México es el segundo país que más gasta por obesidad; consumidores culpan a firmas de comida chatarra y a Cofepris

01/06/2014 - 12:04 am

Ciudad de México, 1 de junio (SinEmbargo).- México es el segundo país en el mundo, después de Estados Unidos, que destina el mayor presupuesto a enfermedades relacionadas con la obesidad, según un reporte del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

El 15 de octubre del año pasado se dio a conocer que el costo total de tratar enfermedades relacionadas con sobrepeso y obesidad asciende a 80 mil millones de pesos en nuestro país, el cual, ascendería a los 150 mil millones en 2017 si no se toman acciones preventivas, así lo indicó Francisco Javier Fernández Clamont, Diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), durante la inauguración de la exposición fotográfica “Obesidad y refrescos, el rostro de una epidemia”.

El tratamiento de la obesidad y las enfermedades que se derivan de la misma no sólo afectan a las finanzas del sistema de salud sino también al bolsillo de las personas que presentan sobrepeso, ya que sus ingresos son 18 por ciento inferiores que los del resto de la población, según datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), citados por el gobierno federal en la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, lanzada a finales del año pasado.

De acuerdo con estos datos, una persona con sobrepeso también gasta 25 por ciento más en servicios de salud.

La UNICEF destaca que México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil, y el segundo en obesidad en adultos, precedido sólo por los Estados Unidos. Problema que está presente no sólo en la infancia y la adolescencia, sino también en población en edad preescolar.

Recientemente, la Alianza por la Salud Alimentaria culpó a publicidad que difunden las empresas fabricantes de alimentos chatarra y a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), de fomentar el consumo de alimentos que engordan a través de campañas publicitarias en las que aprovechan la inexperiencia de los jóvenes consumidores.

La organización lanzó en abril la campaña “Nuestros niños son primero”, con la que busca generar conciencia y preocupación sobre la problemática de obesidad infantil en México y el ambiente que la propicia, promoviendo medidas de protección de las y los niños.

“Hacemos un llamado a eliminar esta publicidad de todos los espacios y formas en donde está presente en el mundo de nuestros niños: la calle y las tiendas, el Internet, los restaurantes, los cines, el radio y la televisión, incluyendo los juguetes, regalos y promociones”, destaca la agrupación en su página de Internet.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que esta publicidad aprovecha la “inexperiencia y credulidad” de los niños y es una de las causas que contribuye significativamente al deterioro de los hábitos alimentarios de los menores, poniéndolos en riesgo de desarrollar enfermedades de corazón y diabetes, entre otros.

En tanto, un informe publicado esta semana por la OCDE concluyó que la crisis ha contribuido al aumento de la obesidad en los últimos años porque las familias con pocos recursos han sustituido alimentos como frutas y verduras por otros con más calorías.

La tasa de obesidad media en la OCDE era del 15 por ciento en 2012. México registró un 32 por ciento de obesos entre la población adulta, la segunda cifra más elevada de los 34 países miembros sólo por detrás de Estados Unidos (36.5 por ciento).

Sobre todo, es el que presenta el mayor nivel de población con sobrepeso (más del 70 por ciento, prácticamente diez puntos porcentuales más que en Estados Unidos).

CAMBIOS FÍSICOS POR OBESIDAD

Según distinyas prganizaciones, la comida chatarra provoca cansancio y pereza. Foto: EFE
Según distintas organizaciones, la comida chatarra provoca cansancio y pereza. Foto: EFE

El antropólogo físico Daniel Calderón Carrillo señaló a El Diario que en el estado de Chihuahua ya se han manifestado dichas modificaciones, principalmente en los niños. “Si tomamos en cuenta que la obesidad ha tenido un aumento en los últimos años seguramente sí habrá cambios fenotípicos relacionados con el cuerpo en el futuro aunque, aún no hay estudios claros al respecto”.

El también catedrático de la Escuela de Antropología del Norte de México, recordó que la Organización Mundial de la Salud declaró en 2010 a la obesidad como una pandemia a nivel mundial mientras que México fue declarado como el primer país con personas con sobrepeso y obesidad. Para el 2012, según datos del IMSS, Chihuahua tenía el mayor número de niños con sobrepeso y obesidad en todo México.

La obesidad, agregó Calderón Carrillo, es una enfermedad multifactorial siendo la mala alimentación, el sedentarismo y la propia cuestión genética los factores más importantes para su desarrollo. El avance de la enfermedad es alarmante debido a que es crónica y en la mayoría de los casos la gente muere debido a las enfermedades que se generan a partir de ella. El padecimiento más relacionado con ella es la diabetes.

A nivel nacional, se han registrado cambios en torno a las enfermedades y las causas de muerte, antes de 1980 la mayor causa de muerte eran enfermedades de origen bacteriano pero a partir de 1990 y 2000 la mayor parte de las enfermedades son crónicas a causa de los cambios que se han generado sobre todo en la ciudades.

En el caso específico de las etnias indígenas, señaló que “los que viven en la sierra no tienen tanta obesidad o sobrepeso como aquellos que viven en la ciudad; allá en muchos casos no tienen los nutrimentos necesarios. Los peor alimentados son los que están en las ciudades porque consumen más comida chatarra mientras que los de la sierra se alimentan de lo que cosechan”.