En los últimos meses de su vida, Caslavska luchó contra un cáncer de páncreas, una enfermedad especialmente complicada que le impidió realizar su deseo de viajar a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

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La joven checoslovaca ganó tres oros en Tokio y cuatro en México. Triunfó en salto, barras asimétricas, suelo y concurso completo. Foto: EFE

Praga, 31 ago (dpa) – La checa Vera Caslavska, leyenda de la gimnasia artística, murió el martes a la edad de 74 años, anunció hoy el Comité Olímpico de su país.

La siete veces campeona olímpica y cuatro mundial, que dominó su disciplina durante los años 60, sufría de cáncer desde hacía tiempo.

Caslavska, que nació en Praga el 3 de mayo de 1942, se dedicó al deporte desde los 15 años. Sus mayores triunfos los celebró en los Juegos de Tokio 1964 y México 1968.

Pero también vivió tiempos difíciles por su posición crítica a la entrada en Praga de las tropas del Pacto de Varsovia en agosto de 1968, lo que le costó sanciones y humillaciones.

La joven checoslovaca ganó tres oros en Tokio y cuatro en México. Triunfó en salto, barras asimétricas, suelo y concurso completo. De delicada belleza, fue elegida mujer del año en 1968 junto a Jackie Kennedy.

Pero entonces llegó la suspensión en su país, la marginación pública y la vida durante décadas lejos del foco.

¿Qué es lo que pasó? Cuando el himno soviético sonó en Ciudad de México, Caslavska bajó la cabeza. Fue una protesta silenciosa ante los ojos de la opinión pública mundial contra la invasión de Checoslovaquia de dos meses antes. A los funcionarios de Moscú no les gustó nada.

“Viajamos a México dispuestos a sudar sangre para derrotar a los representantes deportivos de los invasores”, dijo sobre lo que le sucedió en 1968.

Caslavska apoyó con todas sus fuerzas el proceso democratizador que pasó a la historia con el nombre de la Primavera de Praga y firmó el “Manifiesto de las 2 mil palabras” para que continuaran las reformas. Pero eso fue su perdición.

Su rehabilitación llegó tarde, tras la caída del bloque comunista en 1989 y la elección del escritor Vaclav Havel como presidente. Éste empleó a Caslavska, también conocida como la reina de la gimnasia, durante tres años como consejera de deporte, juventud, educación, salud y asuntos sociales.

“Aunque el presidente no hubiera dado una voltereta en su vida, tenía gran condición física y resistencia para aguantar innumerables reuniones”, bromeó la ex deportista sobre su mentor político.

En su vida privada la tragedia también le acompañó. Su hijo Martin golpeó a su padre, el atleta Josef Odlozil, durante una pelea en 1993. Éste murió como consecuencia de las heridas y el hijo fue condenado a cuatro años de prisión, aunque luego fue indultado.

En los últimos meses de su vida, Caslavska luchó contra un cáncer de páncreas, una enfermedad especialmente complicada.

En una de sus últimas apariciones públicas, la checa habló en mayo en Decin para jóvenes gimnastas. “Los niños me animan, es mágico verlos haciendo gimnasia”, dijo. Sin embargo, su deseo de viajar a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, ya no pudo cumplirlo.

“Siempre fue un ejemplo para los demás, tanto como deportista como por su valentía cívica o su admirable fortaleza en su vida privada”, señaló el presidente del Comité Olímpico Checo, Jiri Kejval.

La cineasta Olga Sommerova, que filmó un documental sobre la gimnasta titulado “Vera 68”, dijo a la radio checa: “He perdido a una gran amiga. Vera fue una de las checas más grandes de la historia”.