La actual presidenta del organismo aseguró que el 70 por ciento del presupuesto anual de la institución se utilizó –durante la gestión anterior de Luis Raúl González Pérez– en actividades ajenas a la defensa de los derechos humanos y confirma lo revelado por Contralínea la semana pasada: la adjudicación directa de contratos, por decenas y cientos de miles de pesos, a periodistas, abogados y empresas por “asesorías” y actividades que difícilmente se pueden justificar

Por Zósimo Camacho

Ciudad de México, 1 de junio (Contralínea).- Cerca del 70 por ciento del presupuesto de la CNDH se utilizó en 537 viajes, viáticos, comidas, promoción de imagen de los funcionarios, sueldos de más de 150 mil pesos, adquisición de decenas de automóviles de lujo y blindados y contrataciones onerosas de hasta cinco personas para una misma actividad, señala en entrevista la actual presidenta del organismo. Además, se descubrió un negocio de venta por internet de diplomas otorgados por la institución. Ya se realizan auditorías y “se fincarán responsabilidades”, advierte

Lo que menos hacía la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) era defender derechos humanos. La serie de irregularidades adminstrativas y el dispendio en el ejercicio de recursos públicos revelan que siempre fue una oficina para “simular”, señala Rosario Piedra Ibarra.

En entrevista con Contralínea, la actual presidenta del organismo asegura que el 70 por ciento del presupuesto anual de la institución se utilizó –durante la gestión anterior de Luis Raúl González Pérez– en actividades ajenas a la defensa de los derechos humanos y confirma lo revelado por Contralínea la semana pasada: la adjudicación directa de contratos, por decenas y cientos de miles de pesos, a periodistas, abogados y empresas por “asesorías” y actividades que difícilmente se pueden justificar.

“El presupuesto era usado, sobre todo, para hacerse de esta imagen falsa de la Comisión que dizque funcionaba, pero en realidad no hacía nada por las víctimas. Cerca del 70 por ciento del presupuesto se destinaba a gastos de difusión de la imagen, viajes al extranjero, comidas, viáticos, pero nunca a lo que debía ser: atender a las víctimas”, advierte.

Además descubrió negocios que algunos funcionarios realizaban con los recursos de la institución, como la venta de diplomas de las especialidades, diplomados, seminarios y cursos que imparte. También, la adquisición de decenas de automóviles de lujo y blindados para uso privado de los funcionarios; están en proceso de venta 42 de ellos. Y la creación de cargos a modo que no están contemplados en la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, como la Secretaría Técnica del Consejo Consultivo, que hasta la fecha encabeza Joaquín Narro Lobo, hijo de quien fuera Secretario de Salud con Peña Nieto y rector de la Universidad Nacional Autónoma de México por dos periodos: José Narro Robles.

Luis Raúl González. Foto: Rodolfo Angulo, Cuartoscuro

Rosario Piedra Ibarra Informa que, ante el cúmulo de irregularidades en el ejercicio de los recursos públicos, ya se se realizan auditorías –a cargo de una oficina externa– y se preparan las denuncias correspondientes. “Se fincarán responsabilidades”, advierte.

Sicóloga y maestra en sicopedagogía, su trayectoria principal está ligada a la búsqueda de desaparecidos y la defensa de derechos humanos. Tomó posesión como la séptima presidente de la CNDH el 16 de noviembre de 2019, bajo una dura resistencia del sector empresarial, de los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) y del propio grupo que controló el organismo desde su fundación en 1990.

Asegura estar empeñada en una profunda reforma a la Comisión para que su trabajo se oriente a la defensa efectiva de las víctimas y deje de ser un organismo que sólo simulaba que el Estado mexicano se preocupaba por los derechos humanos. Señala que ya se han iniciado los cambios, pero es necesaria una reforma a la propia Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

El presupuesto de este 2020 todavía lo había delineado la administración pasada. Por eso explica que, recién tomó posesión, ordenó hacer ajustes para ahorrar entre el 20 y el 30 por ciento, “e incluso en algunas áreas se logró hacer la reducción de hasta un 60 por ciento”.

Contralínea ha documentado gastos onerosos, durante la administración anterior, en la oficina de la propia Presidencia (a cargo de González Pérez) y en la de Comunicación (a cargo de Néstor Martínez Cristo en 2015 y de Jesús Cuevas López de 2016 a 2019). ¿Qué áreas vieron disminuido su presupuesto y en cuáles aumentaron? –se le pregunta.

—Lo reasignamos hacia las áreas sustantivas: la Atención a Víctimas, Quejas, las Visitadurías y se quitó a las áreas en las que se simulaba y que eran para el dispendio. Era una estructura hecha para simular y de manera tramposa se presentaban los informes. Por ejemplo, se presentaban oficios, se les asignaba un número de folio, como si fueran algunos proyectos, y los ponían como quejas concluidas o casos cerrados. Era una situación de engaño hacia la población porque se concluían las quejas pero no las habían atendido. Era muy grave porque marcaban en sus estadísticas que se había resuelto un gran número de quejas, pero nunca se atendieron realmente.

Qué porcentaje de los recursos se utilizaba para actividades no sustantivas de la CNDH.

—El presupuesto era usado sobre todo para hacerse de esta imagen falsa de la Comisión. Pero en realidad no se hacía nada por las víctimas. Cerca del 70 por ciento del presupuesto se destinaba a gastos de difusión de la imagen, a viajes al extranjero, comidas, viáticos, pero nunca en lo que debe ser: en atender a las víctimas. Por eso, desde que entramos, impulsamos una reforma para cambiar a la CNDH, que deje de ser burocrática, y que sirva realmente para defender al pueblo, para lo que se dijo que fue creada.

¿Siguen los mismos sueldos? La administración anterior incluso promovió amparos e hizo lo posible porque no se les redujeran sus percepciones mensuales. Además de los sueldos formales, documentamos cobros en los que, en algunos funcionarios, alcanzaron los 400 mil pesos al mes.

—No, eso se acabó. Los sueldos de los altos mandos eran muy altos y tuvimos que reclasificarlos a la baja. Ahorita ningún alto mando gana más que el presidente [de la República], tal como lo dice la Ley de Austeridad. También se retiraron los bonos, las ayudas, había estímulos falsos y se retiraron choferes. Había una Secretaría Particular que, junto con las coordinaciones administrativas, tenía banda ancha para el presupuesto. Eso ya se eliminó. Y también se eliminaron todos los gastos superfluos, como los teléfonos celulares, los hoteles, comidas, bebidas; era un dispendio espantoso.

También se contrataban de manera directa “asesores” para realizar actividades que podría realizar el personal del servicio profesional de carrera. ¿Continúan vigentes algunos de estos contratos?

—Se están retabulando los salarios de los personales operativos y profesionales y estamos reformando las Visitadurías adjuntas, nivelando su salario y nos estamos asegurando de que quienes estén trabajando ahí estén realmente capacitados para ello. Sí, había hasta cinco sueldos diferentes para un mismo puesto. Por ejemplo, había directores, algunos ganaban 108 mil pesos y otros 66 mil pesos, había investigadores que ganaban más de 100 mil pesos y otros con un sueldo de 60 mil pesos. Era también inexplicable porque era el mismo trabajo, la misma función. Y lo más grave es que los que ganaban más eran los que menos trabajaban.

“Existían proyectos que se acordaban con grupos y organizaciones y también con universidades, pero eran también para repartir los recursos discrecionalmente. Era otra simulación. Se detectaron esos gastos excesivos en viáticos, en gasolina, en pagos de peaje y en todo aquello que creyeran necesario, pero sin ninguna justificación de que realmente fuera a impactar en el trabajo de la Comisión. Incluso encontramos personal que aparecía en nómina y no se presentaba a laborar.”

¿Cuánto dinero se fue en viáticos y viajes durante la administración pasada, según lo que ha detectado la nueva administración?

—Todos los viáticos se ejercían discrecionalmente y de manera muy abundante. De enero de 2015 a junio de 2019 encontramos que la Comisión gastó más de 8 millones de pesos en comidas, reuniones y 537 viajes, 82 de ellos al extranjero. Se trata de viajes que no tenían ninguna justificación y que eran un pretexto para salir a pasear. Y en ese mismo periodo la oficina de la Presidencia (González Pérez) recibió viáticos por casi 2 millones de pesos. Es decir, tenía su sueldo muy alto y luego aparte recibió esos casi 2 millones de pesos en ese periodo.

Había gastos de servicios médicos mayores que se renovaban prácticamente cada 3 meses por cientos de miles de pesos. ¿A quiénes amparaban estos servicios de gastos médicos mayores? –se le pregunta.

—Eran muchos los empleados, pero en algunos casos se aplicaba discrecionalmente. Eso ya también desaparece. Nosotros ya nos habíamos adelantado a eso que señala, pues ya no existe eso para ninguna de las áreas. Si todos tenemos el servicio del ISSSTE [Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado], pues para qué queremos aparte un seguro de gastos médicos mayores y con dinero que no está destinado para eso.

No es todo. Piedra Ibarra cuenta ya con un diagnóstico del uso de recursos de la CNDH. Lo hallazgos le siguen sorprendiendo. “Hay un sinfín de automóviles. Y éstos tenían un uso discrecional, para uso privado, cuando esos automóviles se supone que eran para desempeñar los traslados a alguna comisión que se tuviera. Algunos de ellos eran lujosos, otros eran blindados. Se retiraron ya inmediatamente, ya estamos iniciando un proceso de venta de esos automóviles y vamos a empezar con 42, pero son muchos más”.

Las irregularidades alcanzan también al área de educación, que vendía los cursos y los diplomas de todos los programas educativos que ofrece la Comisión. “Lo hacía de manera descarada. ¿Sabe cómo lo descubrimos? Descubrimos que los vendían en [la página de ventas por internet] Mercado Libre por 150 pesos. Ya está en curso una demanda. Eso lo encontramos de casualidad”.

—¿Han presentado denuncias ante el cúmulo de irregularidades detectadas? ¿Se ha dado parte a las autoridades?

—No puedo abundar de una manera más profunda porque estamos en curso de realizar auditorías. La contingencia [sanitaria por la pandemia de COVID-19] nos ha limitado un poco, pero ya se está llevando a cabo una auditoría seria. Estamos denunciando todo. Todo lo que se diga va a ser comprobable y vamos a fincar responsabilidades donde se requiere y contra quien lo requiere.

—¿Ha encontrado resistencias al interior de la CNDH para llevar a cabo esta reforma?

—Hemos encontrado anomalías. Lo más asombroso es que nunca nadie se había dado cuenta de esto, ni el Órgano Interno de Control [cuyo titular en el periodo de González Pérez fue Eduardo López Figueroa]. Esa es una resistencia muy evidente. Cómo pudieron haber ocurrido estas cosas tan graves y nadie dijo nada. Pero nosotros vamos a seguir hasta hacer de la Comisión ese organismo que tanto se necesita aquí en México.

Rosario Piedra Ibarra. Foto: Victoria Valtierra, Cuartoscuro

—¿Pero ya hay autoridades al tanto, de manera oficial, de lo que han encontrado?

—Ahorita estamos en el proceso inicial de la auditoría. En este momento nosotros no podemos hacer ninguna cuestión hasta no tener todo bien comprobado, porque tampoco nos gusta a nosotros fincar responsabilidades o denunciar sin tener las pruebas suficientes.

—¿Quién está realizando la auditoría?

—No le puedo decir, por lo mismo, pero sí que es un organismo externo.

—¿Quién solicita la auditoría? ¿La propia Presidencia de la CNDH?

—La Oficialía Mayor.

—¿Habrá denuncias penales?

—Hasta ahorita no hemos hecho ninguna denuncia penal; estamos apenas iniciando en ese proceso de la auditoría. Y si de ahí se derivaran elementos para una denuncia penal, pues obviamente que la haríamos.

—¿Pero la demanda que señaló por la venta de diplomas sí se ha efectuado ya?

—Sí se interpuso una denuncia en ese caso y en el que encontramos: que en el Reglamento anotaron puestos inventados, y que una de esas áreas inventadas es la Secretaría Técnica. Entonces, ahí sí ya se interpuso una denuncia y está en curso la investigación. Vamos a proceder en lo que se resuelva.

¿Ante quién se interpuso esa denuncia?

—Ahorita no le puedo decir por la cuestión de que debemos mantener la discreción para poder llevar a cabo la investigación.

Señala que la transparencia en el ejercicio de los recursos públicos y el combate a la corrupción es un aspecto sustancial de la transformación de la CNDH. El otro, es una reforma a la Ley del propio organismo “para hacer de la Comisión una que realmente atienda a las víctimas, que las defienda y que no sea otra mera simulación que nada más disfrace esa continuidad mediante reacomodos burocráticos. Para eso vamos a pedir la sensibilidad de parte de los senadores de la República ya que esté lista esa iniciativa.

En qué sentido irá la reforma que propone

—Estamos revisando el Reglamento para que esté acorde con la Ley de la misma Comisión, porque nos hemos encontrado que han cambiado el Reglamento a su antojo y tenemos áreas inventadas en ese reglamento que no existen en la ley. Un caso es el de la Secretaría Técnica, que no tiene ninguna razón de existir. Esperamos que el Consejo Consultivo apoye este esfuerzo de lo que vamos a proponer.

Rosario Piedra Ibarra se hizo cargo de la CNDH en noviembre pasado bajo duros cuestionamientos del sector empresarial que no le perdona ser hermana de un desaparecido político integrante de la Liga Comunista 23 de Septiembre: Jesús Piedra Ibarra. Además, es hija de la fundadora del Comité ¡Eureka!, organización que desde hace 43 años busca por todo el país a los desaparecidos por motivos políticos: Rosario Ibarra de Piedra.

Cuál va a ser el enfoque y la agenda de esta CNDH a su cargo. Ya está fuera del ámbito del grupo que la controló desde su inicio y hasta noviembre pasado.

—Todas las quejas que lleguen de colectivos, de personas, tienen que ser atendidas de forma expedita; tiene que buscarse una solución rápida. Ese será el principal cometido. Algo con lo que nos encontramos es que llegaban las quejas y se quedaban ahí un tiempo muy largo, cuando se les daba respuesta. A otras no se les daba respuesta, no se les asignaba el folio y, entonces, no se contabilizaban. Queremos que realmente estemos dando una respuesta expedita y de justicia a las víctimas. En caso de que no haya justicia para las víctimas, ya estaremos iniciando los procedimientos pertinentes y haciendo exhortos, pronunciamientos o recomendaciones. Buscaremos algún otro mecanismo que fortalezca las acciones de la Comisión con la reforma a la Ley que estamos preparando.

¿Le afecta el respaldo que públicamente hizo el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, a su nombramiento? ¿Afecta la independencia con la que debe conducirse la CNDH?

—No, porque el presidente sólo reconoció que hemos tenido una trayectoria de lucha, que siempre hemos estado pugnando porque exista justicia, que no exista represión, que no existan las desapariciones forzadas; reconoció una vida de lucha. Pero a la vez yo ya he hecho recomendaciones, exhortos, sobre algunas cuestiones específicas del gobierno federal. Y no necesariamente porque se me reconoció públicamente ahora me las están aceptando. Yo las seguiré emitiendo cuando tenga el fundamento, cuando crea que son justas las peticiones de la víctimas. Lo voy a seguir haciendo.

En 2019, Luis Raúl González Pérez, exombudsman de México, encabezó la sesión y premiación de la segunda generación de “Niñas y Niños Consejeros de la CNDH”. Foto: Galo Cañas, Cuartoscuro

En materia de libertad de expresión y derecho a la información, en el país perduran el acoso, el asesinato de periodistas, las campañas y ataques contra quienes investigan. ¿Está contemplada esta situación dentro de la agenda de la actual CNDH?

—Sí, así es. Y aprovecho para reiterar lo que señalamos en el breve comunicado de solidaridad con ustedes por los ataques que recibieron en días recientes. Está en nuestra agenda, como una de las prioridades, la libertad de expresión. Amenazar, atacar, asesinar a periodistas es algo gravísimo porque no sólo se está privando la vida muy valiosa de todo ciudadano, sino también se está privando a todo el país de que se conozca la verdad. Es un derecho fundamental.

Con respecto de los desaparecidos, sabemos que la Guerra Sucia, iniciada en la década de 1960, no se ha ido de nuestro país. A los desaparecidos de la década de 1970 y 1980 se suman los de Aytozinapa, por solamente mencionar a los casos más conocidos de los últimos años; pero hay muchos más. ¿Qué papel va a jugar la CNDH para incidir en que regresen o, por lo menos, saber qué fue lo que pasó con todos ellos?

—Además de la denuncia, haremos todo lo que consideremos necesario por dar con el paradero de las personas desaparecidas y porque no queden impunes los crímenes. El fenómeno de la desaparición forzada es un delito de lesa humanidad que, desafortunadamente, lejos de disminuir, se incrementó. Creíamos antes que la Guerra Sucia había sido un periodo, pero ahora sabemos que no fue así. Fue una práctica del Estado mexicano que en el pasado reciente se utilizó para atemorizar y controlar a la población. Es un terrorismo de Estado. Porque lo que pasó en los 2 sexenios anteriores [de Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018)] fue genocidio. ¿Cómo es posible que haya muerto tanta gente y que aquí también incluso organismos internacionales no ejercían acciones más contundentes?

Como parte del Comité ¡Eureka!, usted ha buscado desaparecidos desde 1977. ¿Qué pueden esperar los familiares de los desaparecidos y la sociedad de la CNDH ahora que está encabezada por usted?

—Se creó una oficina especial para los desaparecidos políticos de la Guerra Sucia del Pasado Reciente, nosotros así le llamamos, precisamente, porque creemos que es un saldo pendiente, una deuda del Estado mexicano con todas estas personas de las que tenemos que esclarecer su paradero. Encontrando la verdad vamos a encontrar la justicia. Saber lo que pasó con ellos es el hilo conductor, pues también nos va a dar muchas pistas para dar con los desaparecidos actuales.

¿Pero hay ahora desde la CNDH una posibilidad de coadyuvancia distinta, eficiente?

—En el pasado fue simulación y nosotros no queremos simulación. En el pasado se crearon organismos. La misma Comisión que hoy me toca presidir fue una simulación. Fue un elefante blanco para hacer creer que se iban a atender los derechos humanos, que se iban a defender a las víctimas y eso no sucedió. Esto no puede pasar más. Tenemos que avanzar hasta donde nos sea posible en este tiempo. Cuando menos, sentar las bases de que todo sea transparente, de que la justicia funcione como debe de funcionar y que siempre el pueblo tenga la seguridad de que puede acudir a una instancia que lo va a ayudar.

Rosario Piedra informa que en este periodo de contingencia sanitaria, la CNDH no ha dejado de trabajar. Atiende quejas las 24 horas de todos los días. Las oficinas solamente están abiertas para las áreas sustantivas “y ahorita ya estamos planificando la reapertura gradual, escalonada. Estamos diseñando un plan”.

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