Me resulta muy alarmante el discurso que pronunció Luisa María Calderón a propósito de su derrota. Dice ella, para explicarse, que ese resultado se debió a la intervención del crimen organizado y que es por culpa de “La Familia” que fue el PRI y no el PAN quien se llevó  la estafeta. Resulta preocupante sobre todo porque más allá de lo que ocurriera en fechas recientes, se antoja una suerte de profecía de lo que podría ocurrir hacia el 2012.

Por Ricardo Raphael