Florence Cassez y las víctimas
Por: Sanjuana Martínez - marzo 12 de 2012 - 0:02
Daños colaterales - 32 comentarios
¿Inocente o culpable? La certidumbre sobre esta pregunta ciertamente se perdió con un montaje televisivo, pero la existencia de víctimas de secuestro de la banda de Los Zodiaco, no; por más contradicciones o inconsistencias que cubran este caso.
Varias cosas me sorprenden del “Cassezgate”: la vehemencia de los franceses en la defensa de su compatriota, sin importar nada más allá que la pertenencia (ahora comprendo mejor el origen de la palabra chauvinismo); y el análisis hipergarantista procesal, por encima de las víctimas que hacen algunos improvisados y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) alentado por los defensores acérrimos de la señora Cassez.
No es la primera vez que las víctimas se quedan en la indefensión con las decisiones de sus señorías magistrados. Allí están los casos de Lydia Cacho cuando dictaminó que no se violaron sus derechos; los de Leticia Valdez la madre de un niño de cuatro años violado por su maestro y la liberación ordenada por la SCJN de la cómplice directora del colegio de Oaxaca donde estudiaba; o las víctimas de la masacre de Acteal, cuyos paramilitares fueron liberados por una decisión similar de los magistrados. ¿De qué sirve un sistema de justicia que no protege a las víctimas y que defiende a modo el “debido proceso”?
Los mexicanos no tenemos igualdad ante la SCJN. Si se libera a Cassez deberían de liberarse a miles de mexicanos que no han gozado del “debido proceso”. ¿Cuántos habrá? Seguramente miles y miles. La pregunta es obligada: ¿por qué a unos si y a otros no? Pienso en los presos de Atenco a quienes se les violó flagrantemente no solo el “debido proceso”, sino todos sus derechos a un juicio justo y nadie, ni el CIDE encabezado por Ricardo Raphael, ni Héctor Aguilar Camín o la revista Nexos, analizó su expediente, ni publicó un análisis profundo al respecto para defender sus garantías individuales, así como lo han hecho en el caso de Acteal o de la señora Cassez. Pienso en los miles de condenados sin “debido proceso”, la mayoría en condición de pobreza que pueblan las cárceles mexicanas y que resultan “invisibles” para la SCJN y los hipergarantistas que defienden a unos y a otros no.
En el caso de Florence Cassez se repite la historia. Lo prioritario es liberarla porque se violaron sus derechos a un “debido proceso” sin importar el componente ético sobre su presunta culpabilidad en los hechos. Si no tuvo “debido proceso” debería eliminarse las pruebas obtenidas, pero no anularse la sentencia. Si no tuvo su derecho a la llamada consular a tiempo como es el caso, aunque se le permitió hacerlo un día y medio después, pues debería anularse las pruebas que se obtuvieron ilícitamente, pero no la condena.
A la Suprema Corte de Justicia de la Nación no le importa si la señora Cassez es inocente o culpable; peor aún, algunos ministros admiten que es culpable. El mensaje enviado por el ministro Arturo Zaldívar, es que la SCJN debe aprovechar las deficiencias del sistema de justicia que todos padecemos, para liberar a criminales elegidos a modo. El honorable magistrado no se ha tomado la molestia ni siquiera de analizar o escuchar el testimonio de las víctimas de la banda de Los Zodiaco dirigida por el novio de Florence Cassez.
Hay que decirlo: la falta de debido proceso no convierte a Cassez en inocente. Tampoco en culpable, pero si en actora de unos hechos delictivos. Sus víctimas la reconocieron plenamente. Víctimas que los defensores de Cassez desacreditan con absoluto desprecio y las incluyen en el montaje televisivo. Ahora resulta que todo el caso es un montaje. ¿Y las víctimas? Cassez dice que esas víctimas han entrado en una serie de contradicciones e inconsistencias.
No conozco ninguna víctima que no entre en contradicciones o inconsistencias a la hora de declarar ante un tribunal. Sus traumas, heridas piscológicas y físicas, no les permiten actuar tan coherentemente como les gustaría a los hipergarantistas que defienden a sus verdugos.
Cualquiera que haya sido sometido a juicio sabe que los abogados de la parte defensora harán 500 o más preguntas, muchas de ellas repetidas y capciosas para desacreditar sus dichos. Es imposible no caer en inconsistencias o contradicciones. La mayoría de los procesos en México están fincados en mentiras y medias verdades. Así funciona todo el aparato de justicia. Y ministerios, abogados, magistrados, policías o periodistas lo sabemos. Por eso urge una reforma integral de la procuración de justicia en nuestro país. Bajo la premisa del “debido proceso” deberían de ser liberados cientos de asesinos, secuestradores, narcos, violadores… De acuerdo, que lo hagan, pero todos parejos o todos rabones.
Los defensores de Cassez aseguran que las víctimas fueron “fabricadas” porque primero no reconocieron a su verduga y luego si; porque primero dijeron algunas cosas y luego otras. Efectivamente. Son personas dañadas que sufrieron el calvario del secuestro, son personas que bajo el aturdimiento del rescate apenas pudieron hilvanar algunas frases. ¿Qué esperaban? Hay miles de hojas con sus testimonios que analizados “a modo” con entrevistas a la señora Cassez y a su abogado, efectivamente resultan contradictorias; pero que vistas desde el esqueleto de los hechos ofrecen claves de este caso que ha logrado polarizar a la sociedad mexicana y unir a la sociedad francesa.
Los hechos, sin embargo, son los hechos. Hay unas víctimas que reconocen a la señora Cassez como su verduga junto a su novio Israel Vallarta líder de la banda Los Zodiaco. A las víctimas no se les puede meter debajo de la alfombra porque no hubo debido proceso. ¿Qué interés perseguiría la señora Cristina Ríos Valladares de encarcelar a una inocente? En todo caso, su interés como el de cualquier otra víctima de secuestro es que los responsables de tan deleznable delito estén presos y no sigan haciendo daño.
Recordemos el testimonio de Cristina Ríos Valladares: “Acusados de nuestro secuestro fueron detenidos Israel Vallarta y Florence Cassez, esta última de origen francés, quien ahora se presenta como víctima de mi caso y no como cómplice del mismo. Desde nuestra liberación, mi familia y yo vivimos en el extranjero. No podemos regresar, por miedo, pues el resto de la banda de secuestradores no ha sido detenida. Hasta nuestro refugio, pues no se puede llamar hogar a un sitio en el que hemos sido forzados (por la inseguridad) a vivir, nos llega la noticia de la sentencia de 60 años a la que ha sido merecedora Florence Cassez, la misma mujer cuya voz escuché innumerables ocasiones durante mi cautiverio, la misma voz de origen francés que me taladra hasta hoy los oídos, la misma voz que mi hijo reconoce como la de la mujer que le sacó sangre para enviarla a mi esposo, junto a una oreja que le harían creer que pertenecía al niño. Ahora escucho que Florence clama justicia y grita su inocencia. Y yo en sus gritos escucho la voz de la mujer que, celosa e iracunda, gritó a Israel Vallarta, su novio y líder de la banda, que si volvía a meterse conmigo (entró sorpresivamente al cuarto y vio cuando me vejaba) se desquitaría en mi persona)… Florence narra el ‘calvario’ de la cárcel, pero desde el penal ve a su familia, hace llamadas telefónicas, concede entrevistas de prensa y no teme cada segundo por su vida. No detallaré lo que es el verdadero infierno, es decir, el secuestro. Ni mi familia ni yo tenemos ánimo ni fuerzas para hacer una campaña mediática, diplomática y política (como la que ella y su familia están realizando) para lograr que el gobierno francés y la prensa nacional e internacional escuchen la otra versión, es decir, la palabra de las víctimas de la banda a la que pertenece la señora Cassez. Pero no deja de estremecernos la idea de que Florence, una secuestradora y no sólo novia de un secuestrador (con el que vivía en el mismo rancho y durante el mismo tiempo en el que permanecimos mi hijo y yo en cautiverio) ahora aparezca como víctima y luche para que se modifique su sentencia. Si lo logra o no, ya no nos corresponde a nosotros, aunque no deja de lastimarnos”.
Y también el de Ezequiel Yahir Elizalde Flores quién identificó a su verduga por la voz y las manos: “Es el infierno más horrible que me tocó vivir, estar entre cuatro paredes pero a la vez escuchando música clásica, y luego el sonido de la televisión a todo volumen, así vas perdiendo la noción del tiempo, así perdí la noción de las mil 560 horas que estuve secuestrado. Luego me metieron a una camioneta, donde me amenazaron todo el tiempo, me dijeron que me iban a matar, y así me llevaron a la casa de seguridad, donde me quitaron el cinturón, los zapatos, las agujetas, y me dieron un limón que según era para el susto. Después me subieron por una escaleras, abren un cerrojo y me meten al cuarto de seguridad, donde no había más que un escusado, un colchón y una televisión, y ahí veo por primera vez a Florence Cassez, quien me acerca un plato y me dijo que no intentara hacerme el héroe, o ella misma me iba a matar. Cassez ella me anestesió un dedo y me dijo qué parte de mi cuerpo quería que le enviaran a mi familia, y yo le supliqué que no hiciera nada, pero jamás tuvo corazón para darme ánimos ni se inmutó”.
Seguramente la señora Cassez será muy pronto liberada o quizá la perniciosa maquinaria judicial espere a que se termine el sexenio de Felipe Calderón. Seguramente volverá a Francia para darle puntos electorales a su principal defensor, el presidente Nicolás Sarkozy y con toda probabilidad escribirá un libro autobiográfico contando su calvario y su infierno en una prisión mexicana.
¿Por qué la SCJN no encarcela a los que realizaron el montaje encabezados por Genaro García Luna? ¿Por qué no cuestiona el aparato de seguridad de Felipe Calderón? ¿Por qué no analiza el expediente de Israel Vallarta, líder de Los Zodiaco, víctima también del montaje? ¿Por qué no incluye en la posible liberación a todos los integrantes de Los Zodiaco? ¿Por qué sólo se centra en Florance Cassez?
Aquí hay un elemento de discriminación racial que pocos han analizado. Pienso en una delincuente condenada de piel morena e indígena que resultó invisible durante tres años como Jacinta Francisco Marcial acusada injustamente de secuestrar a seis policías, o pienso en todos aquellos mexicanos de piel morena como el protagonista de “Presunto Culpable” presos por montajes y por falta del “debido proceso” que resultan igualmente invisibles.
En el caso de Florence Cassez se trata una mujer bella y extranjera. Una mujer cuya piel blanca, ojos de color y sonrisa angelical han incidido defintivamente a su favor en un país racista como México donde abunda la discriminación y el malinchismo. Florence no tiene la cara de una monstruosa secuestradora. Al contrario, algunos nos la presentan como la viva imagen de una virgen inmaculada de otro país sufriendo el vía crucis de la justicia mexicana y el flagelo de una prisión tercermundista.
Seguramente Cassez será liberada de mala manera porque su libertad no incluirá el encarcelamiento de los que hicieron el montaje televisivo encabezados por Genaro García Luna, los periodistas del duopolio televisivo y los policías del complot que no permitieron el “debido proceso”. Seguramente la sentencia que la liberará tampoco ofrecerá justicia ni reparación del daño a las decenas de víctimas de secuestro de la banda de Los Zodiaco.
Seguramente su novio Israel Vallarta, ni sus cómplices, serán liberados a pesar de haber sufrido la misma falta del “debido proceso”. Aquí lo que importa es liberar a una mujer de rostro dulce, cuyo único pecado fue sostener una relación durante años con un hombre encantador que nunca supo a qué se dedicaba; cuyo único error fue compartir la vivienda de ese caballero mexicano, que servía de guarida de criminales y que albergaba a los secuestrados; cuya única equivocación fue aceptar un buen nivel de vida y costosos regalos sin preguntar de dónde provenía el dinero; y cuyo único descuido fue estar en el lugar equivocado a la hora equivocada. Una inocente, pues.
Seguramente su liberación, dirán los hipergarantistas, sentará un precedente positivo para todos los mexicanos. Lo dudo. Ojalá todos fuéramos iguales ante la ley. Está demostrado que en México no es así. Pero seguramente su salida de la cárcel será festejada con champán francés por sus defensores, por el ministro Záldivar y todos aquellos que le apoyen el próximo 21 de marzo.
En el previsible escenario de la justicia politizada de México seguramente sucederá mucho más. Los que están en contra de Felipe Calderón y García Luna se mostrarán felices. Los militantes de los partidos de oposición sentirán alegría por exhibir la podredumbre del sistema. Habrá muchos que aplaudirán su liberación porque simple y sencillamente es lo que hace la mayoría en rebaño y pensar lo contrario es políticamente incorrecto.
Pensemos por un minuto en las víctimas y en las próximas víctimas que podemos ser usted o yo. ¿Cuál es el mensaje para las víctimas de ayer, de hoy y del futuro? Anular sentencias por errores de origen para liberar criminales es correcto porque es la ley, porque así lo marcan las normas del derecho y lo establece la Constitución mexicana. No importa si son inocentes o culpables, hay que liberarlos porque nuestro sistema de justicia esta podrido.
Pero insisto. Pensemos por un minuto en las víctimas que seguirán padeciendo la endémica impunidad y esperando en vano la tutela del Estado.










32 Comentarios en "Florence Cassez y las víctimas"
Claro, conciso y definido.
¡Gracias por este punto de vista!
Vaya que nos duele la justicia en este país.
Sanjuana, he leído con sorpresa tu artículo, pues te considero una mujer inteligente y una excelente investigadora; sin embargo, en mi opinión como abogada, señalo que precisamente el Estado a través de sus órganos de seguridad pública y de procuración de justicia, son los primeros y últimos responsables de sustentar debidamente las acusaciones que formulen en contra de cualquier ciudadano del lugar que sea, respetando los principios previstos en la Constitución y Tratados Internacionales, en materia de Derechos Humanos, como son los principios de presunción de inocencia, y del debido proceso legal que contempla diversas garantías que toda autoridad civil, administrativa o judicial debe observar; y ya dependerá de la estrategia del litigante o defensor hacerlo valer a favor de su cliente. Si otras víctimas no han contado con la asistencia legal debida, será responsabilidad de la institución pública o abogado particular que lo defiende. Recuerda que el Amparo Directo o Indirecto es a petición de parte, NO ES obligación de un Juez, Magistrado o Ministro promover juicios de amparo a favor de todos los procesados, NO pueden ser parte como defensores en algún juicio, y actualmente existen diversas instituciones privadas o públicas que prestan los servicios gratuitos de defensa penal. Es como si obtuvieras excelentes calificaciones cada mes en la escuela, porque tienes buenos maestros, tus padres se ocupan de ti, están pendientes de tu desempeño y además eres inteligente por genética, y tu compañerito es un flojillo, proviene de una familia disfuncional y además sus maestros solo cumplen con cubrir su horario de labores sin ocuparse de su alumno, y éste cuando intenta estudiar nomás no le entran las ideas. Entonces el primer alumno es culpable del pobre desempeño del segundo, por lo que no debe sobresalir para que haya igualdad? O será que tiene mejores herramientas y maneja mejores estrategias para sobresalir en la vida? No nos llevemos por las vísceras en asuntos tan complejos de entender por alguna parte de la opinión pública.
Muy puntal, critica y detallada su exposición señorita. Estoy muy de acuerdo con usted. Antes que nada hay que velar por la verdad y por seguir los procedimientos que nos induzcan a ella, aunque eso fortalecezca a las instituciones y ello no le parezca en este caso a la periodista.
Creo hacia lo que la periodista está apuntando es hacia el hecho de que para las víctimas no se esta haciendo justicia, los secuestrados y torturados por esa mujer que culpa tienen de que El proceso no se llevara de la forma adecuada, cierta y efectivamente se deben respetar los tratados internacionales, y las autoridades deberían ser sancionadas por no cumplirlos, pero no estoy de acuerdo en que la señora quede libre de cargos.
Que decepción Sanjuana, hoy si me decepcionaste. Perdiste el foco.
El tema no es la culpabilidad o inocencia de Cassez, es la costumbre de los sistemas de justicia de hacer parecer a los inocentes como culpables y a los culpables como inocentes; y que los únicos encarcelados sean los pobres.
Es la poca certidumbre que hay en los procesos jurídicos. Bien mencionas el caso de las indígenas y el de “presunto culpable” Esos casos también los sostenían testimonios contradictorios y pruebas inconsistentes.
No me gustaría ahondar sobre los testimonios por respeto pero es inevitable la suspicacia. Como es que una voz que escuchaste “innumerables veces” y que te “taladra los oídos” No la reconozcan los testigos sino hasta que se destapa el escándalo?
Me da pena que te indigne el tipo racial de la inculpada, supongo que si fuera una indígena chiapaneca no tendrías problema con el tribunal.
Yo no sé si sea culpable o inocente la francesa pero eso es debido a la mala administración y procuración de justicia que tenemos. Sería tan grave liberar a un criminal como encarcelar un inocente y esa contrariedad sé la debemos en este caso al superpolicia García Luna.
No soy abogado pero si sé que el Debido proceso es fundamental para una sociedad menos injusta.
Todo lo contrario, Sanjuana, a mi no me decepciona, me alegra que alguien tenga en valor de escribir lo que muchos pensamos. La felicito. No se debe aprovechar las deficiencias de nuestro sistema de justicia para liberar criminales. Las víctimas también tienen derechos. La admiro y siempre la leo con gusto. Siga adelante.
Si con perder el foco te refieres a no seguir la opinión de toda la borregada y ubicarse desde la visión de las víctimas, quienes en lo que menos piensan es en el montaje, sino en lo que vivieron, pues efectivamente, el foco en este artículo esta alumbrando a las víctimas y no a la radiante Francesa.
LO UNICO QUE PUEDO DECIR A CERCA DE LA FRANCESA ES:
CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!! CARCEL!!!!
POR ALGO ESTA YA EN LA CARCEL , NO SE PUDE PONER EN DUDA SU CULPABLIDAD CUANDO COMETIO 3 SECUESTROS QUE NO SE HAGA AHORA LA VICTIMA
ESTO DEJA CLARO LA PODREDUMBRE DEL PODER JUDICIAL EN MEXICO QUE AL IGUAL QUE EL PODER LEGISLATIVO TIENEN HUNDIDO A ESTE PAIS
No importa si es blanca o morena. A todas hay que defenderlas. No porque el sistema sea jodido vamos a desquitarnos la ira con la “güerita”. Por todas las indígenas presas también luchamos.
A pesar de que Sarkosy la ha utilizado hábilmente, se debe presumir su inocencia con testimonios tan débiles. García Luna fue quien le puso el ojo porque ella lo desenmascaró ante la televisión. Me atrevería a afirmar que toda persona acusada por García Luna en principio es seguramente inocente. Hay tanta maldad en ese tipo que es el verdadero culpable de la guerra en este país. Entonces no nos dejemos llevar ni por las televisoras ni por García Luna. La señora Cristina Ríos ha de temer las represalias de García Luna que le hizo tener una gran lucidez y en su segundo testimonio “recordar” todos los detalles. Debe hacerse una investigación seria, detallada e imparcial, pero que no metan las manos ni García Luna ni Calderón.
Me parece un artículo excelente. Deja la impresión de que que revisaste todos los ángulos y factores posibles de este caso tan sonado. En ningún momento interpreté que rechazaras el “debido proceso”, sino más bien su aplicación tan selectiva. Y lo del racismo no es algo que se deba ignorar. Estamos tan acostumbrados, que ya no lo percibimos en los medios ni en nuestro propio discurso. Enhorabuena!
La recreación que se haya hecho no exime a la Francesa Florence Cassez de su culpa, ella y sus complices son culpables mas que probado..
Ese es el problema, que no se probó su culpabilidad y todo procesado es inocente hasta que se pruebe su culpabilidad
Muy bien, estemos listos para ver que la Suprema Corte de Justicia haga justicia consigo misma;
es decir, que nos muestre el porqué lleva ese nombre tan grande: Suprema; porque justicia no
quiere decir bondad, sino darle a cada quien lo que se merece.
Entonces, ¿qué se merece alguien como la índigena que fue acusada de secuestrar, ella solita, a un atajo de policias allá en Querétaro? ¿qué trato se merecía el muchacho acusado de un asesinato y que hizo su propia película, Presunto Culpable? ¿qué trato se merecen las víctimas, sobre todo después de ser tan exhibidas? ¿qué trato se merecen García Luna y sus subalternos por haber falseado todo un proceso, por haber echado a perder evidencias con su lunático exhibicionismo?
¿Qué se merece cada quien? Porque justicia no quiere decir bondad…
Esperemos a que la Suprema Corte de Justicia nos demuestre su sabia impartición de justicia.
Que alguien le diga que son ministros y no magistrados. Que alguien le diga que antes de publicar algo y desinformar a la población estudie bien el tema.
Sanjuana siempre estoy de acuerdo contigo pero ahora no, y no entiendo porque siempre eres una luz brillante, pero ahora hablas con amargura de la Cassez sólo porque es guerita y de cara angelical. Estos argumentos no son sólidos y menos en una periodista de tu nivel. Carmen Aristegui hizo una entrevista muy buena con Jenaro Villamil y Miguel Carbonell al respecto, creo que ninguno son analistas “a modo” es un punto de vista sin los prejuicios que aqui estableces.
Hay razón en los que dices, sobre que México es un país racista… hacia sí mismo -menudo trauma histórico que un país de mestizos sea racista!-, pero tampoco hay que olvidar que los mexicanos son personas desconfiadas, intolerantes, discriminadoras, poco dadas a razonar sus palabras y altamnte xenófobas. Ve, si no, el comentario que un supuesto usuario -o cuenta robot de alguna dependencia federal- ha hecho, y así vas a encontrar miles en la red, que claman el castigo a “sangre y fuego” en contra de la pin… “francesita”. Si eso no es, también, discriminación, no sé que puede ser. Más ridículo, algunos todavía tienen el trauma de la conquista de México, por parte de L’empire y quisieran ver en cada Florence Cassez un 5 de febrero para ir a por el “masiosare”. He escuchado, incluso, comentarios sobre sus “ojos de loca” o su cara de “pu…”. ¿Cómo podemos llamarle a eso? ¿No son estos sentimientos tan deleznables como aquéllos que has descrito en tu artículo? Y esto, lo uno y lo otro, no elimina los hechos: hay víctimas, no hay elementos definitorios que establezcan la culpabilidad de Cassez y hay una dependencia del poder federal totalmente corrompida, en manos de gente ligada al crimen organizado, que ha pasado por encima de los derechos de nacionales y extranjeros, cuyos altos mandos deberían estar encarcelados.
Es un caso complicado que nos lleva a una disyuntiva. Por una lado, está claro que García Luna se ha destacado por su incompetencia y abuso del poder, y que su montaje en este asunto es grave y debería ser sancionado. Por otra parte, lo anterior nos hace pensar, erróneamente, que señalar los presuntos delitos de Cassez nos conduce a la defensa de Luna.
Que García Luna sea incompetente no indica que Cassez sea inocente, mucho menos que la declaración de las víctimas sea falsa.
Sanjuana Martínez es una de las mejores periodistas que tiene este país, no sólo porque hace periodismo de investigación, cosa no muy común en México, sino porque lo hace siempre con un infranqueable compromiso social, siempre buscando darle eco a las voces que son silenciadas por el poder.
De tal manera que descalificar el trabajo de Sanjuana, tan sólo por no coincidir con su opinión sobre Cassez, es un acto de simplismo y hasta de pereza mental.
Ella no está abogando por Luna ni Calderón, sino porque las víctimas de secuestro sean escuchadas, que sean tomadas en cuenta. Está pidiendo que las irregularidades de Luna, que repito deben ser castigadas, no conduzcan a la liberación de alguien que cometió un delito.
Lo que se debe hacer en este caso es sancionar a Luna y profundizar en la investigación, pero no dejar libre a Cassez en automático sólo por la presión y las estupideces de nuestras autoridades.
Es válido diferir. Repito, es un caso complejo. Pero de eso a descalificar a Sanjuana, una periodista valiente, honesta, íntegra y profesional, como no abundan en México, una mujer que a menudo arriesga su vida por el amor a su país, eso no se vale.
No podría estar más de acuerdo. Sumaría, sólo, la opinión que he escrito, en contra del espíritu xenófobo y revanchista del chauvinismo mexicano trasnochado. Qué fácil para muchos decir: “que quemen a la pin… francesita!” mientras se colocan la bandera tricolor como taparrabos y se arrojan a la nopalera. Otra cosa, ¿habrá alguna manera de limitar el acceso de las cuentas robot?
Estoy sumamente sorprendido con el artículo de Sanjuana, pienso lo contrario sobre el caso Cassez, que habrá que liberarla, pero respeto su punto de vista. Lo importante, sobre todo, es informarse antes de opinar y me parece que ella lo hace bien. Es sólo que no comparto su dilema. Para mí no se trata de estar a favor o en contra de las víctimas.
Pero pensemos el ensayo, Sanjuana comienza escribiendo: ¿”¿Inocente o culpable? La certidumbre sobre esta pregunta ciertamente se perdió con un montaje televisivo, pero la existencia de víctimas de secuestro de la banda de Los Zodiaco, no…” Si la certidumbre se perdió, y esto y nada más que esto expone la Corte, ¿por qué al final de su artículo Sanjuana tiene certidumbre de que Cassez es culpable y que liberarla equivale a ser chauvinista, racista, galicista…? Comprendo su enojo por el hecho de que la justicia actúe sólo a favor de unos y no de todos, ¿pero no está cayendo en lo mismo que critica al ver en blanco y negro el proceso? ¿Y si Nexos y los que ella llama hipergarantistas no se preocupan por los miles de mexicanos que están en la cárcel sin el “debido proceso”, entonces que Cassez pague las consecuencias de este desprecio? Y luego, con todo respeto, Sanjuana, esta frase es una joya: “Si no tuvo [¿un?] “debido proceso” debería (sic) eliminarse las pruebas obtenidas, pero no anularse la sentencia”. La sentencia es el resultado de un proceso, ¿cómo va a ser posible mantener una sentencia si el proceso está viciado de origen?
Después tomo otra frase de Sanjuana: “Hay que decirlo: la falta de debido proceso no convierte a Cassez en inocente. Tampoco en culpable, pero si (sic) en actora de unos hechos delictivos.” Si no hay certidumbre, según Sanjuana, acaba su argumento diciendo que sí es actora de unos hechos delictivos, entonces, que sí es culpable… ¿Y entonces?
Estoy de acuerdo en que con la misma minuciosidad la SCJN revise uno a uno los demás casos que se mencionan en este ensayos, pero no porque se trate de mexicanos o de pobres o de morenos, sino porque se trata de seres humanos. Y esto es lo importante, que la pasión no oscurezca nuestras razones, porque Sanjuana ya llamó rebaño a todos los que no pensemos en este caso como ella, sin importar que a la misma autora de este texto la admiremos por otras razones. En fin, es un tema complejo y cada quien tendrá su opinión. Al final, al menos siento que estamos de acuerdo en el hecho de que vivimos en un estado corrupto y que a todos nos toca debatir y actuar para cambiar esta situación.
Y sí, habrá que liberar entonces a todos los que no tienen un debido proceso, porque entonces, ¿qué otra cosa, si no, es la justicia? Y que el caso de Cassez siente precedente para que la policía no siga fabricando víctimas e inocentes.
Claro que no nos gustaría estar del lado de las víctimas, y esta también es una falacia del texto de Sanjuana, porque es visceral poner a los lectores en esta disyuntiva del “¿con quién estás, con víctimas o secuestradores?” ¿Quién en su sano juicio estará del lado de las monstruosidades que cometen los secuestradores? Pero es esto en el fondo: ¿estás con los monstruos o con las víctimas? Por lo mismo, decía, no va por ahí, es cuestión de que se haga justicia y se respeten los derechos humanos tratándose de quien sea y aunque nos duela que sea así, porque de otra manera no entiendo cómo vamos a cambiar el sistema de justicia en este país.
Completamente de acuerdo con tu réplica y la mesura de tus comentarios. felicitaciones Omar
correctamente bien escrito sanjuana, al empezar e leer tu articulo con mis reservas, poco a poco fui sintiendo un gusto enorme en darme cuenta de lo que aqui dices, gracias sanjuana por el apoyo que sentiran las victimas.
Tu opinón me hace reiterar la reflexión; México farol de la calle oscuridad de su casa.
Desafortunadamente Cassez saldrá libre ante los ojos de miles que esperan en prisión a que se les lleve a cabo un juicio, de entrada violentado por el racismo prevaleciente.
Ya basta que vivamos de rodillas a los extranjeros, no se vale que se pasen por el arco del triunfo el dolor de las victimas de esta secuestradora
Ora sí te tupieron querida Sanjuana, y con razón. Te quieres poner del lado de las víctimas, como debe ser, pero desgraciadamente lo haces restando importancia al debido proceso, que nos protege a todos del abuso del poder. En este caso ademas, debes tomar en cuenta que la misma calidad de víctimas, impedidos para ver, complica el reconocimiento con toda certeza del agresor. De ahí las contradicciones y la confusión. ¿Ello anula la validez del testimonio? No, pero sí lo debilita. ¿Cómo darle certeza? Cruzándolo con las indagatorias realizadas por el superpolicía García Luna ¿Qué obtenemos ahí? Un estercolero plagado de FICCIÓN. Ahí es donde la duda sobre la culpabilidad de la francesa se hace razonable; y donde se tiene que fincar responsabilidad en quien, obligado a actuar conforme al debido proceso, usa consistentemente la mentira y fabricación de pruebas, como coto personalísimo de poder extralegal y abusivo. Esa clase de monstruos de impunidad como García Luna, se generan cuando la sociedad le resta importancia al debido proceso; y ahí es donde debemos apuntar; no a restar importancia al debido proceso, en beneficio dudoso de las víctimas.
Te tupieron?… pero a felicitaciones, Sanjuana, muchas felicidades por su escrito. No veo donde esta la tupida. Leo muchos comentarios a su favor. Su claridad de pensamiento me gusta mucho. Creo que David no leyo bien o sus prejuicios no le permiten ver la realidad. Usted no resta importancia al debido proceso como mal dice David, usted esta a favor de el debido proceso, pero antes estan las victimas. Las victimas de Cassez son primero. Estos señores que le hacen al abogado quieren liberar a una secuestradora bajo la importancia del debido proceso. Pues que mal. Yo pienso como usted, Sanjuana, no se debe liberar delincuentes sentenciados por eso me gusto mucho su escrito. Felicidades.
Prejuicio es sentenciar como culpable o inocente a una persona en medio de la turbiedad existente hoy sobre el caso, que según reconoce la articulista al principio, impide saber con certeza si la francesa es culpable o no. Lo que debe pasar, no es liberarla sin más (nunca propongo eso) sino propiciar un debido proceso que clarifique esa turbiedad, y que no parta de la premisa prejuiciosa de que tal o cual persona es culpable o inocente. Reconozco el enorme valor que en general tiene el trabajo de Sanjuana, pero creo que en este caso, su sed de justicia la estan llevando a beber de aguas envenenadas. El linchamiento no debe suplir a la justicia.
Si algún día te encuentro, te lanzaré una Constitución en la cara. A ver si así aprendes derechos fundamentales.
Y a si defiendes los derechos humanos, lanzando la Constitucion a la cara?… Mal, muy mal… esta gente loca que quiere sacar a fuerza a la secuestradora sentenciada. Se quedaron sin argumentos, solo con lo del montaje.
Las irregularidades que huvo en el proceso de Cassez no la eximen de los delitos que cometio.
Y si la liberan a ella tambien van a tener que liberar Israel Vallarta y sus complices. Lo harian?