Vale la pena meterse a ver la letra pequeña y entender que no les fue tan bien a unos como a otros. En el tema justamente de la concentración de mercado se asumió que ninguna empresa dedicada a este sector puede tener un poder dominante, sustantivo, en el mercado y eso se definió como no contar con más allá del 50 por ciento justamente de cada uno de los mercados, llámese televisión, telefonía, etcétera. En este sentido, esta medida en principio golpearía a dos grandes empresas: América Móvil, llámese Carlos Slim, en materia de telefonía, y del otro lado Televisa, en materia de televisión abierta. Sin embargo no es cierto que el golpe es simétrico…”.

Por Ricardo Raphael