Tentación y recurso de la consulta popular
La construcción del nuevo aeropuerto de México ha sido uno de los temas que más polémica ha causado en los últimos meses, especialmente debido a lo cambiante de las posturas del virtual Presidente electo Andrés Manuel López Obrador; en la más reciente actualización, el equipo del tabasqueño anunció que la decisión no se tomará mediante consulta popular, como había dicho anteriormente. En Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe que: “Andrés Manuel López Obrador […] apuntó: lo mejor es que tengamos también mayoría en el Congreso. Ni él podía imaginar entonces, la manera en la que iba a arrollar en las elecciones del 1 de julio, porque en aquel momento era inimaginable. Le pregunté que si no alcanzaba esa mayoría legislativa se iría por la consulta popular para darle vuelta al Congreso, como cuando gobernó la ciudad […] El pueblo pone, el pueblo quita. Esa declaración creó una certidumbre ante la incertidumbre que entonces, tiempos de campaña, se vivía, pero el compromiso despejó dudas, su palabra estaba empeñada. Y hoy la recupero cuando su designado secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, ha dicho que el destino del nuevo aeropuerto se decidirá en una consulta popular, lo que por su magnitud, no puede ser. Solo un dato: menos de 25 por ciento de los mexicanos ha viajado en avión y al resto le vale, con toda razón, por ejemplo en las sierras de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Veracruz, si construyen un nuevo aeropuerto en Ciudad de México, vamos, la respuesta mayoritaria sería un NO rotundo desde ya. Por eso tiene que ser una decisión de Estado que solo toman los hombres de Estado, lo que aspira ser López Obrador que, por lo demás, estoy seguro que en su gobierno él estrenará esa obra, el Nuevo Aeropuerto Internacional de México.

Las 5 pesadillas de Trump… y AMLO (primera parte)
Las próximas elecciones estadounidenses de noviembre se presentan como un referéndum de la administración del magnate, situación que podría afectar la reación entre Estados Unidos y Andrés Manuel López Obrador. En El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola, escribe que: “Donald Trump no la tiene nada fácil el próximo 6 de noviembre. Son las elecciones de medio término, que se interpretan como una evaluación del Presidente en turno, y la mayoría de las encuestas señalan que el Partido Demócrata se perfila para reconquistar la Cámara Baja. Hay al menos cinco temas que Trump tiene en el tablero electoral […] temas que fácilmente pueden sacudir la luna de miel que goza con Andrés Manuel López Obrador […] Pesadilla 1. La investigación sobre la intervención rusa en la elección que lo hizo presidente de Estados Unidos […] ¿Cómo afecta esto a Andrés Manuel López Obrador? Si se ve acosado, el presidente estadounidense podría optar una vez más por desestabilizar la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, insistir sobre la construcción del muro en la frontera o intensificar la ola de detenciones […] Pesadilla 2. Nacionalismo económico […] ¿Cómo afecta esto a Andrés Manuel López Obrador? Trump está convencido de que la creación de empleos está conectada a una política nacionalista que impone barreras al comercio y castiga a las empresas locales, que mudan sus fábricas al extranjero […] Pesadilla 3. El Muro […] ¿Cómo afecta esto a Andrés Manuel López Obrador? Gracias a la luna de miel que disfruta López Obrador con los mexicanos, basada en su aplastante triunfo, ha podido ser cortés y hasta cariñoso con quien ha insultado a México y sus ciudadanos”.

AMLO elude a Trump
En La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe acerca de la relación entre el PResidente estadounidense, Donald Trump, y el virtual Presidente electo mexicano: “Andrés Manuel López Obrador evitó entrar en conflicto declarativo con Donald Trump […] Diálogo, diálogo y más diálogo, dijo el tabasqueño que mantendrá como método ante las posturas del rubio magnate que se enorgullece públicamente de sus fórmulas salvajes de doblegamiento y negociación con sus interlocutores. Amor y paz, ha dicho Andrés Manuel López Obrador que será su bandera blanca frente a Donald Trump. Y aseguró que en su agenda no tiene la palabra innombrable: muro. Por lo pronto, el político de los 30 millones de votos no ha logrado apaciguar las pasiones y razones enderezadas contra el nombramiento de Manuel Bartlett como futuro director de la Comisión Federal de Electricidad”.

Pérdidas de CFE
En el Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, habla acerca de las pérdidas que ha sufrido la Comisión Federal de Electricidad en los últimos años, situación que el tabasqueño pretende remediar con el nombramiento de Manuel Bartlett como titular de la dependencia: “una empresa no debería perder dinero simplemente por ser pública […] La Comisión Federal de Electricidad, sin embargo, registró una pérdida neta de 28,458 millones de pesos en el segundo trimestre del 2018 (en el primer semestre 39,864 millones). Los gastos administrativos pasaron de 4,137 a 7,701 millones de pesos y las pérdidas financieras de 12,721 millones a 26,440 millones; los ingresos netos subieron 8.9 por ciento para llegar a 124,334 millones de pesos, no lo suficiente para impedir la pérdida neta. Los seis años de gobierno de Enrique Peña Nieto no permitieron sanear la empresa. La reforma energética fue presentada como una oportunidad para colocar a la Comisión Federal de Electricidad y al sector eléctrico en una mejor situación, pero por lo pronto no ha logrado evitar las pérdidas. Ahora le toca a Andrés Manuel López Obrador cambiar el rumbo de la empresa. Ha nombrado a Manuel Bartlett, un político sin experiencia en el ramo, y conocido por su oposición a la reforma energética, como próximo director general […] López Obrador tiene una explicación sencilla y política de las pérdidas de la Comisión Federal de Electricidad. ‘Desde hace tiempo se ha querido desmantelar por completo a la Comisión Federal de Electricidad. Hace 20 años éramos autosuficientes en generación de energía eléctrica. La Comisión Federal de Electricidad producía toda la energía que consumíamos. Ahora, la Comisión Federal de Electricidad compra la mitad de la energía eléctrica, y se paga muy caro porque se están entregando subsidios a las empresas que le venden a la Comisión Federal de Electricidad’ […] La solución radica en mejorar la eficiencia de la CFE, aumentar la competencia y tener un esquema realista de precios. También es importante cobrar a quienes no pagan. Perdonar 43 mil millones de pesos a quienes durante años se han robado la luz es muy mala señal. No podemos tener una empresa sana si permitimos que se le robe con impunidad”.

Marín, Alemán, Cortés, Ramos Padilla…
En el Excélsior, el periodista especializado en temas parlamentarios, Francisco Garfías, escribe acreca de la salida de dos miembros de la prensa de sus medios y el sospechosismo acerca de su partida debido a ser detractores de Andrés Manuel L´ópez Obrador: “confieso que me precipité al ponerle un `moño negro` a la libertad de expresión, al comentar ayer en Twitter la sorpresiva salida de Carlos Marín de la dirección de Milenio y de Carlos Ramos Padilla de su programa en ABC Radio. No tengo elementos para deducir que la separación de los dos periodistas tiene que ver con presiones de Andrés Manuel López Obrador o con un intento de sus medios para congraciarse con el nuevo gobierno, como sugiere el analista Raúl Trejo Delarbre. De lo que no tengo duda es de que no es el mejor momento para remover a dos comunicadores que han sido críticos del tabasqueño. La separación ha dado lugar a sospechas de que van a rodar más cabezas de líderes de opinión que no son afines al virtual presidente electo. Pero también a rumores de que volveremos a los viejos tiempos del Partido Revolucionario Institucional, en los que estaban vetadas las críticas al Presidente, al Ejército y a la Iglesia católica. Marín y Ramos Padilla ya fueron colocados, por detractores de Andrés Manuel López Obrador, en el altar de los sacrificios de la libre expresión, junto con otros colegas recién corridos de sus medios: Ricardo Alemán, de Milenio, y Rubén Cortés, de La Razón. A Marín le tengo gran respeto por el gran reportero que nunca ha dejado de ser. Tuve serias diferencias con él que ya fueron superadas. Es pertinente aclarar que Carlos no deja la empresa. Mantiene sus espacios en Milenio Diario y en Milenio Televisión. Andrés Manuel ha repetido hasta el cansancio que es un apóstol de la libertad de expresión y que respeta a sus críticos”.

El futuro gobierno y la captura regional
En Milenio, el periodista, novelista e historiador Héctor Aguilar Camín, escribe que: “creo que el corazón del proyecto de gobierno de López Obrador es político, más que económico o social. De todos los anuncios hechos hasta ahora por el futuro gobierno, los que describen mejor su espíritu son los de la reconfiguración del poder de la Federación […] Dice Luis Rubio que el `verdadero proyecto` de López Obrador es `llenar todos los espacios y controlar todos los resquicios de poder… para desde ahí lanzar el asalto al proyecto modernizador`. Quiere ir contra las instancias de poder —político, económico, sindical, civil— no para destruirlas, sino para someterlas. La realidad, sigue Rubio, le demostrará pronto a López Obrador que su proyecto de regreso al México centralizado de antes es incompatible con el mundo de hoy. Creo que Luis Rubio tiene razón. Pero la historia nos enseña que, una vez tomadas por alguien todas las instancias del poder, el poder se vuelve autónomo, se alimenta a sí mismo, se aparta de su sociedad por el mismo control que ejerce sobre ella, y puede arrastrar por muchos años a sus gobernados hacia el lado equivocado de la historia. El poder puede, aunque no tenga razón”.

Focos rojos
En el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “ante las señales de alerta en los diferentes municipios de Morelos y el hartazgo de la sociedad a dos meses de que concluya la actual administración e inicie la de Cuauhtémoc Blanco, hay temas sociales preocupantes para el estado. Por un lado, líderes de grupos comunitarios de Atlatlahuacan, Tlalnepantla, Totolapan, Tlayacapan, Yautepec y Ayala exigen al gobierno cumplir con su demanda de seguridad, pues enfrentan solos al crimen organizado, extorsiones, derecho de piso, levantones y robos. Por eso, 16 municipios montaron grupos de autodefensa y han instalado barricadas y revisan a transeúntes y automovilistas. La lucha contra la delincuencia va tan enserio que El Cuau ya pidió el Ejército apenas comience su mandato. Quien quita y tiene la varita mágica para traer la paz”.

Ritmo desenfrenado
En Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “Andrés Manuel López Obrador ya avisó a su equipo de trabajo y a su futuro gabinete que si en el periodo de transición no han tenido descanso, una vez que comience el gobierno va en serio eso de querer hacer lo de 12 años en seis. Él laborará en Ciudad de México de lunes a viernes por la mañana y a partir del mediodía hasta el sábado y el domingo se dedicará a recorrer los pueblos, pues quiere supervisar la aplicación de sus proyectos. A ver cuántos le aguantan el ritmo”.

Agosto, crucial para el anayismo
En El Universal, su Editorial, asegura que: “con agosto viene el calendario para el cambio de dirigencia nacional en el PAN. Nos explican que hoy comienza el fatídico mes para el panismo: el presidente interino Damián Zepeda pedirá licencia a su cargo la última semana para tomar protesta como senador de la República y arrancar la 64 Legislatura el primero de septiembre. Su cargo quedará en manos del actual secretario general panista, Marcelo Torres Cofiño, quien tendrá la decisión de nombrar a los próximos coordinadores parlamentarios en el Congreso. Es bastante conocido que el panista coahuilense es uno de los hombres más cercanos al ex candidato presidencial del Frente, Ricardo Anaya, y muchos creen que ya hay una ruta trazada para mantener vigente al anayismo: Jorge Romero al frente de la coordinación en San Lázaro y al propio Damián Zepeda como el pastor panista en el Senado”.

Lider moreno
En el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “vaya coincidencia: Mario Delgado trae tantas ganas de ser coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, que se anda promoviendo más que la nueva película de ‘Misión Imposible’. En redes sociales han surgido espontáneos apoyadores de su designación, en internet circulan versiones de que es “el favorito” y él mismo no se cansa de decir tooodo lo que piensa hacer como líder de lo que será la mayor bancada legislativa. La diferencia entre el ex perredista y Tom Cruise -además de las obvias- es que el actor tiene mucho más cartel, pues a Delgado pocos morenistas lo ven como uno de los suyos. Y es que si bien se pasó del lado de Morena en 2015, la realidad es que siguió como senador perredista con lo que mantuvo las jugosas prerrogativas y los sobresueldos. Y cuando se apuntó para competir por el gobierno capitalino, su candidatura fue meramente testimonial. A ver si logra vencer a auténticos pesos pesados como Dolores Padierna y Pablo Gómez, que también están apuntadísimos”.