Resulta absolutamente entrañable descubrir que a José Luis Martínez le gustaba leer también el Ja-Ja, y resulta absolutamente entrañable que lo haya conservado, y resulta extraordinariamente revelador de cómo una mente lúcida, de cómo una mente ágil es una mente que se interesa no sólo por las palabras, no sólo por los números sino también por las curvas.

Por Nicolás Alvarado