Al presidente Felipe Calderón le dio otra vez por utilizar el tema del crimen organizado para jalar agua a su molino electoral, concretamente para decir que eran estas mafias las que habían inhibido el voto a favor del PAN en el estado de Michoacán. Ya este argumento se lo habíamos oído a su hermana, se lo habíamos oído al presidente del partido, Gustavo Madero. Ahora es el Presidente de la República quien lo asume como propio y en algún modo se coloca como una suerte de meta autoridad electoral que es capaz de decir cuándo hay elecciones legítimas y cuándo no.

Por Ricardo Raphael