El domingo 28 de febrero de 2021, un grupo de cinco personas profirió insultos contra el Presidente Andrés Manuel López Obrador cuando el avión en el que viajaban arribó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Y hoy, lunes 1 de marzo, un joven irrumpió en la conferencia de prensa matutina y solicitó apoyo al mandatario. En los dos casos, López Obrador actuó tranquilo. 

Ciudad de México, 1 de marzo (SinEmbargo).- “Son gajes del oficio”, dijo hoy el Presidente Andrés Manuel López Obrador sobre los insultos que recibió en un vuelo comercial. Por mucho menos, Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón Hinojosa y Vicente Fox Quesada, sus antecesores, sacaron el garrote para reprimir.

En octubre de 2008, por ejemplo, dos estudiantes increparon a Calderón Hinojosa en el Palacio Nacional durante la entrega del Premio Nacional de Juventud. Los integrantes del Estado Mayor Presidencial (EMP) los aprehendieron y pusieron a disposición de las autoridades del entonces Distrito Federal. Lo único que habían hecho era gritarle “espurio” al mandatario panista.

En 2006, cuando Fox se acercaba al final de su sexenio, un joven se volvió famoso por ponerle cuernos cuando el entonces Presidente posaba para una fotografía en un tutelar de menores. En ese momento no pasó nada con el muchacho, pero luego se difundió que no tenía que estar en un tutelar porque no era menor de edad. También se reveló que hasta usurpaba la identidad de uno de sus familiares. Se lo llevaron al reclusorio. Luego Fox dijo que eran amigos.

A Peña le gritaron de todo, pero de lejos, pues el priista andaba con escoltas hasta cuando corría la del Molino del Rey. Siempre detrás de vallas de contención. Siempre protegido. Nunca asomado por las ventanas de ningún lugar, con la sombra del baño de la Ibero en los hombros. En abril de 2018, por ejemplo, manifestantes lo llamaron “asesino” en La Haya, Holanda, por el caso de los 43 estudiantes desaparecidos. Él pasó de largo en su convoy.

Peña Nieto y Calderón. Foto: Cuartoscuro.

El domingo 28 de febrero de 2021, un grupo de cinco personas profirió insultos contra el Presidente Andrés Manuel López Obrador cuando el avión en el que viajaban arribó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

“Que chi… el ‘Peje’”, gritó una mujer. Luego otras cuatro personas la acompañaron con la misma frase. Uno de los presentes chifló. El Presidente Andrés Manuel López Obrador descendió del avión. Las personas que lo insultaron se quedaron a bordo unos instantes más.

Hoy, lunes 1 de marzo, un joven irrumpió en la conferencia de prensa matutina y solicitó apoyo al Presidente Andrés Manuel López Obrador, luego de que fuera encarcelado por supuesta posesión de droga.

El hecho se registró cuando el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Ricardo Sheffield Padilla, presentaba el informe “Quién es quién en los precios de los combustibles”.

En las imágenes disponibles se aprecia cómo un joven de playera negra se acerca al mandatario, le pone una mano en el estómago y le habla al oído. En los dos episodios, el del avión y el de Palacio Nacional, el Presidente mexicano actuó tranquilo.

Andrés Manuel López Obrador y el joven que entró en la conferencia. Foto: Cuartoscuro.

REPRESIÓN DE ALTO IMPACTO

Los ejemplos del principio, los de Calderón, Peña y Fox siendo increpados, son episodios que se desarrollaron durante sexenios en los que la represión fue de alto impacto.

El 3 y 4 de mayo de 2006, en San Salvador Atenco, Estado de México, se registró una de las peores represiones de que se tenga memoria. Vicente Fox cobró a los ejidatarios y miembros del Frente Popular en Defensa de la Tierra (FPDT) la afrenta de no haberle permitido erigir en sus tierras de cultivo lo que había anunciado como su obra sexenal: el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, publicó la revista Contralínea.

Con el apoyo de las autoridades se reprimió brutalmente a los habitantes de Atenco, que apoyaban a vendedores de flores desalojados por la policía en el vecino municipio de Texcoco, recordó la publicación en un análisis publicado en junio de 2017.

Al llamado del Gobierno local acudieron fuerzas federales a las que no importó golpear y detener lo mismo a hombres que a menores de edad; la brutalidad fue tal que más de 60 mujeres fueron violadas y vejadas y 290 personas detenidas, consignó el periodista Martín Esparza.

Sujetos a proceso como reos de alta peligrosidad, 12 miembros del FPDT  fueron enviados al penal del Altiplano; luego de cuatro años de lucha y movilizaciones sociales exigiendo su liberación, la Suprema Corte de Justicia de la Nación los declaró inocentes, el 30 de junio de 2010. Su delito consistió en  defender su tierra y el derecho a trabajarla.

Peña Nieto era el Gobernador del Estado de México en esos días, los del 2006.

Lo mismo con Calderón Hinojosa. En 2011, antes del último año de su sexenio, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) reportó que durante su administración habían sido asesinados más de una docena de activistas.

Organismos independientes y oficiales afirmaron que ese fue un sexenio de sangre para los activistas. Algunos perdieron la vida buscando a sus hijos –secuestrados o señalados como desaparecidos–; otros en supuestos robos de casa habitación o de sus oficinas. También hay casos de quienes fueron ejecutados por la defensa de sus tierras o por sus reclamos a la libertad de género.

Y la lista de casos así es interminable…