La CEPAL acaba de declarar que México es el único país de América Latina en el que el salario mínimo está por debajo del umbral de la pobreza. Lo anterior quiere decir que las personas que ganan únicamente el salario mínimo no pueden adquirir lo necesario para vivir con lo mínimo indispensable, ya no digamos dignamente, sino que esas personas son considerados en pobreza extrema. Un trabajador mexicano necesita ganar dos salarios mínimos para poder sobrepasar este nivel de pobreza.

La pobreza aunque no es un factor preponderante para cometer actos criminógenos; constituye un factor de riesgo que al reunirse con otros, pueden promover la comisión de conductas antisociales. Pensemos en un trabajador(a) cabeza de familia que debe de trabajar 16 horas al día para poder comprar una canasta básica, a eso se le suman dos horas de traslado mínimo, 1 hora para el aseo personal, le quedan cinco horas para dormir, por supuesto que se olvida el tiempo para la familia o la recreación.

Todas estas horas de trabajo no remuneran casi ni lo mínimo necesario, por lo que la frustración del trabajador puede ir en aumento conforme se va haciendo consciente de que el esfuerzo que realiza no rinde lo suficiente.

Aunado a lo anterior, desgraciadamente en nuestro país, han aumentado los jóvenes que se unen a bandas delincuenciales como sicarios o narcotraficantes. Muchos de ellos pueden encontrar en estas actividades la solución a sus problemas económicos, a sus aspiraciones y al concepto de éxito con el que cuenten.

En muchas ocasiones los jóvenes en particular, asocian el éxito personal con una posición económica privilegiada, esto ha ido en aumento con el paso de los años sobre todo en lugares en donde el narcotráfico ha aumentado y en donde los héroes del pueblo son aquellos quienes se dedican a las drogas y que tienen camionetas, casas, joyas, y todos los lujos necesarios.

Lo anterior se convierte en otro factor de riesgo que aunado a otro cúmulo de factores puede favorecer que las personas opten por la vida ilegal y esta tendencia puede aumentar si el salario mínimo se mantiene como hasta ahora lo ha hecho.

Es importante recordar que el delito, así como su prevención es multifactorial, por tal motivo las políticas públicas tendientes a prevenir, controlar o reducir la criminalidad deben ser de igual forma multifactoriales. El gobierno mexicano debe de evaluar las consecuencias de contar con un salario mínimo tan deficiente y las implicaciones que esto tiene dentro de la delincuencia.

@criminologiamex