Me temo que todavía hay muchos mexicanos que no se la alcanzan a creer: la democracia y el díalogo son la manera más prolífica, más productiva, de construir sociedad y construir progreso para el país. Hay muchos que todavía buscan la manera de imponer su voluntad. Unos están sentados en las sillas del poder y desde ahí lo que hacen es cerrar una y otra vez las puertas del diálogo, de la negociación, de la construcción de acuerdos.

Por Ricardo Raphael