La marihuana y las élites del subsecretario
En El Universal, la periodista Katia D’Artigues, escribe que: “me sigo tallando los ojos después de leer la entrevista que Yuli García e Isaías Robles tuvieron con Salvador Jara Guerrero, subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Dialogaron con él en torno a varios temas, uno de ellos […], sobre el permitir el consumo de marihuana sólo con usos recreativos, a los integrantes de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante (SMART), quienes promovieron un amparo […]. Pensé que el haber sido Gobernador interino de una entidad como Michoacán, con todas sus broncas por tráfico de drogas, lo podía haber informado más sobre estos temas, pero creo que no […]: ‘Son temas que no creo que sea bueno que se decidan en las élites empresariales o gubernamentales. Es algo que permea en toda la población’. ¡Peeeeeeeerdón! Hasta donde yo sé, y creo que el subsecretario también lo debe de saber, el debate de hoy no se dará en ‘élites empresariales’ o ‘gubernamentales’ sino en el que es el Tribunal Constitucional del país […]. Pero de ahí a que estemos en el momento en que ‘élites’ de Gobierno o empresarios decidan cosas, no… que yo sepa. O si Jara sabe más, pues que diga. Explicaría la reacción —de otra forma inentendible— del subsecretario de Gobernación, Arturo Escobar, diciendo que no se trata de hacer a Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán un empresario de la mota.”.

Liberar o prohibir
En el diario Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, escribe que: “hace una semana se declaró una prórroga en la discusión de la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en el juicio de amparo sobre la marihuana para consumo personal. El ministro José Ramón Cossío pidió un tiempo adicional para estudiar el dictamen del ministro Arturo Zaldívar […]. La primera sala debe iniciar hoy la discusión y quizá votar sobre el caso. Independientemente del fallo, el dictamen es un importante ejercicio de reflexión sobre los temas relacionados con la prohibición de las drogas […]. Ha llamado la atención que Zaldívar declaró como lícito el cultivo de marihuana para autoconsumo, pero no para el comercio. Esto no es, sin embargo, producto de una decisión jurídica. El proyecto apunta: ‘Ni en la solicitud de los quejosos ante la autoridad administrativa ni en la demanda de amparo se incluyó la petición de ‘comercializar’ la marihuana’. Otros amparos podrían cuestionar los artículos de la Ley General de Salud que prohíben el comercio de la sustancia. Lo mismo podría ocurrir con otras sustancias prohibidas. El amparo que ha buscado la SMART alude solamente a la marihuana para autoconsumo, quizá como una estrategia jurídica que podría llevar después a otros juicios […]. El ministro Zaldívar no sólo trata el tema desde un punto de vista deontológico, esto es, de principios, cuando apunta que el individuo tiene derecho a tomar decisiones sobre su cuerpo y su salud, sino también hace una valoración utilitaria sobre la eficacia de la prohibición […]. La legalización de la marihuana para autoconsumo no eliminará la violencia que ha generado la guerra contra las drogas, pero será un paso hacia adelante. Yo la apoyo decididamente”.

En Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación pondrá fin hoy a la polémica que generó un proyecto para avalar el cultivo y consumo de la mariguana con fines recreativos. Los ministros acordaron que el proyecto de sentencia de su compañero Arturo Zaldívar sea el primer asunto de la lista que se discuta en la sala, donde se prevé que consiga el apoyo de dos de sus homólogos, suficiente para dictar un fallo histórico… aunque no se descarta que alguno de ellos quiera llevar el tema al pleno”.

La marihuana y la doble moral
En El Universal, el periodista Ricardo Rocha, escribe que: “la polémica sobre la despenalización en el consumo de marihuana es una de las más hipócritas de todos los tiempos. En el mundo ya hay avances significativos como los alcanzados en Estados Unidos. Más aún, ese presidente ejemplar que ha sido José Mujica, no sólo la legalizó sino que promovió que sea el Gobierno mismo quien se encargue de toda la cadena productiva: desde su siembra hasta su venta al menudeo, a fin de garantizar su calidad y a la vez dejar fuera del negocio al crimen organizado. En cambio aquí nos seguimos rasgando las vestiduras como si se tratase de invocar al demonio en cada esquina […]. En estos días, vivimos en México una oportunidad histórica y tal vez irrepetible para despojarnos del velo de simulación que nos ha engañado a nosotros mismos durante demasiado tiempo. Vernos al fin cara a cara al espejo para dejar de mentirnos. […]. La SCJN, a través de su Primera Sala, pospuso para hoy la discusión de la propuesta del ministro Zaldívar. Aunque el caso podría pasar al Pleno donde se archivaría por meses o años. Sería una lástima. Insisto: la pérdida de una oportunidad histórica”.

El disfraz
En El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola escribe que: “los más peligrosos criminales de la humanidad han encontrado en internet un paraíso. Ni cómo negarlo. Nos podrá fascinar navegar en la red, bromear en redes sociales, informarnos en tiempo real con ellas, resolver dudas al instante o entretenernos con lo que existe publicado, pero no podemos negar que grupos terroristas, cárteles del narcotráfico, secuestradores, asesinos y pederastas se esconden en internet para cometer sus fechorías […]. Por sus peligros, desde hace años se debate en todo el mundo qué hacer con internet […] ¿Cómo frenar a los delincuentes en internet sin vulnerar a los ciudadanos que lo usan? Con el pretexto de abordar este urgente dilema, un senador, el priista Omar Fayad, presentó la iniciativa de Ley para Prevenir y Sancionar los Delitos Informáticos. Propuso, entre muchos artículos, castigo de hasta doce años de prisión a quien sin la autorización correspondiente, revele o difunda información privada referente a imágenes, audio y/o video. Con ese marco tajante, hubiera costado cárcel denunciar la casa del presidente, los lujos del líder petrolero, la riqueza de La Maestra, las amenas charlas del hijo del Gobernador con el narco, los fajos de billetes con ligas dentro del portafolio y hasta los videos con audio de la fuga del criminal más buscado. Fayad dijo que no era mala intención, sino mala redacción, que no se le malinterpretara. Yo no lo creí: cuando divulgué los videos con audio de la fuga del ‘Chapo’, Fayad fue de los que pidió perseguir a los presuntos filtradores más que al capo mismo, apuntó hacia la criminalización de la denuncia periodística más que a la criminalización de los que vieron y escucharon y no hicieron nada. Ante el alud de críticas, Fayad retiró ayer su iniciativa. Dijo que la va a replantear. Cuidado: que no sea mala intención disfrazada de pobre sintaxis”.

Las nuevas ligas de Ahumada 
En el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, escribe que: “ayer leíamos en la portada de Milenio que Carlos Ahumada […] no sólo hacía negocios (o pretendía hacerlos) más o menos legales […] con el equipo del entonces jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Ahumada habría tejido, también, otras relaciones peligrosas, de negocios no sólo ilícitos sino francamente criminales. Según testimonio de Sidronio Casarrubias ‘El Chino’ (líder de ‘Guerreros Unidos’ ) […], ahora el argentino se dedica al tráfico de uranio […]; es poseedor de dos minas de las que extrae el mineral para venderlo a los chinos en puertos de Colima […]. No hay que hacer muchas matemáticas: sabemos que Ahumada nunca ha sido un empresario con muchos escrúpulos. Y que conoció, en su momento, a toda la estructura del Partido de la Revolución Demócrata (PRD). Que estiró algunas de sus ligas hasta que reventaron, pero no todas […]. Lo que no era obvio era el papel de Carlos Ahumada en esta película. Y mucho menos el tema del tráfico de uranio. ¿Será que ya no son las guerrillas, sino los cárteles, la nueva coartada de esos otros tráficos igual o tanto más criminales que las meras drogas?”.

El PRI recicla cuadros tricolores… ¡en el extranjero!
En Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “quizá el Partido Revolucionario Institucional (PRI) debería revivir su cuarto sector para así darle cobijo al creciente número de cuadros tricolores que están siendo reciclados… ¡en el extranjero! El primero de la lista fue Fidel Herrera, que se fue de cónsul a Barcelona. Y ése fue sólo el principio pues dicen que viene una tanda de nombramientos que provocará revuelo en el Senado cuando deban ratificarlos. Según esto, a España se va como embajador Emilio Chuayffet. El ex secretario de Medio Ambiente, Juan Guerra Abud, practica su italiano para irse a despachar a la embajada en Roma. Sin enfado por el fado, el ex procurador Jesús Murillo Karam será destinado a Portugal; el ex senador Eloy Cantú tomará un avión a Bélgica; y el coahuilense Enrique Martínez se va… da igual a dónde vaya”.

¿Cuántos narcos son políticos? ¿Cuántos políticos son narcos?
En El Universal, el periodista Ricardo Alemán escribe que: “no, no se trata de un juego de palabras. En los hechos es la confusa realidad en la que resulta difícil la diferencia entre narcotraficantes metidos a la política —y que están en todos los partidos—, y los políticos que aspiran al negocio de las drogas de autoconsumo. Y es que contrasta —y por ello resulta contradictorio—, que mientras muchos se escandalizan por la detención del alcalde perredista de Cocula, Erick Ulises Ramírez —quien departía con el jefe de los Guerreros Unidos—, los mismos escandalizados gritan voz en cuello —y con el churro entre los dientes—, que es urgente legalizar la siembra, cultivo y autoconsumo de marihuana […]. Y es que todos aquellos que consumen marihuana, cocaína, metanfetaminas u otro enervante —sea un político, empresario, académico, intelectual, periodista, diputado, alcalde, Gobernador, ministro de la Corte, presidente del país u opinante—, estarían en idéntica situación en la que hoy está Erick Ulises Ramírez, alcalde de Cocula. ¿Por qué? Porque en el supuesto de que los arriba citados fueran consumidores de alguna de esas drogas, en algún momento del día, la semana o el mes estarían en tratos con algún narcotraficante; el dealer que surte su dosis de ‘mota’, coca, ‘meta’ o lo que se meten. Por eso la pregunta: ¿Quién sería más culpable; el alcalde de Cocula o el consumidor en cuestión? Lo cierto es que vivimos en una sociedad de simulación, de cínicos con doble moral, en la que cientos marchan para exigir la aparición de los 43 con el churro en la boca o bajo los efectos del ‘perico’, a sabiendas de que los narcos desaparecieron a los 43. […] Por cierto, ¿cuántos ministros de la Corte consumen algún tipo de droga dura?”.

Un bronco muy, muy light
En El Universal, el periodista Ciro Gómez Leyva escribe que: “Si después de ganar la elección de junio, ‘El Bronco’ ya no se veía tan bronco, en su primer mes como Gobernador de Nuevo León lució absolutamente light. Y eso es bueno, dicen secretarios del gabinete del Presidente Peña Nieto, gratamente sorprendidos con el esquema que ha presentado para negociar la deuda heredada de la administración de Rodrigo Medina, que ‘El Bronco’ sitúa en 100 mil millones de pesos, pero en las oficinas del Gobierno federal calculan en un manejable 60 mil […]. ‘El Bronco’ se ha conducido con una prudencia que en poco se diferencia a la de un gobernador que hubiera ganado la elección por dos puntos y no quisiera mortificar en su entidad ni en la ciudad de México […]. No ha ido contra Rodrigo Medina. Contra las ‘televisoras’ sólo finta. De una comisión de la verdad para revisar las presuntas raterías, ni sus luces. Tal vez todo eso esté en proceso. Como sea, había pedido seis meses de gracia para limpiar la casa y revisar las cuentas. Seis meses que se cumplirán en marzo. Más le vale. Porque en campaña le prometió sangre a la raza y la raza, al menos parte de la raza, debe estar esperando sangre y no que su bronco se convierta en Jaime Rodríguez, El Suave, El Terso”.

Michoacán, ¡otra vez Michoacán!
En El Universal, el periodista Salvador García Soto escribe que: “apenas ha pasado un año y nueve meses desde que el Presidente Enrique Peña Nieto anunció un ambicioso ‘plan para rescatar a Michoacán’ y el estado del occidente mexicano vuelve a mostrar signos sociales y de seguridad preocupantes. A pesar de los miles de millones de pesos invertidos desde aquel operativo federal, que inició el 2 de febrero de 2014, el Gobierno federal tuvo que enviar nuevamente a 3 mil soldados de la Policía Militar a reforzar la seguridad, por el agravamiento de los índices delictivos en varios municipios. A eso se suman 2 mil policías federales que ya patrullaban el estado, 300 gendarmes que llegaron para la seguridad en Morelia y 2 mil federales más que se enviarán en los próximos días. La llegada al poder del Gobernador Silvano Aureoles exhibió que, a pesar de los avances en la pacificación y recuperación del estado y el desmantelamiento del cártel de ‘Los Caballeros Templarios’ […] la situación en varias regiones michoacanas vuelve a prender focos rojos […] El lunes pasado Hipólito Mora, fundador de grupos comunitarios de La Ruana y Tepalcatepec, denunció en un mensaje al periodista Ciro Gómez Leyva, que el Gobierno ordenó su asesinato a Simón ‘El Americano’, autodefensa vinculado a ‘Los Templarios’ […] En respuesta a las denuncias de Hipólito, el mandatario Silvano Aureoles dijo que éste ‘tiene todas las garantías’ para que tenga protección y seguridad para él y su familia […]. La pregunta para el Gobernador es si Michoacán es tan seguro como dice ¿para qué necesita más de 5 mil nuevos elementos federales en su estado, entre militares, policías y gendarmes?.

Los Senadores, la decencia y el destino de 377 niños 
En Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “el lunes publicamos […] un reportaje […] de Galia García-Palafox. Galia visitó el penal de Santa Martha, donde viven 120 niños con sus madres. Hay 377 niños en todo el país en situación similar. Nacieron cuando su madre estaba en prisión y la reclusa prefirió quedárselo a vivir con ella en lugar de entregarlo a un familiar […], o darlo para que viviera en un albergue de los que mantienen procuradurías y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF). Así, los niños se quedaron en una especie de limbo […]. Ese limbo provoca que, aunque los directores de prisiones buscan formas de mover recursos para atender a los niños, ya que no hay presupuesto asignado para ellos […], no pueden ejercer dinero suficiente para que vivan, coman, aprendan y sean atendidos como lo que son: niños […]. La mayoría lleva años sin conocer nada más que el interior de una cárcel. Algunos apenas hablan, otros apenas caminan. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y las llamadas reglas de Bangkok de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se refieren a condiciones carcelarias, señalan que se debe proveer a esos niños dentro de las prisiones como si estuvieran fuera de ellas […]. Son solo 337 niños. Ningún legislador ganará votos ni popularidad. Son niños que a nadie le importan […]. Por mera decencia le deberían importar a los senadores de la Republica. Tienen el destino de 377 niños, hasta hoy invisibles, en sus manos”.