Ahora resulta que lo preferente no es preferente, que la iniciativa presidencial en materia laboral, donde se incluían los asuntos de democracia y transparencia sindical, de golpe dejó de ser urgente para que fuera resuelta por el Congreso de la Unión. Lo peor es que se está dejando en situación de desventaja a la cámara revisora.

Por Ricardo Raphael