La única alternativa para la marihuana
En Milenio, el periodista, novelista e historiador Héctor Aguilar Camín, escribe que: “en estos días empieza a circular el primer informe científico cabal sobre los efectos físicos y psicológicos del consumo de mariguana. Se llama ‘Marihuana y salud’, lo publica el Fondo de Cultura Económica (FCE) y es el fruto de las investigaciones de un equipo coordinado por Juan Ramón de la Fuente […]. El consumo de la mariguana no es inocuo, es particularmente tóxico entre menores de edad cuyo cerebro está en desarrollo, pero es absurdo ubicarla, por sus efectos médicos y sociales, en el lugar donde está: como par de las drogas más tóxicas y adictivas del mundo […]. El mayor daño que la mariguana causa a la sociedad es haberla tratado como una sustancia de alto peligro. Esto ha producido en México una epidemia carcelaria. En su estudio más reciente sobre el tema, Catalina Pérez Correa reunió estos datos impresionantes: Según la Procuraduría General de la República (PGR), entre 2006 y 2014 fueron detenidas en México 156 mil personas por consumo de mariguana (pese a que el consumo no está prohibido). En el año 2012, 6 de cada 10 presos en reclusorios federales estaban encarcelados por delitos contra la salud […]. Añado mi propia cifra: en el año 2013 fueron detenidos en la Ciudad de México 3 mil personas acusadas de delitos contra la salud, vinculadas a la posesión o el consumo de mariguana. La prohibición de la mariguana produce más daños, más infelicidad y a la larga más crímenes y más criminales que el consumo de la sustancia”.

En el diario Reforma, el internacionalista y analista Genaro Lozano, escribe que: “en México décadas de política prohibicionista han causado estragos en los derechos humanos y una miopía en la clase política que libra una guerra que no se puede ganar. Tras al menos dos décadas de empujar el debate en México sobre la despenalización del consumo de la marihuana, tanto para fines medicinales como recreativos, finalmente hay una victoria colectiva. La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) resolverá mañana si le otorga un amparo a los cuatro integrantes de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante (SMART) para constituir un club cannábico […] los cinco magistrados que evaluarán el proyecto del ministro Zaldívar resuelven favorablemente a SMART, ello no implica la legalización a nivel nacional, como en Uruguay, sino solo una primera victoria […]. Nuestra clase política se ha vuelto a ver rebasada con la política prohibicionista. Mientras que el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no toman postura y se esconden bajo el supuesto liberal de ‘que se debata el tema’, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) ha sido el único partido en abanderar la despenalización. La política prohibicionista no funciona y en el mundo la tendencia es a la regulación del mercado, no para hacer empresarios a capos como ‘El Chapo’, como recientemente dijo el inexperto Arturo Escobar en la Secretaría de Gobernación (Segob), sino para regular lo que ya es una industria multimillonaria ante cuyos recursos el Estado palidece. Para combatir al narco no hay presupuesto público ni ejército que aguante, la única alternativa es la regulación”.

Ley Fayad
En Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, escribe que: “la paliza que se llevó el senador priista por Hidalgo en redes sociales por la Ley Fayad fue tan grande que se vio obligado a declarar: Si lo que quieren es que la queme, la quemamos’ […]. Legisladores del PAN, del PRD y de otros partidos han aprovechado los cuestionamientos para llevar agua a su molino […]. La verdad es que legisladores de todos los partidos han venido estudiando desde hace tiempo formas de regular el internet y las redes sociales y castigar los delitos o supuestos delitos que ahí se cometen […]. Afirma el senador Fayad que nunca pretendió regular o amordazar el internet o las redes sociales sino que su intención era tipificar delitos que se están cometiendo en internet como el grooming, la pornografía infantil, la suplantación de páginas bancarias o el robo de información de las computadoras […]. Robar por internet o hacer fraude no es muy distinto de hacerlo por cualquier otro tipo de medio. Lo mismo ocurre, me parece, con el abuso sexual a menores de edad, con la pornografía infantil o con la intimidación […] sobre el internet y sobre las redes sociales hay que legislar siempre con mucho cuidado. Lo hemos visto en las leyes sobre radio y televisión. Nos dijeron beneficiarían a los ciudadanos, pero han sido un simple pretexto para la censura o para que los políticos se apoderen indebidamente de tiempos de radio y televisión. Muchas de las disposiciones de la Ley Fayad parecen innecesarias o peligrosas para las libertades individuales… pero, cuidado, no todas lo son”.

En El Universal, el periodista Ricardo Alemán, escribe que: “como ya es costumbre en parte de la sociedad mexicana —sobre todo en la ‘sociedad cibernética’—, el debate sobre la mal llamada ‘Ley Fayad’ se quiere reducir a ‘buenos’ y/o ‘malos’ […]. Y es que si bien la ‘Ley Fayad’ tiene serias fallas de interpretación y redacción, también es cierto que pega en el blanco de un problema que sólo los necios se niegan a ver: las conductas criminales que abundan y se multiplican en internet y que han proliferado en redes sociales hasta convertir en celebridad a los ‘matones’ a sueldo en las redes y en internet […] Son muchas las conductas delictivas impunes que crecen al amparo de las impolutas y sacrosantas redes e internet. Y si en la vida cotidiana, fuera de las redes, esas conductas son delictivas y la sociedad acepta que deben ser sancionadas, ¿por qué llamarse a sorpresa si se propone el mismo tipo penal en redes e internet?”

Educación superior: recursos insuficientes
La Jornada asegura en su Editorial, que: “‘en el marco del seminario Sistemas nacionales de universidades estatales en el mundo: comparaciones, desafíos y proyecciones, organizado por la Universidad de Chile, el rector saliente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, deploró ayer la insuficiencia de los recursos económicos que el país destina a la educación superior por alumno, los cuales, señaló, son de apenas la mitad que el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Mientras en México el gasto por estudiante es de 7 mil 800 dólares, el promedio referido alcanza los 14 mil dólares. […]. El señalamiento de Narro Robles es compartido por extensos sectores de la opinión pública, universitarios o no. Es claro que las perspectivas de desarrollo económico se angostan en forma proporcional al crecimiento de la población que cada año es excluida de hecho de los estudios universitarios […]. Es de obvia necesidad, pues, consolidar las instituciones de educación superior públicas del país y dotarlas de los recursos que requieren para que puedan ofrecer una formación de calidad a un número mayor de jóvenes; pero es necesario, asimismo, fundar más planteles y nuevos establecimientos universitarios. El objetivo debe ser no dejar fuera de la enseñanza profesional a ningún aspirante egresado de la educación media que desee continuar sus estudios”.

En El Universal, el investigador y periodista Guillermo Sheridan, escribe que: “una vez más, los ideólogos exigen ‘democratizar’ a la UNAM, juzgan que la UNAM ‘está en peligro’, blanden la ‘autonomía’ como instrumento para erradicarla y sentencian que el gobierno desea privatizarla para hacer de los estudiantes ‘sirvientes dóciles y eficientes’ (como decía Lenin) de la clase en el poder, del imperialismo y de la maldad en general […] Los autonombrados adalides de la pureza de sangre universitaria han juzgado también que deja de ser ‘conciencia crítica de la nación’ el universitario que estudie en una universidad norteamericana, el que piense que la universidad debe relacionarse con el mercado y la productividad (es decir: ‘privatizarla’), y el que se oponga al objetivo de convertir las universidades en centros de ‘acción política’ con titularidad definitiva de tiempo completo […]. Los universitarios de primera clase ya han sentenciado, pues, que en la UNAM no hay autonomía ni democracia ni transparencia ni equidad ni nada. Para erradicar esos males bastaría con que eligiese a quien ellos quieren esa misma Junta de Gobierno autoritaria que hoy aborrecen y que, de pronto, con la misma magia, se graduaría a conciencia ejemplar”.

En Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “que aunque algunos han tratado de inducir que se puede polarizar la sucesión en la Rectoría de la UNAM, la realidad es que solo hay cierta oposición de miembros de la comunidad al que consideran candidato ‘del gobierno’, Sergio Alcocer. La Junta de Gobierno se reunirá a partir de hoy para decidir quién sucederá al doctor José Narro. Se presume que a más tardar jueves en la tarde o viernes por la mañana habrá nuevo rector… o rectora”.

Intolerancia y violencia contra la crítica
En El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: “La idea que empezó con un spot polémico de una campaña gubernamental, con la frase tristemente célebre #YaCholeConTusQuejas, empieza a materializarse de maneras distintas pero con el mismo espíritu de intolerancia contra quienes disienten, que promovía esa campaña oficial retirada del aire. Primero una iniciativa de ley en el Senado cuya redacción se presta a interpretaciones de censura y persecución a quienes utilizan internet y redes sociales para cuestionar y criticar, y luego, en hechos distintos y que tal vez no tengan relación —salvo por la violencia e intolerancia que los une—, dos jóvenes activistas, que se quejaban de la inseguridad en sus ciudades y de corrupción e ineficiencia de las autoridades son violentamente asesinados […]. En hechos distintos, pero que también pueden ligarse a un clima de intolerancia a la crítica, tres periodistas fueron despedidos de sus respectivos espacios, los tres con una línea crítica en su trabajo. El columnista de Excélsior Martín Moreno anunció el viernes pasado la terminación de su columna ‘Archivos del Poder’ y relató que después de 9 años de publicar en ese espacio un directivo simplemente le dijo: ‘Necesitamos los espacios de tu columna’. […] ¿Hay relación entre esos lamentables hechos de violencia, intolerancia y censura? Tal vez no y lo más seguro es que la respuesta oficial sea el ya conocido “no es culpa del Gobierno” (sea federal, estatal o municipal). Pero en todos los casos hay un tufo de intolerancia, censura y violencia contra quien piensa distinto”.

En La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: “el mensaje de la mano dura (y su correspondiente impunidad) se esparce. No hay conexión demostrada entre el asesinato de un juarense y la previa difusión de un video en el que denunciaba abusos del gobierno de Chihuahua, pero la cercanía de los acontecimientos ha hecho sentir el escalofrío de la posibilidad de los ajusticiamientos por motivos políticos. José Luis Rodríguez Muñiz, de 31 años de edad, también había adelantado que daría a conocer un reportaje sobre ‘el valle de Juárez’, sin mayores precisiones (en ese valle es donde a lo largo de los años se ha encontrado a tantas mujeres asesinadas).  Bajo el seudónimo de Rezzö Seress y con lenguaje directo, desesperanzado en general (‘deja que al país se lo sigan chingando’… ‘nadie va a dar su vida por el país’… ‘México es un país para robar, para los chingones; los pendejos como nosotros, pues ahí nos quedamos en el camino’), Rodríguez Muñiz pasa revista en ese video a algunas de las aristas corruptas de la realidad chihuahuense, señalando, entre otros responsables, a César Duarte Jáquez, (‘nuestro pinche gobernador que nos sigue chingando’) y adelantando que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) postulará para gobernador a Héctor ‘Teto’ Murguía. Su muerte está en espera de la investigación oficial. Pero sus palabras quedan como testimonio del abatimiento nacional y como posible causa de una cifra más en este país de muertos”.

FBI investiga ataque a Mexibús
En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “en esta semana agentes de la Agencia Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) recibirán información sobre las evidencias encontradas en los ataques al Mexibús, sin embargo desde Estados Unidos nos comentan que por los primeros indicios identificaron la firma característica de un grupo encargado de reclutar y entrenar a organizaciones de anarquistas en el continente; lo interesante, nos comentan, es que siempre realizan el mismo esquema: perfilan, ubican, reclutan, se comunican vía internet no necesariamente por redes, viajan a Brasil, Colombia y Venezuela principalmente y regresan a sus países de origen. Nos aseguran que esas organizaciones operan en células que ensayan sus acciones, por lo que los materiales del ataque son demasiado importantes aunque puedan parecer artículos genéricos, nos explican”.

En Milenio, el periodista Carlos Marín escribe que: “Un grupo que se ostenta como ‘Secta Pagana de la Montaña’ (‘y grupos afines’) reivindicó la colocación de bombitas en nueve unidades del Mexibús (cinco dispositivos se cebaron). Son primos de quienes, con el pretexto de ‘defender a los animales’ (generalización que incluye insectos, arácnidos y otros bichos letales), vienen haciendo explotar artefactos en sucursales bancarias, tiendas, agencias automotrices y otros establecimientos; terroristas que la madrugada del sábado hicieron estallar los que pusieron en autobuses del Estado de México, parientes lejanos (o no tanto) de quienes militan en el demencial Estado Islámico. Hacen alarde: ‘El ataque coordinado entre varios grupos se posiciona en contra de la civilización, y esto fue una muestra  de nuestro rechazo y repudio en contra (sic) del ‘frenético avance del desarrollo moderno…’. Ante tal confesión, a estos ridículos pero peligrosos paganos montañeses cabe imaginarlos alérgicos a la rueda, a los focos, a la escritura pero… nada pendejos como para prescindir de internet”.

¿Pobres pero felices?
En el Reforma, el antropólogo y sociólogo Roger Bartra escribe que: “la pobreza tiene una relación con los niveles de satisfacción que refleja [una] encuesta [del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)] […]. Los economistas saben bien que no hay una relación directa entre el ingreso y la autoevaluación del bienestar. Angus Deaton, premio Nobel de economía de este año, ha dicho que ‘existe muy poca diferencia sistemática en felicidad entre ricos y pobres dentro de los países, excepto en los verdaderamente más pobres’. Las condiciones que los insatisfechos asocian a su situación se refieren a la soledad, a su bajo nivel de vida, a errores en sus decisiones y a la presencia de drogadicción en el hogar. Y quienes declaran estar satisfechos mencionan factores de bienestar económico, participación en redes sociales y confianza en sus amistades […] los resultados son sintomáticos de una condición general de satisfacción en una sociedad que no parece anhelar un cambio drástico hacia una república feliz y bienaventurada ideal, a menos que supongamos arbitrariamente que la mayor parte de los mexicanos no se han percatado de su infelicidad: bastaría revelarles la verdad para que se rebelasen […]. Hay que tomar en cuenta que las respuestas pueden estar desviadas debido a la probable resistencia de muchos mexicanos a manifestar abiertamente su malestar interior […]. Muchos no parecen creer que vivimos sumergidos en el fatalismo, en el infierno o en tiempos apocalípticos. Pero el verdadero talante de la ciudadanía es siempre un misterio muy difícil de descifrar”.

La señora y el comediante que le ganó
En El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola, escribe que: “la primera dama Sandra Torres […] quería ser sucesora de su esposo, pero la Constitución impide que se postule el cónyuge de quien ocupa la Presidencia del país. Santa solución: Sandra Torres se divorció de Álvaro Colom. Una simulación política que no le funcionó: el tribunal electoral, observando el espíritu de la Carta Magna guatemalteca, le prohibió competir. Ella se guardó el deseo. Colom dejó el poder. Ganó las elecciones su opositor, el general Otto Pérez Molina […]. Cuatro años después, Sandra Torres quiso llegar otra vez a la Presidencia. Ahora, con todos los permisos constitucionales. En las elecciones de este 2015 perdió en la segunda vuelta frente al comediante de televisión Jimmy Morales […] Se ha cuestionado que detrás de Morales desfilan los intereses más oscuros de los militares que perpetraron el genocidio guatemalteco hace tres décadas, que su programa de gobierno no está fundamentado sino lleno de vaguedades, que no tiene experiencia, que puede convertirse en un colapso para Guatemala. Ojalá no. Porque si le va mal a Guatemala le va mal a México”.

¿El Gobierno dio por perdido Guerrero?
En El Universal, la periodista Denise Maerker, escribe que: “no sabemos aún si Erick Ulises Ramírez Crespo, el alcalde de Cocula, es un delincuente consumado que llevaba meses al servicio de la organización criminal ‘Guerreros Unidos’ o por qué razón departía en un restaurant de Morelos con Adán Zenén Casarrubias Salgado, líder de ese cártel, cuando fue detenido por soldados y policías federales el pasado jueves por la tarde noche. Puede resultar que tenía nexos con el grupo criminal desde hace meses y que es un colaborador activo, pero también puede ser que se encontraba ahí porque no le quedó de otra. (Quiero pensar que algo hemos aprendido después de lo que relataron los presidentes municipales de Tierra Caliente, Michoacán, una vez que fueron liberados del yugo de ‘Los Caballeros Templarios’). ¿Cómo pensamos que deben (o pueden) gobernar los presidentes municipales en zonas dónde el crimen organizado tiene el control absoluto? Ahí donde esos grupos tienen cooptada a la policía municipal desde hace años y donde nada ocurre sin su consentimiento […]. A veces da la impresión de que el Gobierno dio por perdido Guerrero. Y es verdad que nadie puede decir que sea una tarea fácil”.

De coches, otras carreras y la Fórmula CIE
En Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “de coches y carreras no sé nada. Me aburro. La pasión con la que algunos de mis amigos siguen la Fórmula Uno, muchos fines de semana poniendo el despertador a media noche para ver algún gran premio en Europa o Asia, me resulta un enigma indescifrable. Lo que no me resulta un enigma es el éxito de CIE organizando el Gran Premio de la Ciudad de México, que terminó este domingo y que sin duda es, después de un cuarto de siglo de fundada la empresa, el evento más complicado que han tenido que organizar […] pienso en CIE como una de esas empresas de las que tendría que haber muchas más en México. Doy mis razones: La empresa arrancó apostando a crear una industria que no existía: la de los conciertos y espectáculos. Fue una apuesta a futuro hoy exitosa y consolidada […]. Hoy CIE es, fundamentalmente, una empresa de servicios al consumidor que funciona. En México no es fácil repetir eso. Uno compra un boleto y ve un espectáculo en un lugar decente. Y es, sobre todo, como las grandes empresas del mundo, una empresa que sabe fracasar —y vaya que le ha sucedido— y aprender, fallar y corregir, resbalar y adaptarse”.

En Colima no triunfó la oposición
En el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “aunque ya por fin hay gobernador interino en Colima, las cosas están lejos de haberse calmado en aquel estado, especialmente entre los priistas. Dentro del equipo de Ignacio Peralta, el candidato al que se le anuló el triunfo, existe la certeza de que aquello no fue un triunfo de la oposición, sino una chicanada de sus propios compañeros de partido. Según esto, el hoy ex gobernador Mario Anguiano nomás no quería entregarle el despacho a Peralta, dado que no es parte de la mafia, perdón, del grupo político que domina la entidad. A lo mejor eso explica, por un lado, que Anguiano no haya estado presente en la toma de posesión del interino; y, sobre todo, que Manlio Fabio Beltrones haya decidido cambiar a los dirigentes del priismo local, para tratar de poner orden”.