La Isla de Holbox se encuentra dentro del Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) Yum Balam, en el estado de Quintana Roo, de acuerdo con el Programa de Manejo publicado el 5 de octubre de 2018.

Ciudad de México, 1 de abril (SinEmbargo).– Organizaciones de la sociedad civil denunciaron ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) la tala de manglar en la Isla de Holbox por megaproyectos turísticos.

Mediante un comunicado, las organizaciones destacaron que la isla se encuentra dentro del Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) de Yum Balam, en Quintana Roo. Además, detallaron que la tala representa un delito federal, por lo que exigieron que se realice una investigación para dar con los responsables a fin de que éstos sean sancionados y haya reparación del daño ambiental.

“La tala de manglar constituye un delito penal, no sólo se espera la actuación de la Profepa, sino de la Fiscalía General de la República. Asimismo, exhortamos a la Semarnat y a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), a brindar la atención y los recursos necesarios para la conservación del APFF Yum Balam, a fin de garantizar el derecho a un medio ambiente sano de las personas”, manifestaron.

Dicho delito fue realizado el pasado mes de febrero con el objetivo de abrir un camino de un kilómetro de longitud para extender la avenida Kuká hasta el río del mismo nombre para desarrollar megaproyectos turísticos en Isla Grande.

El miércoles 17 de marzo, organizaciones ambientales y habitantes de la comunidad comenzaron a distribuir por redes sociales, fotos y videos de una máquina excavadora que estaba arrasando con el manglar y rellenando el camino antes abierto. A pesar de que los hechos se hicieron públicos desde esa fecha, manifestaron que no hubo intervención por parte de la Profepa, sino hasta el séptimo día de actividades irregulares, cuando se llevó a cabo la clausura.

“El ahora denominado ‘kilómetro de la impunidad’, arrasó con manglares de las cuatro especies, con el hábitat de más de 30 especies protegidas por la NOM 059 y proyecta el relleno de humedales en la zona, todo esto en franca violación del artículo 60 ter de la Ley General de Vida Silvestre. Los actos cometidos constituyen claramente un delito ambiental que debe ser investigado y sancionado por la autoridad federal”, agregaron en el oficio.

Actualmente, la Isla de Holbox se encuentra dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam, en el estado de Quintana Roo, de acuerdo con el Programa de Manejo publicado el 5 de octubre de 2018.

El área afectada se ubica en la subzona de preservación de manglares de Isla Chica e Isla Grande, donde se establecen como actividades no permitidas alterar o destruir por cualquier medio o acción los sitios de alimentación; anidación, refugio o reproducción de las especies de vida silvestre; alterar o fragmentar el hábitat de anidación de vida silvestre o donde existan ecosistemas de manglares; alterar, remover o erradicar pastos marinos y algas nativas; así como abrir brechas o caminos, entre otras acciones.

Además, Yum Balam alberga múltiples ecosistemas terrestres, costeros y marinos tales como selvas, sabanas, cenotes, lagunas, dunas costeras, manglares, pastos marinos y arrecifes coralinos.

Dentro de su gran biodiversidad se encuentran especies amenazadas y en peligro de extinción como el mangle rojo, mangle blanco, tortugas marinas carey y caguama; protege también a alrededor del 90 por ciento de las aves endémicas de la Península de Yucatán.

En la reserva habitan manatíes, rayas, delfines, cocodrilos, así como el imponente tiburón ballena; y mamíferos como el mono araña y el aullador, el oso hormiguero, el puma, el ocelote y el jaguar, el cual da nombre al APFF, pues Yum Balam significa en maya “señor jaguar”.

En el caso de la Isla de Holbox, su supervivencia misma depende de los manglares, pues la desaparición de éstos la pondría en riesgo de hundirse. La tala ilegal de manglar que se realizó en la zona viola también la Convención Relativa a los humedales de Importancia Internacional, conocida como Convenio Ramsar, de la cual México es parte.

Entre las organizaciones firmantes se encuentran el Centro Mexicano de Derecho Ambiental A.C. (CEMDA), la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), Centinelas del Agua, Grupo Tortuguero del Caribe, Pronatura, Cinvestav Mérida, Federación Mexicana de Colegios de Biólogos; así como el Colegio de Biólogos de Quintana Roo y Nuevo León.