile.

Mientras que México solo prohíbe fumar en espacios cerrados en nueve estados a través de legislaciones locales y carece de una Ley nacional similar al del resto de sus vecinos.

“México fue uno de los principales países que adoptó etiquetado fuerte en las cajetillas de cigarrillos en el pasado y también hace algunos años incrementó el impuesto a estos productos, pero, de un tiempo a la fecha se quedó rezagado”, explicó el especialista.

En el país cada fumador adulto consume 6.6 cigarros al día según la Encuesta Nacional de Adicciones, mientras que los adolescentes fuman 4.1.

“El que no se prohíba fumar en espacios interiores tiene uno de los efectos más fuertes sobre la niñez. El humo pasivo es dañino para los niños porque sus pulmones están en proceso de desarrollo. En los países donde se restringe a 100% los padres de familia tienden a fumar menos en sus hogares”, indicó Matthew Myers.

Región en Latinoamérica que prohíbe fumar en lugares públicos y cerrados.

Región en Latinoamérica que prohíbe fumar en lugares públicos y cerrados.

De acuerdo con el especialista, el país requiere adoptar al menos dos acciones para disminuir el consumo del cigarro: aprobar una Ley federal que prohíba fumar al 100% en lugares públicos y cerrados e incrementar los impuestos a estos productos.

Ambas medidas traerían como consecuencia la disminución de fumadores jóvenes y los ingresos a hospitales por afectaciones cardiacas.

“Está comprobado que por cada 10% del incremento al precio del cigarro, hay una disminución aproximada de 6% en niños fumadores”, dijo.

Adicionalmente México podría reformar el artículo 18 de la Ley General para el Control del Tabaco que regula los mensajes pictóricos en las cajetillas.

Según la Fundación Interamericana del Corazón Abierto, en el país apenas 50% de la superficie de la caja de cigarrillos cuenta con pictogramas y mensajes sanitarios, cuando la recomendación internacional es que sea 75 por ciento.

La fundación alerta que el principal argumento de las autoridades para no incrementar el tamaño de las imágenes y leyendas es que al hacerlo desincentiva el consumo y afecta a la industria.

Matthew Myers dijo que en los países donde se han adoptado legislaciones severas en contra de la venta y consumo de tabaco, 70% de la población se ha mostrado a favor de las leyes.

“Es la forma más rápida y efectiva de reducir la prevalencia de fumadores en los niños y adolescentes. En México el promedio de edad en que se empieza a fumar es a los 15 años”, indicó.

MUJERES Y EL CIGARRO

Del total de los fumadores en el país 12.60% son mujeres y las compañías tabacaleras encontraron la combinación perfecta para sumar más adictas al cigarro, dijo el especialista.

“En toda la región de Latinoamérica hemos visto la tasa de mujeres incrementarse por las formas de mercadotecnia y publicidad de la industria del tabaco y porque las compañías han rediseñado los cigarros. Hay diseños más atractivos y para las mujeres los cigarros ahora tienen alto contenido de azúcar”, explicó.

Myers detalló que recientemente Brasil prohibió la utilización de este ingrediente en los cigarrillos, sin embargo, los industriales preparan una demanda contra el gobierno brasileño por esta medida, dijo.

Para el especialista, se requieren medidas urgentes en el país para frenar el consumo de tabaco, pero el gobierno ha sucumbido ante las presiones de la industria.

A las reformas que se requieren deben sumarse definiciones como “área física cerrada con acceso al público”, “espacio 100% libre”, “lugar de trabajo interior”, para reforzar la preservación de los espacios 100% libres de humo de tabaco.

LEYES EN MÉXICO PARA EL TABAQUISMO

En el pasado, el Congreso de la Unión México realizó reformas con el fin de dificultar el acceso al tabaco para los jóvenes creó en 2008 la Ley General para el Control del Tabaco (LGCT).

Esta nueva norma prohibió la venta de cigarros individuales y a menores de edad, fumar en espacios públicos cerrados; implementó los pictogramas y mensajes sanitarios en los empaques, y reguló la publicidad para los productos del tabaco. La ley también limitó la publicidad de productos derivados del tabaco a las revistas para adultos, establecimientos de acceso exclusivo para este sector y a la comunicación personal por correo.

No obstante estos importantes avances, el consumo de tabaco no se ha reducido en niveles significativos, por lo que el Diputado priista José Enrique Doger Guerrero, integrante de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, planteará ante este órgano legislativo solicitar una evaluación de los logros alcanzados con la Ley General para el Control del Tabaco.

“Que en la misma comisión podamos tener una evaluación de la ley, es decir, pedir información a las autoridades sanitarias, este es un nuevo gobierno que tiene poco tiempo, pero yo creo que nos pueden informar a los legisladores cuáles pueden ser los avances, los logros. Pero por lo menos en estadísticas se observa que el consumo de tabaco no ha disminuido en el país”, aseveró el legislador priista.

La Ley General para el Control del Tabaco no sería la única medida en la balanza, también habría que valorar el impuesto especial al consumo de tabaco, que se ha implementado hace años en las Leyes de Ingreso del país.

“A lo largo de varias legislaturas se logrado encarecer el consumo del tabaco, al gravarlos con impuestos cada vez más altos”, recordó el legislador.

Sin embargo, subrayó que habría que evaluar si ha sido suficiente, ya que por este rubro, el Gobierno Federal recauda 23 mil millones de pesos, mientras que la Secretaría de Salud federal (SS) gasta 44 mil millones de pesos, en tratamientos de enfermedades derivadas del consumo de tabaco.

El Diputado José Enrique Doger Guerrero insistió en que las autoridades sanitarias deberían privilegiar la implementación de políticas públicas preventivas, antes que buscar crear más leyes para sancionar el consumo del tabaco.

“Las políticas de prevención tienen que ser materia de las autoridades en salud, tanto locales como federales, que deben de ir a favor de la concientización de la ciudadanía, y en otros casos también, sobre las clínicas que tratan adicciones, pues ofrecer al ciudadano común la posibilidad de enfrentar este problema de adicción de la mejor manera”, puntualizó.

Fuente/ Encuentra Nacional de Adicciones 2011

Fuente: Encuentra Nacional de Adicciones 2011

DIPUTADOS Y SENADORES EVITAN LEGISLAR CONTRA EL TABACO

La industria tabacalera genera más de 268 mil millones de dólares al año a nivel mundial. En México, está liderada por los dos gigantes internacionales: British American Tobacco y Philip Morris International, las cuales representan el 98 % del mercado nacional, de acuerdo con datos de la revista especializada en mercadotécnica Merca2.0.

Aunque diputados y senadores coinciden en que el tabaquismo es un grave problema de salud pública, extrañamente, en esta legislatura han evitado legislar sobre este tema, incluso han desdeñado la presentación de iniciativas de reforma a las leyes del ramo, a fin de reducir el consumo del tabaco.

En la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de 53 iniciativas turnadas desde septiembre de 2012, sólo dos buscaron reformar la Ley General para el Control del Tabaco, promulgada en el 2008. Ambas fueron desechadas.

En la comisión del ramo del Senado no se ha presentado una sola iniciativa que busque reducir el consumo de 550 millones de cigarrillos que se consumen diariamente, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Hasta ahora, ningún legislador ha expresado públicamente alguna cercanía con la industria tabacalera.

Una de las iniciativas desechadas en San Lázaro fue presentada en octubre de 2012 por la Diputada priista María Esther Garza Moreno, y pretendía prohibir la colocación de cigarrillos en sitios visibles para el consumidor.

Además, establecía que en los paquetes de productos del tabaco, las etiquetas se imprimirán en blanco y negro, a excepción de los pictogramas o imágenes y suprimir la publicidad a través de cualquier medio para los productos del tabaco.

La propuesta era similar a una ley implementada en Australia, en donde la norma “Plain Packaging Tobacco”, obliga a las empresas tabacaleras a homogenizar sus empaquetados, incluso con la eliminación de las marcas y las especificaciones del producto, a fin de evitar que sean atractivas visualmente para los consumidores.

Otra iniciativa desechada, fue propuesta por la Diputada panista, Consuelo Argüelles Loya. Quien pretendía no considerar a los cigarrillos electrónicos, que no contienen tabaco, dentro de la prohibición de comerciar, vender, distribuir, exhibir, promocionar o producir cualquier objeto que no sea un producto del tabaco, siempre que cumpla las normas sanitarias.

Apenas en este mes de mayo, en el marco del Día Mundial Sin Tabaco, diputados y senadores del Partido Verde Ecologista presentaron dos puntos de acuerdo ante la Comisión Permanente, que buscan exhortar al Presidente Enrique Peña Nieto a endurecer las medidas antitabaco.

En el primer caso, el Diputado Ernesto Núñez Aguilar urge al Gobierno Federal a impulsar una estrategia global para hacer frente al consumo del tabaco y las enfermedades relacionadas, a fin de evitar el aumento del número de fumadores.

En el segundo caso, el Senador Gerardo Flores Ramírez solicitó a la Secretaría de Salud federal, a los gobiernos estatales y al Distrito Federal a trabajar en coordinación para realizar visitas de inspección y garantizar el cumplimiento de la Ley antitabaco.

En su exposición, el Senador del Partido Verde señaló que 10.9 millones de personas fuman en México, lo que coloca al país como el sexto lugar mundial en número de fumadores y el segundo en fumadoras.

Aseguró que la prevención disminuiría los índices de decesos a causa enfermedades asociadas al consumo de este producto, además de que tendría efectos positivos sobre la salud pública y del sector salud. Ambos puntos de acuerdo se enviaron a la Segunda Comisión de la Permanente, para su análisis.

Foto: Cuartoscuro

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DATOS

En México, según el informe Situación del tabaquismo en México 2012: Análisis de las políticas públicas para el control del tabaco –una investigación de opinión pública del Consejo Mexicano contra el Tabaquismo y Parametría – se conocen estas opiniones:

1.- Ocho de cada diez encuestados sabe que la Ley General para el Control del Tabaco (LGCT) establece como espacios 100% libres de humo de tabaco cualquier área física cerrada con acceso al público, todo lugar interior de trabajo y los vehículos de transporte público.

2.- El 65% de los encuestados se muestra muy o algo de acuerdo con la eliminación de las zonas exclusivas para fumar en espacios públicos que permite la actual LGCT.

3.- Siete de cada diez mexicanos manifiesta que los pictogramas y advertencias sanitarias los hacen pensar sobre los daños que causa fumar o estimula el dejar de fumar.

4.- De cada diez personas que fuman, seis reconocen que las advertencias en las cajetillas evitaron que fumara al menos una vez en el último mes.

5.- Para mejorar el control de la publicidad, promoción y patrocinio, los encuestados consideran que las dos principales medidas son: prohibir mostrar y tener a la vista productos de tabaco en los puntos de venta y prohibir totalmente la posibilidad de realizar publicidad y promoción de productos de tabaco.

6.- El 68% considera muy conveniente o conveniente aumentar el precio del tabaco para reducir su consumo y los daños a la salud que causa.

7.- Siete de cada diez encuestados cree que es conveniente o muy inconveniente aumentar los impuestos al tabaco para evitar que menores de edad fumen o sigan fumando.