Los estados que componen la Unión Americana, y sobre todo aquellos que se encuentran en la frontera, son muy distintos unos de otros. No es lo mismo la frontera con Texas que la frontera con Nuevo México o la frontera con Arizona o California. Quizá de todas las fronteras la más álgida, la más ruda, se la de Arizona, precisamente por la población que vive en este territorio. Población que no se asume de herencia hispana, cuya tradición con el viejo México es pobre y donde, por tanto, cierta intolerancia y cierto racismo tiende a crecer.

Por Ricardo Raphael