En el año 2000 los priístas estaban muy preocupados porque suponían que el panismo entrante iba a ser lo mismo que sucedía en cada cambio de gobierno justamente del PRI, es decir, que la llegada de un nuevo Presidente iba a implicar un cambio en todos los cargos de la burocracia, en los niveles medios e intermedios, incluso bajos, y que podrían tomar la administración pública como botín que luego, temían los priístas, los panistas no soltarían nunca.

Por Ricardo Raphael