El reporte sobre el estado que guardan los presos en los Centros Federales de Readaptación Social es toda una revelación. Vale la pena ver este ejercicio de investigación, encabezado por Elena Azaola y Catalina Pérez Correa, y nos dice que esos centros penitenciarios, que nos habían dicho eran los mejores en el país, que se distinguían mucho de los Ceresos, las cárceles estatales y desde luego estaban distantes de las prisiones municipales, pues en realidad resulta que tienen los mismo males y padecen defectos similares…”.

Por Ricardo Raphael