El pasado 23 de febrero, durante su visita a la conferencia de prensa matutina de su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, el Presidente Alberto Fernández reclamó a la prensa de su país por decir que su Gobierno estaba “envenenando gente” al vacunarla con la Sputnik V, en respuesta a un periodista que le preguntó sobre el escándalo de la “vacunación VIP”, de un grupo de élite que supuestamente se anticipó a los protocolos.

Buenos Aires, 1 mar (EFE).- El Presidente de Argentina, Alberto Fernández, se refirió este lunes, durante su discurso en la apertura de sesiones extraordinarias del Congreso, a la “obligación de corregir errores” en la campaña de vacunación, después del escándalo por el suministro irregular de vacunas a personas afines al poder.

“Ningún Gobierno de la Tierra se puede otorgar el privilegio de no cometer errores, pero todo Gobierno sensible tiene la obligación de corregir esos errores para desterrar cualquier indicio de privilegios y falta de solidaridad“, afirmó.

También se refirió a las medidas que tomó con “mucho dolor”, como pedir la renuncia del Ministro de Salud, Ginés García González, y decidir la asunción de Carla Vizzotti en su lugar.

“Cuando se dijo que aquellas reglas habían sido transgredidas me encargue de recabar la información pertinente, aún cuando en lo personal me causaba mucho dolor, tomé las decisiones que correspondían”, agregó.

La semana pasada se dio a conocer el escándalo conocido en el país como “vacunación VIP”, por el que varias personalidades afines al Gobierno recibieron la vacuna saltándose el orden establecido, ante lo que el Ministro de Salud, Ginés González García, renunció al cargo y su puesto lo ocupó Carla Vizzotti, quien había sido hasta la fecha Secretaria de Acceso a la Salud.

El propio Gobierno dio a conocer una lista con 70 personas que formaron parte de esta vacunación irregular, entre las que se encuentran el expresidente Eduardo Duhalde (2002-2003) y su familia y dirigentes peronistas como Carlos Zannini y Daniel Scioli.

Argentina, el tercer país de Latinoamérica con mayor número de casos de COVID-19 después de Brasil y Colombia, registra ya más de 2.1 millones contagiados y 51 mil muertes por el coronavirus.