El pene parlante

Por: - abril 24 de 2014 - 0:02
Cacho en Sinembargo, COLUMNAS - 22 comentarios

 

Richard Herring es un comediante británico que alcanzó la fama con su puesta en escena del show “El pene parlante”; un poco en broma y otro poco en serio, este hilarante personaje  que escribió el libro (que aun sigue sin traducción al español) llamado Talking Cock, dice que su obra es la respuesta masculina a Los monólogos de la vagina. Lo cierto es que la mayoría de sus observaciones están escritas con un humor no apto para moralinos.

Su autor nos habla de la anatomía del pene, la historia de la adoración al falo, las obsesiones, los nombres, tamaños y formas, los temores y las fantasías que los hombres tienen sobre su propio órgano. Lo que para el autor comenzó como una broma para sus sketches cómicos, terminó en una investigación con casi dos mil entrevistas. Una de las grandes revelaciones es que los hombres hablan constantemente sobre el poder de su órgano pero difícilmente cuidan la salud de su pequeño compañero (le sorprendería conocer las cosas horribles que les suceden). La entrevista que llevó a cabo es muy amplia: va desde preguntar sobre el tamaño del falo, si sienten amor por su órgano, si lo han bautizado, si han intentado lamerse a sí mismos, si alguna vez se les ha lastimado y, entre otras preguntas, les pide a los hombres que digan, si su pene pudiera hablar qué les diría en dos palabras. De una forma increíblemente divertida Herring lleva a los hombres a preguntarse aspectos sobre su masculinidad que nunca antes habían expuesto. El autor aclara que para la mayoría de los hombres es más fácil mostrar su pene que sus emociones; usted dirá si coincide con él.

Lo cierto es que además de las curiosas anécdotas sobre King Dong el famoso hombre que nació con el pene más largo del mundo, en la medida en que el libro avanza, Richard explora cómo se educa a los hombres para entender la virilidad a partir de la falocracia; es decir del mandato cultural que da valía a los hombres por ser dueños de un apéndice externo cuya labor principal es emitir orina y semen, además de darles placer erótico. Desmitifica igualmente el uso de las pastillas como Viagra y Cialis, porque muchos de sus entrevistados aseguran que si la mente no está excitada no sirve de gran cosa tener el falo erecto durante horas.

La salud sexual y reproductiva de los hombres es un tema central. Para querer tanto a nuestro pene, dice el comediante, qué poco lo cuidamos. Se refiere a la prevención de problemas de salud que van desde las enfermedades de transmisión sexual, hasta el cáncer de testículos, de pene y de próstata (que ciertamente es parte del sistema reproductivo masculino)

Herring cuenta que luego de ver la obra de teatro Defendiendo al cavernícola, escrita por Rob Becker, se sintió consternado. Me molestó, dice, que nos retraten a todos los hombres como cavernícolas, argumento que justifica que muchos se comporten como auténticos cretinos machistas. Herring explica que él, como el resto de la humanidad, no tiene ni idea de si los cavernícolas en realidad eran machos maltratadores; y le parece que ese argumento de que los varones simplemente actúan como irresponsables, agresivos y mentirosos porque heredaron genes de cavernícolas, es una estupidez que los hombres deberían descartar.

Todos somos diferentes, asegura el autor, aunque tengamos características similares. Me ofende, escribe, que nos retraten como estereotipos simplones; eso de que los hombres somos de Marte y las mujeres de Venus es una idea patética, estúpida e infantil. En realidad, argumenta, los hombres son de Inglaterra y las mujeres del resto de Europa. Nosotros, como el Imperio Británico, que se ha negado a ser parte de la Unión Europea, nos resistimos a idea de que nuestra posición de poder e influencia en el mundo ha cambiado en los últimos 50 años, pero no queremos soltar el poder, o la ilusión del poder. Algunos hombres se niegan a admitir esto; siguen diciendo que el que tiene pene manda, y están muy enojados.

Muchos, confiesa el autor, nos sentimos avergonzados de ser hombres. Porque no sabemos muy bien como definir nuestra masculinidad. Es, tal vez, porque en el fondo, como nos dijeron en la infancia, seguimos creyendo que somos superiores a las mujeres (a pesar de la evidencia que demuestra nuestro error). Tenemos nostalgia por un pasado patriarcal que, a decir verdad, nos cobró cara la cuenta a la mayoría.

El autor, luego de haber documentado cómo se comportan los hombres respecto a sí mismos, a su sexualidad, a sus inseguridades y a la violencia, escribe… “las feministas, el movimiento de derechos civiles y el movimiento gay han trabajado en la creación de un mundo donde las personas sean tratadas con tanta igualdad como sea posible, más allá de su género, sexualidad o raza. Nos están diciendo que todo el mundo tiene derecho a estar orgulloso de sí mismo; los hombres somos parte de esta batalla, no deberíamos de ir contra esta cruzada, sino sumarnos a ella.

“Los hombres necesitamos un código de masculinidad que no sea la tradicional hombría; yo diría que ser hombre es asumir responsabilidad de uno mismo y de quienes amamos, usar la fuerza física para proteger a quienes son más frágiles, usar la inteligencia para aceptar ayuda de quienes saben más que nosotros y aprender de nuestros errores.” Termina diciendo: hombre, ama a tu órgano, pero recuerda que tú no eres tu pene y tu pene no es tu identidad. Tu pene trabaja para ti…y para quien tú elijas para compartirlo.

@lydiacachosi


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Es periodista y activista.


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22 comentarios en "El pene parlante"

  1. Adrian 24/04/2014 a las 7:50 AM · Responder

    Lydia
    La mujer es quien carga con la familia, practicamente a cuestas, literal y metaforicamente, en camion, pesera, metro, carcacha, camioneta de lujo, avion y a pie, en ciudad, pueblo y serrania; solo basta ir por la calle, abrir los ojos y ver que los hijos son dirigidos, por las buenas o las malas, por la madre. En cambio, se nota la ausencia de el hombre. ¿Donde esta esa supuesta fuerza masculina?
    Un saludo a quien muchos, muchos, consideramos un autentico Angel, a Usted, Señora Lydia
    Adrian

    • JB 24/04/2014 a las 9:17 AM · Responder

      Adrián, considero que hay que involucrar más a los hombres en la tarea de la crianza de los hijos, ellos no solo ponen el esperma y se van.

      • Germán 25/04/2014 a las 9:55 AM · Responder

        La culpa no la tiene el Indio, sino quien lo hace compadre

  2. lulú 24/04/2014 a las 8:55 AM · Responder

    El texto de The Talking Cock seguramente está repleto de la inteligente ironía inglesa, pero estos sencillos versitos que alguna vez les escuché a mis tíos y hermanos mayores, quizá cada vez menos recordados en el México de hoy, muestran la relación psicológica que el mexicano guarda con su pene:
    ________
    Este es el gallito inglés/
    Míralo con disimulo/
    quítale el pico y los pies/
    y métetelo por el c…
    ________
    Creo que la palabra “disimulo” nos dice más que la gracejada que suscita su rima con la palabra final, porque es el reconocimiento de que no se tiene una relación abierta y honesta con él. Entonces hay un recato incómodo que termina en el polo opuesto, que es el uso violento del pene para decirle a otr@ (quien no lo solicita) que se lo introduzca por un área, quizá, también la más incómoda. El célebre “¡Niño sucio, déjese ahí!” es la clásica manera de apostrofar al infante que inocentemente juguetea con su tilín y siente y reconoce su placer de manera imprevista. En ese punto se desencadena el ciclo represión-agresión-alienación.
    ________
    Hola Lydia, intentaré escribirte a tu blog o página para platicar más contigo sobre tan conspicuo tema. Un abrazo grande.

  3. Arturo J. Flores 24/04/2014 a las 9:20 AM · Responder

    Sólo una cosa: vi varias veces la obra Defendiendo al cavernícola y tal vez haya sido la traducción al español, pero no justificaba el comportamiento del hombre (en este caso creo que igualmente hombres y mujeres pueden ser mentirosos e irresponsables, porque son defectos del ser humano, no de género) por herencia de nuestros genes cavernícolas, lo que la obra de Becker planteaba es que los hombres y mujeres, a partir de nuestras diferentes maneras de percibir el mundo, somos perfectamente complementarios, ni superiores ni inferiores los unos y los otros.

  4. Arturo J. Flores 24/04/2014 a las 9:21 AM · Responder

    Muy buena columna, me faltó decir. Siempre es un gusto leerla.

  5. david 24/04/2014 a las 10:11 AM · Responder

    Buen artículo LYDIA, mi pensar es que no se puede estandarizar a ninguno de los dos géneros (hombre o mujer), la verdad hay de todo en los dos bandos. Y por desgracia mujeres como tu LYDIA hay mucho menos, incluyendo a los varones.

  6. yomero 24/04/2014 a las 11:10 AM · Responder

    “Talking Cock” no se traduce como “pene parlante”, desde ahí la moralidad afecta las traducciones.
    También los acentos y los tildes son importantísimos para traductores no-moralinos (google?)

    1. Mi papá tiene 50 años = My dad is 50 years old.
    2 Mi papa tiene 50 anos = My potato has 50 assholes.

    • nememen 24/04/2014 a las 12:41 PM · Responder

      Bueno pues, entonces ¿ cómo se traduce? iluminarnos.

      • javi 24/04/2014 a las 3:38 PM · Responder

        ¿Qué te parece “el gallo parlanchín”,
        o “la polla parlamentaria”?
        jajajajaja…

  7. DIANA 24/04/2014 a las 11:23 AM · Responder

    EL PENE ES DELICIOSO, MMMMMMMMMMM

    • javi 24/04/2014 a las 3:49 PM · Responder

      Eso mismo pensaba el gordo-del-PRI-D…
      hasta que le cayó Aristegui

  8. claridoso 24/04/2014 a las 11:49 AM · Responder

    YO SIEMPRE FUI EL PROVEEDOR ECONOMICO PERO MI ESPOSA SE ENCARGO DE HACER A MIS HIJOS INDEPENDIENTES Y AMOROSOS DE ELLOS MISMOS Y POR ESO SON FELICES LA MUJER ES REALMENTE LA QUE EDUCA A LOS HIJOS, POR ESO ES MUY INPÓRTANTE SABER CON QUIEN TIENES HIJOS.

    • javi 24/04/2014 a las 3:46 PM · Responder

      Me imagino que con ese nick-name,
      siempre tuviste claro qué hacer ¿o no,
      mister Cloralex?

  9. Paco Vite 24/04/2014 a las 12:39 PM · Responder

    ¿So what? ¿Entonces debería traducirse “gallo hablando”? ¿Sería correcto “gallito inglés”? ¿o mejor “hablando gallo”? ¿Más ibéricos sería “La polla parlanchina”? Ya lo de los acentos ortográficos (inexistentes en inglés), es de plano más delirante…

  10. Patricia 24/04/2014 a las 5:26 PM · Responder

    El hombre no tiene nada que demostrar, solo debe sentirse orgulloso de su influencia sobre todas las cosas. La inmensa mayoría de todos los descubrimientos, en la tecnología, en la ciencia y en las artes, los hombres son los referentes eternos( vean la historia). El mundo es de los hombres, sin que suene a machismo. Solo vean los nombres de las grandes figuras de: la política, las artes, la economía, filosofía, medicina, etc. Los creadores de paradigmas de manera abrumadora son los hombres. Si nos vamos hacia las religiones igual, los grandes representantes de la fe fueron hombres (Cristo, Ala, Buda, etc.), al genero humano nos referimos como el hombre y si vemos quien llego a la luna, quienes son los mas ricos en el mundo y quienes acaparan la mayoría de los premios nobel, son los hombres también.
    Del mundo laboral ni se diga, el hombre gana mas (lo cual esta mal) y si vemos los CEO s de las empresas mas influyentes y poderosas son hombres también en su mayoría. Es evidente el aplastante dominio e influencia masculina en el mundo. Por lo mismo eso del pene es absolutamente ridículo, el hombre es el gran tomador de decisiones en el mundo. El mundo le pertenece.

    • Ma Vie 24/04/2014 a las 6:42 PM · Responder

      Por personas que piensan como tú es exactamente la razón de que se note mas la presencia masculina en todos los ambitos que comentas y más, si desde un principio se le inculca a un niño o niña que los hombres son mejores van a seguir creyendolo. Espero que a tus hijos no les cortes las alas con tu visión tan conformista y misógina de la humanidad.

    • yomero 24/04/2014 a las 7:11 PM · Responder

      Con esa mentalidad derrotista, los hombres fácilmente sobrepasan a las mujeres. La culpa viene desde hacerle caso a esos libros llamados biblia, donde la mujer es puesta al nivel de los objetos y las bestias de carga. En aquellos tiempos los hombres preferían entregar a sus hijas para ser violadas que a sus huéspedes varones. Esos méndigos libros tienen la balanza mal… ¡Qué desperdicio de capacidades femeninas por culpa de unos varones antiguos que prometen cosas que no sucederán!

      • Sr. Gonzalez 25/04/2014 a las 10:24 AM · Responder

        No tienen la culpa los libros Yomero y mucho menos la Biblia. Además de lo que escribe la sra. Cacho es sobre la condición masculina vista desde nuestro sentir y ver al pene.
        En nuestra familia, fuimos 5 hombres y solo una mujer, y mis padres apoyaron a mi hermana para que estudiara y se desarrollara a nivel profesional y sabes qué? siempre han gustado de leer la Biblia.
        Así que abre mas tu mente y no seas prejuicioso.

    • jose cortez 24/04/2014 a las 10:21 PM · Responder

      Terminos en ingles por que ??? y tu Patrizia , No seras patricio? suenas muy machist@ con tu comentario!!

  11. sergio hernandez 25/04/2014 a las 7:06 AM · Responder

    Sra Cacho, siempre ha sido y sera un placer leer sus articulos
    MUCHAS GRACIAS.

  12. Luis 25/04/2014 a las 10:36 AM · Responder

    Un factor desencadenante de la violencia masculina son las grandes concentraciones de testosterona que a ciertos individuos los incita a ser agresivos con impulsos incontrolables, esto también es observado en los animales machos,del reino animal por lo que se debe investigar científicamente, para dar tratamiento a individuos que presenten estas características

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