Si algo bueno tiene esa iniciativa preferente es justamente el tema relacionado con la democracia sindical. Permitir, como decía la especialista Graciela Bensunsán, que los vientos de la democracia rocen siquiera al mundo de la organización laboral, un mundo que por cierto está muy mal representado. Según cualquier cifra que se observe, nueve de cada diez trabajadores en este país están representados por un sindicato de protección, sindicato blanco o dicho rápido, un sindicato de papel, o de plano no están representados por absolutamente nadie.

Por Ricardo Raphael