El veto

Por: - febrero 20 de 2012 - 0:03
COLUMNAS, Vitral - 1 comentario

 

La prensa deportiva por lo general es vista con atención propia de lo que provoca el deporte, particularmente por el fútbol, pero a fin de cuentas se le ve por encima del hombro. No se le toma muy en serio y no forma parte de las grandes discusiones sobre la libertad de expresión y derecho a la información. En el fondo, los analistas la desdeñan porque quizá no entra en el glamour de los temas que están en las primeras planas de los diarios o los noticiarios, aunque en el fondo, muchos de los investigadores de medios lo primero que hacen es buscar los deportes.

La televisión hace y deshace al fútbol. Muchas cosas se saben y otras no. Es sabido que más de algún conductor de deportes ha pasado las de Caín, pero como el deporte no forman parte del círculo rojo de los temas sobre libertad de expresión, sus casos han pasado a segundo plano o al olvido; lo que les queda a muchos de ellos es intentar colocarse de nuevo. Muchos comentaristas han sido presionados por lo que dicen, y algunos de ellos se quedaron sin cubrir el Mundial de Italia por sus opiniones, como pasó en el 90 a Imevisión hoy TV Azteca. Si no le gusta a la FMF se arreglan con los del duopolio, y si no son parte de la cofradía, les pegan en la mesa y a ver cómo le hacen.

El fútbol es de los dueños y sobre todo de la televisión. Sin esta no hay fútbol porque es a partir de ella que se fortalece el negocio y, sobre todo, la necesaria y gran difusión. Ente Televisa y TV Azteca tienen 4 equipos en primera división, más los que tiene en la liga de ascenso. El negocio del juego está en la tele, los anunciantes y el brutal manoseo de las transferencias de jugadores.

El negocio está concentrado, avalado y apoyado por la FIFA. No hay manera alguna de meterse. Cuando MVS intentó transmitir algunos partidos de los descoloridos e infumables “Tecos”, se le fueron encima. El reciente acuerdo ESPN-TV Azteca para transmitir partidos del Cruz Azul y Santos es singular y caro. La tele de paga no se puede meter en las transmisiones de partidos de fútbol, de no ser que la cofradía de el visto bueno. Cuentan que las tensiones entre TV Azteca y ESPN estuvieron a tope cuando se dio aquella balacera en las afueras del estadio del Santos hacen algunos meses. Mientras que los del Ajusco cortaron la trasmisión, los de ESPN hicieron lo que tenían que hacer. El hecho tensó la relación, pero ayudó enormemente a los familiares y amigos de los que estaban en el estadio. Las presiones estuvieron a la orden del día.

El viernes pasado de nuevo la cofradía de la FMF lanzó piedras sin ton ni son. Decidió vetar al diario Récord. La razón está en que al Presidente del Guadalajara no le gusta lo que publica el diario sobre él, su equipo y su esposa. Todos los dueños dieron el visto bueno avalando una decisión absurda en un país que si de algo requiere es de acuerdos y no de desacuerdos. El hecho es delicado porque a un influyente diario deportivo le quitan su esencia.

¿Hay que moverse en los terrenos de la cofradía para que no haya vetos? ¿El asunto es tema menor o mayor para la sociedad? ¿Dirán algo los organismos dedicados a la vigilancia de la libertad de expresión? ¿De qué tamaño es la bronca? Por lo pronto, lo que se confirma es que el fútbol es un negocios privado con características de “cosa pública” que se maneja al antojo de los dueños, que si a alguien le dan explicaciones y si ante alguien se vencen en la complicidad es ante la FIFA y por supuesto ante “doña tele”.


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Es periodista. Conductor de radio y televisión.


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