El día después de la muerte de George Floyd ya se vieron en Minneapolis grandes manifestaciones de protesta, pacíficas y multirraciales, pero esa noche empezaron también los primeros conatos de violencia. En las siguientes noches grupos incontrolados prenden fuego a varios edificios y la protesta gana en agresividad mientras se extiende a otras ciudades.

Por Carlos Hernández-Echevarría

Madrid, España, 1 de junio (ElDiario.es).– Solamente este fin de semana, al menos 2 mil 500 personas han sido detenidas en Estados Unidos en unos disturbios que ya se han extendido a 75 ciudades. Se han vivido protestas de extrema violencia e incontables escenas de brutalidad policial, se ha movilizado a 5 mil soldados para patrullar las calles y más de 20 ciudades han impuesto el toque de queda. No se había visto una situación así ni en 1968, el año en que murieron casi 17 mil estadounidenses en Vietnam y estallaron terribles disturbios tras el asesinato del líder negro Martin Luther King. Ahora han muerto más de 100 mil por el coronavirus y los disturbios han comenzado tras la muerte de un hombre afroamericano llamado George Floyd.

TODO EMPEZÓ CON UNA MUERTE, MUCHAS MUERTES

A las ocho de la tarde del pasado lunes, la policía acudió a una tienda de Minneapolis donde George Floyd había usado, presuntamente, un billete falso de 20 dólares. Cuatro agentes lo detienen, lo esposan y mientras está tumbado en el suelo, uno de los policías le aplasta el cuello con su rodilla durante ocho minutos. En las diferentes grabaciones no se aprecia que ofreciera ninguna resistencia y se escuchan sus súplicas al agente porque no puede respirar, así como las de varios testigos. Para cuando el policía se levanta de su cuello, George Floyd ya no tiene pulso y es declarado muerto en el hospital. Los cuatro agentes han sido despedidos y el responsable de la muerte está además en prisión acusado de asesinato, aunque podría salir bajo fianza.

La policía arresta a un hombre frente al Centennial Olympic Park en Atlanta el sábado 30 de mayo de 2020, en el segundo día de protestas en la ciudad por la muerte de George Floyd en Minneapolis.

La policía arresta a un hombre frente al Centennial Olympic Park en Atlanta el sábado 30 de mayo de 2020, en el segundo día de protestas en la ciudad por la muerte de George Floyd en Minneapolis. Foto: Ben Gray/Atlanta Journal-Constitution vía AP

Manifestantes protestan en Washington el domingo 31 de mayo de 2020, cerca de la Casa Blanca, por la muerte de George Floyd, quien falleció a manos de la policía en Minnesota. El letrero dice: "¿Cuántos más?".

Manifestantes protestan en Washington el domingo 31 de mayo de 2020, cerca de la Casa Blanca, por la muerte de George Floyd, quien falleció a manos de la policía en Minnesota. El letrero dice: “¿Cuántos más?”. Foto: Alex Brandon, AP

Escena de una manifestación de protesta por la muerte de George Floyd en Salt Lake City, EU, el 30 de mayo del 2020.

Escena de una manifestación de protesta por la muerte de George Floyd en Salt Lake City, EU, el 30 de mayo del 2020. Foto: Rick Bowmer, File, AP

En las horas siguientes, el video vuela. Millones de estadounidenses ven a George Floyd decir “no puedo respirar”, las mismas últimas palabras que pronunció Eric Garner en 2014 cuando murió a manos de otro policía blanco que le había detenido por vender cigarrillos sin permiso. En Minneapolis un negro tiene nueve veces más posibilidades que un blanco de ser detenido por un delito menor, pero no es un problema local: en EU un afroamericano tiene tres veces más posibilidades que un blanco de morir a manos de la policía. Al movimiento Black Lives Matter (las vidas negras importan) le sobran razones para protestar y una de las principales es la impunidad: el 99 por ciento de los agentes que matan no son siquiera imputados y de ese 1 por ciento, tres cuartas partes no son condenados.

¿QUIÉN SE MANIFIESTA Y QUIÉN QUEMA COSAS?

Es difícil responder a esa pregunta. El día después de la muerte de Floyd ya se vieron en Minneapolis grandes manifestaciones de protesta, pacíficas y multirraciales, pero esa noche empezaron también los primeros conatos de violencia. En las siguientes noches grupos incontrolados prenden fuego a varios edificios y la protesta gana en agresividad mientras se extiende a otras ciudades. Tras sólo dos días de protestas el Gobernador demócrata de Minnesota anuncia que “la situación ya no tiene absolutamente nada que ver con el asesinato de George Floyd, sino con atacar a la sociedad” y el alcalde izquierdista de Minneapolis habla de “terrorismo doméstico” y apunta a grupos supremacistas blancos llegados de fuera de la región para provocar el caos. Trump, en cambio, culpa a la extrema izquierda.

Este fin de semana ha sido el estallido definitivo. Se han visto escenas de muchísima violencia en varias ciudades, incluidas Nueva York y Los Ángeles. A la par, la policía se emplea cada vez con mayor dureza. Se dan paradojas como que en Atlanta los manifestantes revientan las ventanas de la sede de la CNN mientras que un equipo de la cadena de noticias es detenido en directo por la policía en otra protesta. Algunos organizadores de manifestaciones han llegado a cancelarlas por temor a que grupos extremistas “las secuestren” y acaben en más violencia. Siguen produciéndose muchas protestas pacíficas, pero al caer la noche hay problemas en todas las grandes ciudades.

Manifestantes bloqueando el paso a un camión de bomberos de Los Ángeles, durante disturbios en Melrose Avenue, el sábado 30 de mayo de 2020 en Los Ángeles.

Manifestantes bloqueando el paso a un camión de bomberos de Los Ángeles, durante disturbios en Melrose Avenue, el sábado 30 de mayo de 2020 en Los Ángeles. Foto: Chris Pizzello, AP

Una manifestante posa para la prensa ante un vehículo policial en llamas en Los Ángeles, el sábado 30 de mayo de 2020, durante una manifestación por la muerte de George Floyd, un hombre afroamericano que murió tras ser detenido por la policía en Minneapolis, el 25 de mayo de 2020.

Una manifestante posa para la prensa ante un vehículo policial en llamas en Los Ángeles, el sábado 30 de mayo de 2020, durante una manifestación por la muerte de George Floyd, un hombre afroamericano que murió tras ser detenido por la policía en Minneapolis, el 25 de mayo de 2020. Foto: Ringo H.W. Chiu, AP

En esta imagen tomada con un gran angular, manifestantes sentados en un cruce durante una protesta por la muerte de George Floyd, un hombre afroamericano que murió tras ser detenido por la policía en Minneapolis, el sábado 30 de mayo de 2020 en Los Ángeles.

En esta imagen tomada con un gran angular, manifestantes sentados en un cruce durante una protesta por la muerte de George Floyd, un hombre afroamericano que murió tras ser detenido por la policía en Minneapolis, el sábado 30 de mayo de 2020 en Los Ángeles. Foto: Mark J. Terrill, AP

¿CÓMO RESPONDE LA POLICÍA Y EL EJÉRCITO?

Durante la última semana ha habido multitud de ejemplos de policías que no sólo comprendían las razones de los manifestantes, sino que se unían a ellos en muchas ciudades. Sin embargo, la radicalización creciente de las protestas en los últimos días ha tenido un efecto claro. El apoyo político de gobernadores y alcaldes se ha reducido mucho y la policía parece contar con su beneplácito para acabar con los disturbios con más mano dura. Se ven cada vez menos agentes con su uniforme normal y más antidisturbios completamente equipados.

Para reforzar a los departamentos de policía, los gobernadores han activado a más de 5 mil militares reservistas de la Guardia Nacional que ya patrullan en 15 estados y en la capital. Trump ha ofrecido además a tropas del ejército regular, pero de momento ningún estado ha solicitado su despliegue.

¿POR QUÉ TRUMP ECHA LEÑA AL FUEGO?

Trump pide dureza a los alcaldes y a los gobernadores sugiriendo que “cuando empiezan los saqueos, empiecen los disparos” y también fantasea con azuzar a “los perros más violentos” contra los manifestantes que protestan frente a la Casa Blanca. Todo esto no sólo lo dice por su conocida simpatía hacia los discursos de mano dura, sino que también encierra una estrategia política antigua pero efectiva. A los republicanos siempre les ha venido bien el desorden en la calle, porque llevan definiéndose como el partido de la autoridad desde que Nixon llegó a la Casa Blanca con su campaña de “ley y orden” frente a los disturbios de 1968 y las protestas contra la guerra en Vietnam.

Trump y sus asesores saben que cuantas más imágenes de negocios ardiendo haya en la televisión, mejor para él. Que cuanto menos se hable del coronavirus y sus 100 mil muertes en EU, más cerca estará de la reelección. Que si el votante centrista llega asustado a las elecciones del 3 de noviembre, él estará en mucho mejor situación para vencer a Joe Biden. El Presidente ha condenado la muerte de George Floyd y ha prometido una investigación, pero los disturbios le ofrecen la oportunidad de moverse hacia un discurso que rara vez falla en la política estadounidense: el de que los demócratas son unos blandos.

Manifestantes se reúnen para protestar contra la muerte de George Floyd cerca de la Casa Blanca en Washington, el sábado 30 de mayo de 2020.

Manifestantes se reúnen para protestar contra la muerte de George Floyd cerca de la Casa Blanca en Washington, el sábado 30 de mayo de 2020. Foto: J. Scott Applewhite, AP

Gente sobre una estructura de bateo durante una protesta por la muerte de George Floyd en Los Ángeles, el sábado 30 de mayo de 2020.

Gente sobre una estructura de bateo durante una protesta por la muerte de George Floyd en Los Ángeles, el sábado 30 de mayo de 2020. Foto: Ringo H.W. Chiu, AP

Una mujer sostiene un cartel durante una protesta por la muerte de George Floyd, en Los Ángeles, el sábado 30 de mayo de 2020. En todo Estados Unidos se registraron crecientes protestas tras la muerte de George Floyd, que murió tras ser reducido por policías de Minneapolis el 25 de mayo de 2020.

Una mujer sostiene un cartel durante una protesta por la muerte de George Floyd, en Los Ángeles, el sábado 30 de mayo de 2020. En todo Estados Unidos se registraron crecientes protestas tras la muerte de George Floyd, que murió tras ser reducido por policías de Minneapolis el 25 de mayo de 2020. Foto: Ringo H.W. Chiu, AP

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE ELDIARIO.ES. VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.